Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Memoria Frágil: Las tragedias que enlutaron a Victoria

    Parana » AnalisisDigital

    Fecha: 30/08/2025 23:47

    En el programa de televisión “Memoria Frágil” que se emite todos los sábados a las 20:30 por Canal 9 Litoral, y también disponible en YouTube (http://www.youtube.com / @memoriafragiltv16), se abordó las tragedias que embargaron a la comunidad de Victoria. A través de los testimonios de Claudio González, Darío Garcilazo, Marcelo Duarte, Mario Juárez, Ricardo Cruz y Eduardo Guaita se recordó el siniestro vial registrado en octubre de 2014 que tuvo un saldo de 7 víctimas fatales. Y un año después, la tragedia que se vivió en el río con una persona fallecida tras un naufragio y otras 5 que perdieron la vida en un siniestro náuticos ocurrido en inmediaciones de la zona conocida como El Espinillo Hay ciudades que cargan sobre sus espaldas cicatrices que no cicatrizan del todo, porque cada aniversario las reabre y cada nombre las vuelve a doler. Victoria es una de esas ciudades donde la muerte no llegó de manera silenciosa, sino en estampidas: en el rugido de un choque en la ruta y en la explosión de las aguas del río. En apenas un año, la comunidad quedó sacudida por tragedias que, como relámpagos sobre un mismo cielo, iluminaron fugazmente la fragilidad de la vida y luego dejaron un vacío imposible de llenar. El primer golpe ocurrió en la madrugada del 12 de octubre de 2014, cuando la fiesta se transformó en duelo. Jóvenes que regresaban de Nogoyá, aún vestidos con la alegría prestada de los disfraces, encontraron en la ruta 26 una frontera definitiva. Dos vehículos colisionaron con violencia inusitada, y el estruendo no solo quebró metales: desgarró familias, amistades, futuros. Siete vidas se apagaron en segundos. Seis de ellas pertenecían a jóvenes victorienses que apenas comenzaban a escribir sus historias. El pueblo, incrédulo, fue testigo de la paradoja cruel: los disfraces que horas antes simbolizaban juego y libertad se convirtieron en símbolos de despedida. El dolor recorrió las calles como una procesión silenciosa, y desde entonces, aquel amanecer quedó tatuado en la memoria colectiva como una herida imposible de suturar. Pero el infortunio no se conformó con ese zarpazo. Un año después, el río —ese espejo más largo que ancho que siempre fue parte de la identidad de Victoria— se volvió escenario de otra tragedia. El agua, que tantas veces fue promesa de sustento y de paisaje, se transformó en tumba. Primero, un naufragio solitario arrebató la vida de un hombre. Y como si el destino quisiera ensañarse, al día siguiente se produjo una explosión que multiplicó la magnitud del luto. En El Espinillo, entre islas y correntadas, un grupo de hombres intentaba rescatar la embarcación perdida. Lo que comenzó como un acto solidario, un esfuerzo comunitario por no dejar al río tragarse del todo a “La Espléndida”, terminó convertido en una tragedia colectiva. Una chispa encendió el combustible y, en un instante, el aire se volvió fuego y la esperanza, humo. Cinco hombres murieron en esa explosión: vecinos, trabajadores, padres, amigos. El río, testigo implacable, devolvió los cuerpos con el mismo vaivén con que arrulla cada tarde sus orillas. Así, en dos estampas consecutivas —la del asfalto y la del agua— Victoria quedó marcada por la experiencia amarga de ver demasiadas vidas jóvenes y maduras apagarse de golpe. Como una ciudad que asiste a su propio velorio, se encontró de frente con la imposibilidad de explicar lo inexplicable. El duelo se volvió parte de la identidad y cada familia alcanzada por la tragedia se convirtió en un espejo donde toda la comunidad se reconoció vulnerable. Hoy, a través del programa “Memoria Frágil”, esas historias regresan a la pantalla para recordarnos que detrás de cada cifra hay nombres, rostros, proyectos que quedaron interrumpidos. La memoria de Victoria es frágil, sí, pero también obstinada: insiste en contar lo que pasó para que no se repita, insiste en nombrar a los ausentes para que el olvido no los borre. Porque tanto la ruta como el río guardan secretos de tragedias, pero también legados de lucha, de prevención y de búsqueda de justicia. En definitiva, cada siniestro dejó una enseñanza amarga: la vida pende de un hilo más delgado de lo que creemos. Y si la ciudad aprendió algo de esas tragedias, es que la memoria compartida puede ser un modo de resistencia, un faro encendido sobre el agua y el asfalto, para que el dolor no sea en vano y para que el futuro, aunque herido, encuentre todavía la posibilidad de ser más seguro, más humano, más digno de quienes ya no están. Las tragedias que enlutaron a Victoria La ciudad de Victoria se ha visto cruzada por tragedias que conmocionaron y enlutaron a la población en los últimos años. Una de ellas fue un siniestro vial, producido en octubre de 2014, que dejó siete víctimas fatales. Era un grupo de jóvenes que volvía de la fiesta de disfraces de Nogoyá. Un año después, la muerte llegó desde el río: primero falleció una persona tras naufragar su embarcación. Y al día siguiente, murieron otras cinco, en un accidente náutico, cerca de El Espinillo. Tres historias y demasiadas víctimas. Claudio González “Primero, el de los chicos que volvían de Nogoyá. Particularmente, me tocó bastante de cerca porque una de las chicas que falleció en el accidente… en el choque, que no tuvo nada de accidental desde el punto de vista, era Milagros… era amiga de una de mis hijas. La chica que con la que tenía más trato que el hecho de que sabía que era amiga de mi hija y, eventualmente, a veces la encontraba en casa estudiando, haciendo visitas… y