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» La Nacion
Fecha: 29/03/2026 03:58
Su desembarco en Australia marcó profundamente el corazón de Mary de Dinamarca. No sólo porque se convirtió en la primera visita oficial desde que fue proclamada reina junto al rey Federico X en 2024, sino también porque el viaje estuvo marcado por su historia más personal: volver a su país natal desde que dejó Tasmania para iniciar una nueva vida junto a su gran amor. La pareja que se conoció en un bar de Sídney hace veinticinco años, durante los Juegos Olímpicos de 2000 se mostró radiante y feliz en la histórica gira de seis días iniciada el pasado 14 de marzo. Así como en la primera jornada recorrieron el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta donde el pueblo Anangu les rindió homenaje con la tradicional danza Inma y el National Indigenous Training Academy, la agenda del segundo día fue más bien institucional y con un protocolo más riguroso. Ya en Canberra, los monarcas fueron recibidos oficialmente por la gobernadora general australiana, Samantha Mostyn, y su marido, Simeon Beckett, en su residencia de Government House, donde les dieron la bienvenida con un desfile militar y una salva de 21 cañonazos en su honor. La cena de Estado celebrada por la noche fue quizá uno de los momentos más emotivos de su estadía. Allí, ante ciento cincuenta personas, el rey Federico le dedicó unas conmovedoras palabras a su mujer fabulosa con un vestido en tono verde empolvado del danés Jesper Høvring en un discurso para el recuerdo. Mary, tuviste el valor de dejar tu amado hogar para construir uno nuevo conmigo, tan lejos. Por eso, te voy a estar eternamente agradecido... Australia es nuestro segundo hogar, dijo el soberano, para dejar atrás la crisis matrimonial que vivió la pareja en 2023, luego de que salieran a la luz imágenes del soberano junto a la socialité mexicana Genoveva Casanova. La reina consorte también dejó en claro que aquel momento quedó en el pasado y compartió sus reflexiones. Para mí, las sociedades danesa y australiana son sorprendentemente parecidas. Imaginen el gran alivio que sentí cuando me enamoré del príncipe heredero de Dinamarca. Al día siguiente, Mary volvió a tomar la palabra en la visita de los Reyes al Real Jardín Botánico de Melbourne y reafirmó su amor incondicional hacia su país de origen. Regresar a Australia como reina es un honor que acepto con humildad, pero sobre todo con gratitud. Este es el lugar que me formó, mi primer hogar. Estar aquí hoy no cambia quién soy ni lo que siento por esta tierra, pero sí refuerza mi compromiso de ser un puente eterno entre nuestras dos naciones, dijo. Durante su visita, Federico X y su mujer se hicieron un tiempo para volver a la ciudad de Hobart, Tasmania donde nació la reina consorte, recorrer el paseo marítimo del lugar y generar una reunión con empresarios locales especializados en tecnologías sustentables, un interés clave de la Corona danesa. El fin de la gira conmovió a su pueblo una vez más. En una emotiva despedida familiar, Mary rompió el protocolo y se abrazó efusivamente con su hermana, Patricia Bailey, y sus sobrinas, antes de emprender el regreso a Copenhague. Nos vamos con el corazón lleno. Queremos agradecer al pueblo australiano por la increíble recepción que nos brindaron en cada paso del camino Gracias por los recuerdos, por el cariño y por reafirmar que nuestra historia compartida es una conversación que continúa y se fortalece con el tiempo, escribieron los reyes daneses en sus redes sociales tras la aventura.
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