sí… fue una tragedia, fue muy como fuerte. Fue, no solo, digamos, el tema de la tragedia, de las 6 muertes, 5 adolescentes, sino también intramuros -si se quiere- el tema de tener una adolescente que de repente se encuentra con la muerte de una amiga. Digamos, el primer contacto fuerte, concreto y real con la muerte en una adolescente es siempre bastante traumático”. Darío Garcilazo “Era una mañana… ya estábamos en función, en actividad, más allá que era un día feriado, pero, bueno, estábamos en actividad y nos encontramos con esta noticia, ¿no? O sea, nos acercamos ahí a donde había ocurrido el hecho. Era muy triste ver todo lo que estaba había sucedido y cómo se estaban desarrollando las primeras noticias, ¿no? Que eran realmente ver personas que ya no había posibilidades de vida. Así que todos vecinos de Victoria, por supuesto, un gran dolor La ciudad quedó en luto, podemos hacer, y muy entristecida, ¿no? Por este acontecimiento, porque eran chicos, jóvenes, vecinos de Victoria, hijos de familias conocidas que, bueno, que afectó mucho en esos momentos en la ciudadanía (…) Sí, sí. Podemos decir que fue instantáneo, como te decía al principio, pero, bueno, de nada sirvió porque ya estaba todo era, no se podía hacer nada… no se podía hacer mucho… prácticamente… no el trabajo en sí se hizo como vos decís, o sea, fue rápido, pero no podemos decir que haya servido de mucho porque ya estaba todo consumado (…) Sí, sí, eso fue instantáneo también y, bueno, ya te digo, ya todas las la ciudadanía enseguida supimos bien quiénes eran. Se intentó de una forma u otra querer contener a los padres de estos chicos que estaban realmente, muy mal y, bueno, se trabajó en ese sentido también con ellos y estuvimos ahí viviendo la posibilidad de llevar algún tipo de tranquilidad o alivio. Y, bueno, las personas que por ahí tenían posibilidades de vida, obviamente, estuvimos atento de lo decían en nuestro hospital”. Marcelo Duarte “Nos dan aviso, estando en un hecho acá dentro de la ciudad de Victoria, delito contra la propiedad, nos dan aviso de que había un siniestro vial con fallecido en Ruta 26. Así fue la primera noticia… así que luego de ese hecho de la ciudad, preparamos el equipo un poco más amplio, atentos de que nos habían dicho que había un fallecido, y partimos rumbo hasta el lugar. Eso era la madrugada de un domingo, ya amanecer de un domingo. Al llegar al lugar nos encontramos con la escena, que era ya era caótica la cuestión, porque eran chicos que venían de una fiesta de disfraces de la ciudad de Nogoyá, eran oriundos de la ciudad de Victoria. Se trataba, digamos, técnicamente, el punto de vista accidentológico en un siniestro frontal, o sea, 2 vehículos que circulaban en sentidos contrarios. Desde Victoria hacia el lado de Nogoyá, una Mitsubishi Montero con una familia que se iban de vacaciones a la República Oriental del Uruguay; y de frente, desde Nogoyá hacia el lado de Victoria, era un Renault Logan con los chicos… con 6 chicos en su interior. Ya a primera vista se notaban que se encontraban sin signo vitales, esas 6 personas, y una de las personas, que era la femenina de la Mitsubishi Montero”. Fue el 12 de octubre de 2014, cuando Victoria vivió una tragedia que no registra procedente, y que involucró a numerosos jóvenes de la ciudad. Era las 7:30 de la mañana de aquel fatídico día, cuando un brutal choque entre dos vehículos, dejó como saldo la muerte de siete personas. La mayoría, jóvenes y adolescentes. El hecho ocurrió en ruta 26, a pocos kilómetros del acceso a la ciudad y se produjo cuando colisionaron dos vehículos: un Renault Logan, en el que viajaban numerosos jóvenes; y una Mitsubishi Montero en la que circulaba una familia. Seis de las siete personas que murieron en el siniestro, eran jóvenes de la ciudad de Victoria que regresaban de una fiesta de disfraces de Nogoyá. Mario Juárez “Fue en octubre. Yo recuerdo que esa mañana yo salí temprano, hablé con gente que conocía, con gente del medio inclusive, y fue un impacto, bueno, primero en la radio… La radio, este, muy cauto y con muy buen criterio y mucha responsabilidad no dijeron nombre, porque se trataba de adolescentes. Fue un impacto muy duro en la ciudad. Hubo participación inmediatamente de la Policía, tuvo mucha actuación un chico que era policía y a su vez Bombero, que tienen mucha experiencia y manejo en todo lo que es accidentología, que empezaron a cortar el tránsito, y después fue tal el impacto que hubo un apoyo muy fuerte de profesionales, ¿no? De profesionales que estaban o no de guardia en el hospital y se hicieron presentes en el lugar del accidente para atender y llevar… digamos… los fallecidos… y otra cosa que llamó muchísimo la atención fue que profesionales de la psicología estuvieron también presentes allí, un poco para contener a todos los familiares que llegaban y se le murió un hijo adolescente, ¿no? Fue una cosa terrible. Creo que en cuanto a lo que es tu materia, digamos, creo que la información se manejó bien. No hubo, digamos, nada que saliera de los protocolos normales, porque siempre genera estupor, con mucha responsabilidad. Se esperó que todas las familias conocieran la información, que los familiares estén ya en conocimiento, y después, en forma, este, empezaron a trascender nombre, ¿cierto? Pero eso, realmente, fue importante porque, en una ciudad chica, vos calculás que se fueron a la fiesta de disfraces, acá tiene que haber ido mil chicos, ¿entendés? Y, entonces, dar nombre y que adolescentes son los que tuvieron un accidente, generaban un estupor porque cuánta gente estaba que no venía. Esto ocurrió a las 7 y media, 7 y pico de la mañana, gente que no… no había venido todavía, inclusive cuando se conoce… unos amigos o gente que uno sabía que tenía hijos adolescentes, entraron en un pánico, se hablaban entre todos, llegó tu hijo, no llegó tu hijo… hasta que fueron llegando… llegando… fue una cosa realmente de lo más importante”. Ricardo Cruz “Yo recuerdo ese día domingo fue, yo no trabajo y había dormido más de lo que habitualmente duermo entre semana, y me llama mi mamá y me dice, ¿están los chicos en tu casa? Sí, me asomé a la habitación y vi que estaban durmiendo, y le digo, sí. No, porque dicen que hubo un accidente… y ahí, bueno, empezamos a activarnos. Ya cuando prendí el celular ya teníamos la información. Esto había ocurrido 7 y media de la mañana aproximadamente, pero todavía era muy confuso, no se habían dado los nombres. Y, nosotros mismos, incluso nuestros grupos de trabajo, manteníamos ciertas reservas por los nombres porque, bueno, es una comunidad pequeña, el tratamiento de la información nuestro tiene otras prioridades y, bueno, hasta que no veíamos un poquito cómo se iban desarrollando los acontecimientos, no podíamos informar mucho… ni queríamos incluso nosotros mismos comunicarnos, si bien ya teníamos una persona trabajando allí en el lugar, que lo recordamos mucho a nuestro compañero Sergio Retamal, que es quien hacía ´Policiales´, quien sería quien tendría que estar contándote esto hoy, y lamentablemente falleció en la época del Covid. Pero, bueno, fue tremendo… tremendo, porque la información se iba trasladando, por supuesto, íbamos desarrollando las noticias en esa mañana. Lo primero fue solicitar sangre porque había heridos del otro vehículo, digamos, de uno de los vehículos que necesitaban sangre y dimos por la radio. Fue masiva la asistencia de la gente al hospital… mientras se iban desentrañando las historias con los aportes un poco de lo que la gente iba diciendo, lo que se iba pasando con el boca a boca, y lo poco que queríamos informar en ese momento en la radio, porque a la luz de los hechos queríamos ya avanzar sobre, bueno, no tanto en los detalles de lo que había sucedido porque realmente era terrible. Además, esto tenía la característica de que era un hecho muy cargado desde lo visual por lo que venían de una fiesta de disfraces, por el estado en el que quedó el vehículo y todo… fue realmente muy, muy fuerte”. Marcelo Duarte “Nosotros, nuestro trabajo propio del lugar tiene que ver con hacer un relevamiento fotográfico en principio; luego planimétrico, o sea, realizar todas las mediciones del lugar… el examen mecánico de ambos vehículos y demás cuestiones del lugar… Todo ese trabajo de campo luego deriva en un trabajo de laboratorio, que tiene que ver con la parte pericial, digamos. Surge de ahí, de toda esa investigación, una pericia accidentológica…. En mi caso soy licenciado en Criminalística y perito en Accidentología Vial; matriculado acá en la provincia… así que sale un informe completo que se eleva a la Fiscalía. En este caso la Fiscalía de Victoria, para que el fiscal realice las cuestiones pertinentes a nivel jurídico (…) El recuerdo propio… tiene que ver, con sí, con lo caótico del lugar… porque se encontraban volviendo en ese momento todos los chicos que habían ido a esa fiesta, que es bastante conocida. Se encontraban todos volviendo y se enteraban en ese momento de sus propios amigos y conocidos que estaban en ese momento en la ruta, así que era todo bastante problemático… con lo que acarrean y significa para una ciudad como Victoria, con los recursos de la parte de emergencias, médicos, de morgue, de todo lo que ocasiona una tragedia numerosa para nosotros. Por ahí tampoco estamos acostumbrados, y fue algo que marcó. Nos marcó a todos, me parece, porque nosotros tenemos… somos docentes universitarios de Oro Verde, de la Facultad de Criminalística, y siempre recordamos a los alumnos en una de las materias también, que es Accidentología Vial, esta tragedia. Porque es algo que no es común, por todo lo que implica, por la cantidad de víctimas, pero a su vez por volver de una fiesta, que se supone que los chicos salen a divertirse… Surgían varias cosas ahí en el lugar y posterior a eso, que tienen que ver con la historia de cada uno de los chicos que habían salido y fueron no sé si en colectivo o en combi, y que después se sumaron a ese vehículo que terminó de esa forma, o familias que por ahí ni siquiera se habían enterado que sus hijos habían ido a bailar. Bueno, todo eso va surgiendo sobre la marcha después. Así que eso es lo que recordamos, y sí, a todos los que fuimos a ese lugar nos marcó… nos marcó”. Darío Garcilazo “Duelo, sí, sí por dos días… esto fue un sábado, madrugada de un sábado, creería, el domingo, perdón, y, bueno, aconteció así… esos días, fueron muy tristes, fueron… bueno, momentos que hubo que sobrellevarlos, pero sí, todo en un marco de mucha pena, ¿no? (…) No se registraron luego de eso… nuevamente hechos de ese tipo, ¿no? Pero, sí, o sea, vemos que cada vez que se hace un tipo de estos eventos hay mucha actuación de policías, tanto Camineras como Departamentales, y también Municipio, ¿no? Nogoyá, que intenta que se encuentra sobredimensionado por el evento, y acá Victoria que intenta ver qué acceder… tarde cuando lleguen a casa van a tener los controles correspondientes, ¿no?”. Claudio González “La otra, digamos, que me tocó en otro sentido. Conocí a Leguip. Lo conocí más como apicultor. Recuerdo que había ido a una Apimondia y algunos le hicimos una entrevista cuando había vuelto de… si mal no recuerdo… de Irlanda. Era un nombre muy ¿cómo se diría? práctico para las tareas del taller. Probablemente, por eso lo buscaron también, para tratar de rescatar a la otra embarcación. Por eso, también sorprendió tanto que una persona que era muy ducha en el manejo de herramientas, porque incluso había estado trabajando con eso en la construcción del puente con Rosario, sufriera un hecho de esta naturaleza. Una experiencia trágica indudablemente (…) Un tipo con mucha garra, con mucha pila… quedó una familia a la deriva (…) El problema es respecto a que vivimos en Argentina. No lo digo despectivamente, pero sí hay cuestiones que son parte de nuestra cultura, que tienen que ver con que nos olvidamos muy rápido de aquellas cosas que nos asustaron a golpear. En cierta forma, en este sentido, celebro, digamos, el tema del título de tu programa, la memoria. Porque es como cuando ha pasado en alguna oportunidad este, lamentablemente, alguna persona joven se muere o sufre serias lesiones andando en moto. Hoy se hizo viral en Victoria una imagen de un chico que anda en una moto hace a ´wheelie´, pierde el control y se va contra la pared, no se hizo nada. Es decir, cuando estas cosas nos golpean, la primera reacción no es buscar respuestas o cómo evitarlo. Lo primero que buscamos en general los argentinos, como muchos otros pueblos en el mundo, hablo de los argentinos porque siento, obviamente, parte de esta sociedad, las culpables. No buscamos soluciones. Y en ese sentido es parte también de nuestro error en muchos aspectos de la vida”. Marcelo Duarte “Así que nosotros, se trabajó en su en su momento con… en el lugar del hecho, yo creo que estaba, el fiscal Martín Vechetti, no sé si en su momento era delegado judicial, no recuerdo… pero, él estaba. Él también, a veces, en estos casos, acompaña a recorrer la escena, había muchos metros de huellas de derrape del vehículo que venía de las fiestas. El vehículo se desestabiliza, es como que hace un sobrepaso en una pendiente positiva, y se encuentra con el vehículo de frente, intenta maniobrar y retomar su carril, y comienza a desestabilizarse, un derrape, que es un giro así antihorario, ya invadiendo el carril contrario. Por supuesto, producto de la alta velocidad y del sobrepeso que tenía en ese momento… calculo, porque es un vehículo de mediano porte con esa cantidad de gente, bastante incómodo… calculo que tiene que haber ido dentro del habitáculo. Nosotros encontramos a uno de los chicos prácticamente en la parte del baúl, no sé si fue producto del mismo impacto, pero terminó ahí o iba dentro del baúl, la verdad que no recuerdo bien. Pero, me imagino la incomodidad de la conducción con 6 personas, aparte que estaban todas propias de las fiestas de disfraces… con disfraces que eran algunos eran grandes, entonces también me imagino lo que habrá sido la conducción”. Ricardo Cruz “Victoria es una ciudad con una gran nocturnidad. Tiene mucha actividad nocturna. Era uno de los debates de ese momento el tema de: che, los chicos tienen que salir tan tarde, tienen que venir. Bueno, uno de los debates que se daban, que los boliches cerraran a las 6 de la mañana, que cerraran más temprano. Otros planteaban, no, mejor que salgan después con la luz del día porque ya hay más seguridad y movimiento. Bueno, era un debate bastante fuerte durante esos meses anteriores al accidente, y se habían puesto algunas restricciones en Victoria en cuanto a los horarios nocturnos. Pero bueno, más allá de que esto hubiera tenido que ver con que la gente se fuera a Nogoyá, era una fiesta que realizaba ´El Templo´ que era conocida, que era convocante, que tenía el coletazo de la gran Fiesta de Disfraces de Paraná, entonces estaba creciendo. Era el acceso a ese tipo de fiesta, muchos que no podían ir a la otra… entonces, era exitosa y, bueno, a tal punto que al año siguiente se hizo también la fiesta a pesar de este hecho. Eso es lo primero que yo recuerdo de ese acontecimiento que fue realmente dramático y del que vamos olvidando, cuando ustedes me decían vamos a hacer esta nota… yo empecé a buscar un poco en mi memoria… quería ver qué es lo que me traía, qué es lo primero que me venía. Estaba un poquito perdido con los tiempos. Y yo creo que, como parte de esta comunidad de Victoria, también quise olvidar mucho de esos hechos. La gente se fue olvidando, por supuesto, que nos quedaron algunos rostros grabados, conocíamos algunos. Pero, creo que, tal vez por lo tremendo de la situación, también fuimos olvidando muchas cosas, a tal punto que te decía, no me acordaba muy bien ni qué año era, llamativo para un accidente de esas características. Yo creo que la comunidad también olvidó mucho, por salud, por necesidad. No tanto por descuido o por imprudencia o por querer olvidarlo porque sí. Creo que tuvo que haber un poco la necesidad de dar una vuelta de página y dejar aquello lo más rápido posible, por doloroso que sea esto para los familiares, por supuesto, de estas personas. Pero, lamentablemente, creo que mucha gente, y también me incluyo, olvidamos mucho de aquello por lo fuerte del impacto, ¿no?”. Las víctimas fatales del trágico accidente fueron identificadas como Iván Cáceres, de 32 años; Agustín Werbrauck, de 22; Facundo Ibarra, de 19; Milagro Pacher, de 20; Francisca Butta, de 18; Florencia Garcilazo, de 16; y Silvina Leardi, de 52. Del auto de los victorienses no salió ninguno con vida, al igual que la mujer de la camioneta Mitsubishi, que por la violencia del impacto se desnucó. Claudio González “Es parte de nuestra naturaleza, es decir. No sé si está bien o está mal. Sé que, si no nos gusta reconocerla, es el primer paso para tratar de cambiarla. Y, en este sentido, volviendo, porque tiendo a irme por las ramas, pero habitualmente, vuelvo al mismo árbol. Volviendo a este tema, al de los accidentes. Sí, en el momento, es muy probable que se hayan aumentado los controles y que se hayan… de hecho, digamos, recuerdo que se establecieron férreos controles de alcoholemia en Nogoyá para los autos que salían de la fiesta, y en el caso de la conmoción fue tal en Victoria que la Sociedad Sural, que normalmente hacía su exposición el fin de semana del 12 de octubre -porque el choque fue el 12 de octubre- lo postergó para el fin de semana siguiente para que la fiesta no se superpusiera con los aniversarios dolorosos de la tragedia. Pero, los controles de Nogoyá y de Victoria, no se sostuvieron en el tiempo. O sea, no son parte normal de la cosa cotidiana, como ha pasado en muchas ciudades donde en algún momento, como en todos lados, se empezó con la exigencia del uso del casco. Está bien, hay que usar casco (…) Vas a subir al auto, ponte el cinturón de seguridad. En ninguno de los dos casos, tomes antes de manejar. Pero, pasa el tiempo, los controles se hacen, por ahí empiezan a tener algún tipo de baja rentabilidad económica, si se quiere, porque la gente, digamos, toma sus precauciones para no pagar una multa. Levantan los controles y la gente dice… me tomo una copa de más, ¿qué va a pasar? Ando sin cascos y no pasa nada. ¿Para qué necesito el cinturón de seguridad? Fíjate que la familia, lo que te decía, que chocó, a la que chocó Cáceres, en buena medida se salvó porque tenían puesto el cinturón de seguridad. Pero, estas cosas elementales de seguridad, digamos... y yo no soy un ejemplo en ese sentido… o sea, no pretendo hacerlo tampoco… pero, me parece que, digamos, deberíamos tener una conducta mucho más constante y formal. De hecho, los chicos hacen ´wheelie´ en la moto, en la bicicleta, no porque les gusten controlar la moto o controlar la bicicleta, sino porque se convencen de que así ´levantan´ más, porque les llaman la atención a las chicas. ¿Cuál es el trabajo, entonces? Decirle a la chica: Este ´pelotudo´ se va a matar, te va a matar a vos. Pero, nadie lo hace”. Mario Juárez “Esta ruta es una ruta que ahora está en muy mal estado, te cuento por si te sirve, este, que dice que la van a arreglar, por donde pasa todo el tránsito al túnel, pero es el lugar donde Victoria va a la fiesta de Nogoyá. Pero, mucho más vienen de Nogoyá a Victoria, porque la noche victoriense realmente concita mucho público. Este, te digo, es una ruta muy transitada por el tránsito pesado, por eso no descarto yo de que es una alerta desde esa época, ¿no? ¿Qué se hizo? Se pusieron controles de alcoholemia a la salida de Nogoyá, en el medio del camino, un poquito más acá, en un paraje que se llama Antelo, ahí pusieron otro puesto… cosa de ir tomando a la madrugada controles de alcoholemia a la salida de Paraná y a la llegada. Eso se hizo durante mucho tiempo. Ahora creo que se está haciendo acá, que es Departamento Victoria, en Antelo, que es una comuna (…) Marcó muy fuerte a la comunidad, porque se trataba casualmente de toda gente conocida, de estos pueblos chicos que nos conocemos todos. Esos hijos eran conocidos de la profesora, de los amigos que tenían, de los familiares… fue realmente un impacto… gente que hasta el día de hoy continúa con psicólogos, y quedaron con alteraciones psicológicas realmente muy serias”. Ricardo Cruz “Y otra cosa que cuando hablamos de esto me llama mucho la atención, algunos comentarios que quedaron que se repiten una y otra vez, que es como una especie de querer volver el tiempo atrás. Faltaban 10 minutos para llegar a Victoria, faltaban 1.500, ya llegaban. Pensar| que en 5 minutos estaba como si decirlo nos permitiera parar: ay, volvamos el tiempo atrás 5 minutos, que salgan 5 minutos antes, que salgan 5 minutos después y que esos chicos lleguen finalmente a su casa. Es como un poco un pensamiento… digo… de como si hubiese otra dimensión en el que esperábamos que los chicos finalmente llegaran a su casa. Pero, es un comentario muy, muy común. Ya estaban, ¿no? Faltaba tan poquito, en pocos minutos llegaban y bueno… no, no… llegaron. Pero es algo que lo repite mucho la gente, y cada vez que lo dice, yo pienso que nos juega una mala pasada la mente, ¿no? Como esperando decir, bueno, si ese se demoraba en un segundo más, un segundo menos en algunos de los acontecimientos, la fatalidad no hubiera ocurrido. Pero, bueno, lamentablemente, cada vez que paso por el lugar y ve la veo las cruces en la ruta, veo el lugar totalmente despejado, sin curva, porque esta es una zona compleja la de Victoria, tiene muchas subidas y bajadas… y bueno, antes… ahora, y parece que por un tiempo seguiremos manejando con muchísima imprudencia: uno lo ve cuando sale a la ruta, cómo te pasan con las 2 líneas amarillas, velocidades para rutas que no son para las que tenemos, estados de rutas que, la verdad, yo te recomiendo que pases por Ruta 11 y veas lo que son el tercer carril. Es una bomba de tiempo. Sin embargo, tantas tragedias se han salvado por la suerte, ¿no? Por una cuestión y otras, lamentablemente, terminando de esta forma tan trágica”. Marcelo Duarte “En mis 22 años de profesión, no tuve nunca una tragedia de ese tipo, exactamente. Hemos tenido por ahí con colectivos involucrados, pero no con tantas víctimas fatales, porque por ahí, si bien era un colectivo, por ahí muchos lesionados, pero no con tantos fallecidos. Por eso, fue una tragedia que nos marcó, como te decía anteriormente (…) Nos marcó porque no es común. Nosotros hemos ido a accidentes y por ahí había 1-2-3 víctimas y por ahí un poco más común: 2… fallecidos en un acto frontal; 2 o 3 y hasta ahí uno está más o menos acostumbrado. Nosotros en Victoria tenemos acá el viaducto Rosario-Victoria, la Ruta Nacional 174, que también hemos tenido algunos tipos de siniestros complejos. Pero, nunca con tantas víctimas. Aparte de lo que significaba, porque nosotros sabemos a cada historia que concurrimos, historias criminales, o hechos de sangre para que entienda la gente, trae una historia detrás de la víctima, del victimario y demás. Esto, al ser… terminaron siendo un principio 7, y creo que después, no sé si tengo entendido si falleció más gente de la familia. Son un montón de historias, porque tampoco los chicos eran una familia, eran 6 integrantes de distintas familias, con una familia de frente, digamos. Entonces, ahí tenemos un montón de historias que se van entretejiendo hasta llevar ese resultado. Esos son, como nosotros, desde el punto de vista técnico, lo que investigamos son un siniestro vial, son cadenas de errores que capaz que el primer eslabón arrancó, no sé, mucho más temprano… esos eslabones se van uniendo hasta que producen un resultado, en este caso, malo o dañoso. Para que se den los siniestros de tránsito, esos eslabones se van juntando y producen un resultado. Nosotros, si vemos de los dos puntos de vista, un vehículo circulaba correctamente, como decía, a veces iban de vacaciones, hacían una hora que habían salido, pues habían salido acá, de Rosario. Y del otro lado, dije, bueno, gente que venía de disfrutar una fiesta, seguramente súper felices y demás, pero, bueno, también con lo que implica el alcohol en sangre en la conducción.. bueno, todo lo que uno ya sabe y está acostumbrado a verlo”. Darío Garcilazo “Eso marcó obviamente un antes y un después, ¿no? En mi caso particular, que tengo chicos adolescentes, cada vez que asistían a esa fiesta, uno está más que precavido, en qué forma lo hacen, en qué forma se transportan, porque, bueno, porque esa triste experiencia que aún la tenemos viva nuevamente, realmente, intentamos de que eso no vuelva a suceder”. Al año siguiente de la tragedia de los jóvenes que volvían de la fiesta de disfraces, nuevamente la fatalidad volvió a golpear a los victorienses. Cinco personas murieron en un accidente náutico en la zona de El Espinillo en el Riacho Victoria, en el mismo lugar donde el día anterior naufragara la embarcación “La Espléndida”, y donde perdiera la vida Ernesto Emilio Gerdau de 65 años. Seis muertes en apenas dos días. Fiscal Eduardo Guaita “Fueron los primeros días de mayo del 2015, ya hace 10 años, más de 10 años. Y los recuerdos que tengo es que cuando me avisan que había pasado esta situación y cuando vamos al lugar con quién era el delegado judicial en ese momento, el doctor (David) Martín Vechetti. Y cuando llegamos al lugar nos encontramos con una situación que nunca había visto… digamos… que eran varias personas en distintos lugares con bastante distancia entre ellos; que se encontraban fallecidas, porque cuando llegamos nos enteramos… fue en Rincón del Doll, que son unos 30 kilómetros de Victoria. Y bueno, nos enteramos de que había habido una fuerte explosión y que por esa explosión las 5 personas habían salido despedidas en ese momento… Y, bueno, estaban como dispersadas en distintos lugares de la costa del río, digamos, de ahí de la parte… del brazo que hay que llega hasta el Rincón, hasta el Doll, digamos. Y bueno, la verdad que era una situación bastante desoladora, bastante terrible, porque todas personas trabajadoras, digamos, todas personas que habían estado intentando ayudar a la familia Gerdau”. Mario Juárez “Sí, gente muy relacionada al ámbito de la isla, yo lo conocía a esta persona que era el dueño, este, que encallan y adentro había mercadería, no sé que cómo era el tema, y para poder rescatar, inclusive, se podría quedar alguno. Yo no me acuerdo si había qué iban a buscar o qué es lo que iban a buscar. Uno de ellos no encontró mejor manera de buscar una garrafa y llevar un soldador para sacar una parte del casco, y no dimensionaron de que justito en esa parte había una garrafa también. Entonces, con el fuego, digamos, pegó una explosión impresionante. Muy buena gente… gente de trabajo, uno era un apicultor que conozco. Realmente fue un tema que conmocionó mucho a Victoria. Pero, especialmente, en un ambiente muy específico que todo el ambiente de la costa, el de la isla, la gente que trabaja en la isla. Gente que acá en la comunidad trascendió como una noticia, pero no tuvo el impacto que tuvo lo de la Ruta 26”. Darío Garcilazo “Sí, sí… Eso también aconteció en el Rincón del Doll, una zona de del riacho, donde, bueno, puntualmente acontecieron días distintos, ¿no? Porque primero fue el hundimiento de una de las embarcaciones, donde se cobró la vida de también… de un par de vecinos. Y luego, quienes acudieron a intentar rescatar a esa embarcación, este, también se encontraron con un accidente aún peor que, bueno, que fue la explosión de esa embarcación, ¿no? Casualmente, hace pocos días estuve hablando con uno de los hermanos del dueño de la embarcación y de que falleciera en ese acontecimiento y… bueno… me decía que sí, que la embarcación está ahí, que era ya tapada por la arena, que nunca más se volvió al lugar. Y también marcó… fue en el año 2015, fue dos años después del primer hecho y fueron situaciones que entristecieron mucho a nuestra comunidad”. El hecho más conmocionante tuvo como protagonistas a las embarcaciones “El Misil” -propiedad de Gregorio Otegui, un conocido trabajador y barquero a quien acompañaban Jorge Gerdau y Silvino González- y “La Gaviota” -de Ernesto Gerdau, con quien iban Noé Núñez, Iván Lacco, José María Urquiola, Gabriel Ramón Vera, y Mario Flores- que intentaban rescatar la embarcación que había naufragado el día anterior. Fue aquí que se produjo una explosión que causó la muerte de Gregorio Otegui, Emilio y Jorge Gerdau, Iván Lacco, y José María Urquiola. Sucedió en momentos que cumplían tareas en la barcaza y realizaban trabajos de soldadura para remolcar esa embarcación y traerla a la costa. Mientras trabajaban con soldaduras, una chispa afectó la parte del combustible y ello provocó la explosión que arrojó los cuerpos a varios metros de la explosión. El accidente se registró en el paraje El Espinillo de Victoria, un complejo y alejado lugar isleño al que se llega solamente por agua y está ubicada a una hora de la ciudad de Victoria. Fiscal Eduardo Guaita “Este caso tenía la particularidad, no solo digamos de que eran varias las personas que habían fallecido, sino que el día previo la embarcación que se estaba intentando reflotar se había hundido… se había dado vuelta, digamos, iba trasladando animales, vacunos, se había dado vuelta y el dueño de la embarcación había fallecido. Y uno de sus hijos nadando se pudo salvar. Bueno, al día siguiente se intentó reflotar la embarcación, Pero, bueno… y bueno… y fue ahí donde se produce esta explosión enorme que generó el fallecimiento de 5 personas. Bueno, obviamente se hicieron todos los trámites de rigor en ese momento. Se dio intervención a Prefectura para que hicieran los peritajes correspondientes y luego se pudo determinar que la razón de la explosión se debió a que había un freezer y una heladera que eran a gas, funcionaban con gas de garrafa. Pero, el freezer se había cortado la manguera y eso… el gas se había introducido en lugares de estanco que tenía la embarcación. Y como no se hizo la desgasificación, previo a todo el trabajo para reflotarla, cuando intentaron con una soldadura… con una soldadura soldaron o se iban a acomodar algo, ahí se produce la explosión por la cantidad de gas que tenía acumulada la embarcación. Eso fue en términos básicos por qué se produjo este hecho”. Ricardo Cruz “Sí, tuvo también -a diferencia de éste-, en cuanto al tratamiento, yo te decía periodístico, esto ocurrió un fin de semana, estaba un poquito más resentido el tema. Esto ya estábamos hablando domingo para lunes. Y tuvo, bueno, primero el impacto de la primera barcaza que tiene ese vuelco de campana donde muere Gerdau, y después la sorpresa, ¿no? Porque al otro día nosotros nos enteramos del hecho en la noche cuando ocurre la explosión… y bueno… rápidamente, nos dimos cuenta de que era una continuidad de lo que había ocurrido… que evidentemente habían ido a la noche a realizar el rescate de esa barcaza y que se produjo esta tragedia, que todavía no sé si está toda muy, muy claro. Uno hablando después al otro día con gente de la actividad, señalaban como que había cierta conciencia de lo peligroso de la acción, ¿no? De haber ido a la noche, de haber estado soldando, no era algo, digamos, (Gregorio) ´Goyo´ Otegui, era una persona muy popular en Victoria, lo conocíamos mucho, a quien era uno de los que encabezó, digamos, o fue acompañando el rescate que después terminó la tragedia. Era una persona muy solidaria, muy participativa en la comunidad, muy colaborador. No era extraño que hubiera ido a dar una mano para ayudar. Pero, sí me señalaba la gente del río, gente que trabaja que era probable que supieran que si soldaban en la barcaza podía existir la posibilidad de explosión. Esto es algo que se hablaba… no sé, en ese momento nos llamó muchísimo la atención y también tiene este condimento dramático de la muerte del hijo Gerdau que se salva en el primer accidente, llega nadando a la costa y acompaña este operativo solidario con las otras 2 embarcaciones y termina muerto también en la tremenda explosión. También tiene algo de fatalidad y que, bueno… no sé… a diferencia del otro hecho que vos me preguntabas el de los chicos, si esto cambió demasiado. Es el terreno del río, es una zona un poco más rústica, de más trabajo, de más necesidad, y donde los controles también son mucho más complejos, ¿no? Estamos hablando del Delta aquí de Victoria, zona del Espinillo, pero no solamente, sino todo el Delta entrerriano es inmenso, y permanentemente estamos hablando de problemas, por supuesto algunos mucho más menos graves que este; pero que son difíciles de controlar por su extensión y los pocos recursos que tiene, en este caso, Prefectura, por ejemplo, para para controlar y acompañar en este tipo de acciones”. Darío Garcilazo “Tenemos muchos tipos de transporte común aquí en la zona y, bueno, se estaba trabajando ahí y sufrió un accidente, la primera embarcación y, bueno, como te decía, la segunda fue en su rescate y aconteció ese accidente peor aún, ¿no? (…) Es toda zona de Delta, toda zona… es más, eso fue puntualmente más entre la zona de del pre Delta de Diamante, entre Las Cuevas y el Rincón del Doll, puntualmente, y, bueno, es zona neta ya de del Delta de nuestro Paraná, ¿no?”. Fiscal Eduardo Guaita “Se pudo determinar que había habido, podríamos decir, una infracción al deber de cuidado por parte de quién eran los encargados de realizar este trabajo de reflotación… porque había disposiciones normativas, digamos, que había unas Ordenanzas de Prefectura que establecían cómo se hacía este trabajo de reflote, incluso bajo la inspección de Prefectura, y no se había cumplido con esto. Entonces… las 2 personas que eran responsables de la embarcación eran los dos hijos de la persona, en realidad la embarcación estaba a nombre de la persona fallecida. En el trabajo participaron 2 de los hijos de la persona fallecida quienes podrían ser… haber sido, digamos, fueron considerados que en principio existía una responsabilidad… podía tratarse de la responsabilidad de ellos por ser los que tenían la capacidad jurídica de tomar una decisión sobre la embarcación. Pero, también fallecieron y, por lo tanto, se produce la extinción de la acción por el fallecimiento de los posibles responsables (…) No, no de esta característica. El único hecho que en el cual yo he participado, digamos, de fallecimiento por un hecho de diligencia de tantas personas… y el único que he hecho que he participado con tantos fallecidos”. Claudio González “Con el tema de la seguridad diaria y la seguridad náutica, hay una cosa que también es significativa. El río y la ruta tienden a llevarse a las personas que le faltan el respeto. Alguna vez lo he charlado con un jefe de Prefectura, por ejemplo, esta es una ciudad de pescadores. Hay mucha gente que sale los lunes temprano en su canoa a pescar en las islas, y si vos vas al puerto, y esto pasa aquí, en Diamante, en Gualeguay, en Gualeguaychú, en Paraná mismo, vas a ver que todos los pescadores salen con todos sus pertrechos, su hielo, las cosas para acampar, las redes, obviamente... En su canoa, yo no recuerdo haber visto uno que lleve chaleco salvavidas. Había un conocido guía turístico de aquí de la ciudad, Ricardo Núñez, guía turístico de las islas. Murió ahogado en el canal principal, en el canal de servicio. No llevaba chaleco, se lo olvidó. Esto es exactamente lo mismo que con la ruta. Lo de estos chicos también fue una tragedia… de hecho… nosotros nos convencemos que nunca nos va a tocar. Decía Alberto Cortés entre los 15 y los 35 todos creemos ser inmortales. Con el paso del tiempo, estas cosas sí no se olvidan para la gente que es más cercana. Ninguna tragedia se olvida, uno aprende a convivir con el precio de las tragedias. Uno aprende a convivir con la memoria de las personas a las que amó y que han partido. Padres, madres. Es mucho más difícil, sin duda, hijos e hijas”. Ricardo Cruz “Sí, es similar, es similar, porque aparte el río va cambiando. Estamos hablando, que teníamos casi una hora de aquí a Victoria. A mí me pasó una vez, yo no soy muy amigo del río. Me invitaron a llegar a un lugar donde habíamos participado de un evento o de una actividad con la radio, y me sorprendí que tardáramos 2 horas en llegar a un lugar que seguía siendo Victoria, ¿no? Y ahí me empecé a dar cuenta de la dimensión. Yo estudié en Rosario, viajaba en lancha cada todos los meses, y cuando vos atravesabas el río, no te dabas cuenta de realmente la inmensidad. Hablamos de que tenemos 4 horas en lancha cruzando, haciendo vaivenes en distintos zigzags y recorriendo distintos recovecos para poder tomar la ruta. Y el río va cambiando con las bajantes, con las crecientes… no es para cualquiera. Muchos de los accidentes, sino todos, los que hemos comentado en el río han tenido que ver más que nada por la imprudencia, porque la gente que realmente se da al río es gente que ya conoce, que tiene, sabe por dónde manejarse. No cualquiera, no cualquiera ingresa a hacer actividades y a moverse en un río como el que tenemos aquí en Victoria”. Fiscal Eduardo Guaita “Aparte fue en las primeras horas de la noche, o sea que también oscuridad, no había muchos elementos hasta que llegó Criminalística con sus reflectores, que ahí… un poco se fue acomodando la situación, se fue pudiendo trabajar con un poco más de, digamos, de elementos. Pero, sí, llevó muchas horas de estar ahí, trabajar, realizar el rescate de los cuerpos y con lo que significa una situación de los hechos de la muerte por negligencia son muertes totalmente inesperadas. Entonces, provocan un golpe fuerte en las personas, en los familiares. Imagínense la viuda del señor Gerdau, que el día previo se le muere su marido y al otro día mueren sus 2 hijos. Un caso muy grave en ese sentido, muy luctuoso”. Ricardo Cruz “Es insuficiente porque recordemos que, en la época de las crecientes, recordarán se nos generaba muchos problemas porque no había las suficientes embarcaciones para poder trasladar la cantidad de animales que había en isla a la costa. Eso fue un verdadero problema. No es suficiente en el lugar y son siempre más o menos los mismos equipos que andan trabajando en ese momento… eran mucho menos, pero bueno las barcazas que tenían que trabajar eran irremediablemente esas… que lamentablemente intervinieron en el accidente (…) Gracias por traernos también un poco a la memoria muchas de estas cosas que, bueno, lamentablemente cuando uno trabaja con la información permanentemente es como que va borrando archivos y va incorporando nuevos, ¿no? Pero, estos dos hechos que ustedes señalaron marcaron una época trágicamente, pero una época al fin de cosas que sucedieron en Victoria. Ojalá, más allá de lo dramático que ha sido, esto nos haya permitido ser una mejor sociedad, más cuidadosa y con un poco más de sentido solidario”. Fiscal Eduardo Guaita “Por lo que supimos en su momento, una de las personas que fue a trabajar lo hizo con plena buena fe, con la intención de ayudar para poder… digamos… tratar de dar vuelta rápido el barco para que pudieran seguir trabajando, porque necesitaban los recursos económicos para continuar después del fallecimiento de Gerdau, digamos, se hizo con esa intención, tengo entendido. Y nunca se imaginaron que se iba a provocar semejante tragedia. Que iban a hacer explotar una bomba prácticamente sin tener ni idea de lo que estaba sucediendo (…) Son esos hechos trágicos que realmente uno va a recordar toda la vida, realmente. Aparte, había una de las personas que, si bien no era muy allegada mía, era padre de un compañero de escuela de mi hijo, y también eso tuvo su particularidad”. Memoria Frágil: Las tragedias que enlutaron a Victoria

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por