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» Elterritorio
Fecha: 31/08/2025 07:43
Hace seis años comenzó a jugar al básquet adaptado y hoy es uno de los referentes de Luz y Fuerza. “Lo que se mejoró en los últimos años es admirable”, destacó domingo 31 de agosto de 2025 | 6:05hs. “Comencé con el básquet adaptado antes de la pandemia”, recordó. Foto: Marcos Isaac Maximiliano Antúnez es posadeño, nativo del barrio Santa Rita y tiene 26 años. Hace aproximadamente seis años, cuando comenzaba la pandemia de Covid-19 a principios del 2020, aceptó una de las tantas invitaciones que le había hecho un amigo del barrio para ir a jugar al básquet y a partir de ahí comenzó su historia con este deporte adaptado, que hoy lo tiene a Maximiliano como capitán de Luz y Fuerza, equipo que milita en la segunda división de esta disciplina a nivel nacional y que aspira a meterse en la Liga Nacional, máxima categoría. Con semejante desafío por delante, Maxi Antúnez se posiciona como el capitán del equipo y uno de los referentes del básquet adaptado en Misiones. “Lo que más me gustó desde un principio del básquet fue estar con mis compañeros y poder ayudarlos”, con esas palabras el protagonista de esta historia resume lo que significa para él jugar al básquet: ayudar a sus compañeros. “Comencé con el básquet adaptado antes de la pandemia. Lo hice por un amigo que ya lo practicaba hace un montón. Él (su amigo) ya había arrancado con esto en 2016 y me había invitado muchas veces. Yo primero no aceptaba porque tenía mi trabajo y otras actividades, hasta que un día acepté y vine como si nada”. “Siempre me gustó hacer deportes, iba al gimnasio. Lo que más me gustó desde un principio del básquet fue estar con mis compañeros y poder ayudarlos. Me gusta jugar, te distraés”, destacó. Maximiliano nació con una discapacidad que le impide caminar por sus propios medios, aunque su gran poder de adaptación le permite ser independiente y seguro de sí mismo, un mensaje que trata de difundir a otras personas que pasen por una condición similar. “Tengo una discapacidad de nacimiento, pero no estoy en silla de ruedas, camino también con andador y bastón. La silla la uso muy de vez en cuando, casi que sólo lo hago para jugar al básquet. No la uso por una cuestión mía, soy muy inquieto y no me gusta estar mucho tiempo sentado. Es para evitar algunas lesiones también”, explicó. Antúnez se encuentra en la última etapa de una recuperación tras una operación y de a poco está volviendo a los entrenamientos. En este proceso de readaptación, analizó cómo fue el paso y la evolución de estos casi seis años jugando al básquet, tanto personales como grupales. “Lo que se mejoró en cuanto al básquet adaptado, y lo que mejoramos como equipo, es admirable. Pasamos por muchas cosas durante estos seis años. Mejoramos como equipo, como jugadores, como entrenadores. Hay un montón de cosas que conllevan a que se siga avanzando. Esto lo hacemos para incluir gente, las puertas están abiertas para todos”, ponderó. Consultado sobre cómo se logra que cada vez se sumen más jugadores, el capitán del Luz y Fuerza argumentó que “además de la difusión, que es fundamental, lo que hay conseguir es que esa persona pueda conocer el deporte. Que venga a ver cómo es, de qué se trata. Muchas veces se da por invitación a un familiar. Algunos primero te dicen que no, pero después vienen y se re copan”, dijo. “Para mí esto no es sólo un equipo, es un grupo y tiene que haber respeto. No es sólo venir, sentarte en una silla y jugar, somos un grupo y estamos en una competencia importante. Tenemos que estar bien físicamente y como grupo sino no vamos a llegar a nada”. La experiencia y los resultados Maximiliano hace una diferenciación entre la parte competitiva y lo que vayan sumando como experiencia dentro de esta categoría. Hace algunos años en la provincia no estaba muy desarrollada esta disciplina, pero gracias al trabajo del profesor Carlos Castro junto a otros profesionales, de un tiempo a esta parte son cada vez más los que se suman a ella. La infraestructura es algo que ayuda y mucho, y otra cosa son los buenos resultados deportivos y la experiencia adquirida en viajes por distintos lugares del país para disputar torneos contra equipos que le fueron dando a Luz y Fuerza el roce necesario para estar en el primer plano del básquet nacional. “Valoramos mucho las experiencias. Acá hay chicos que están aprendiendo, entonces ese es nuestro objetivo, seguir aprendiendo y demostrarles que se puede mejorar. Para mí fue re difícil aprender a jugar. Me costó mucho por el tema de que yo no estaba nunca en silla de ruedas, entonces fue como volver a empezar. Yo vengo a jugar para estar bien con las personas. Eso significa estar bien con el grupo y con los que están afuera y vienen a apoyarnos”. En otro tramo de la charla, Maxi se refirió a las dificultades que enfrentan las personas con alguna discapacidad y la importancia de poder ayudarlos para que salgan de sus casas, en este caso, para hacer deporte. “Es muy difícil estar encerrado en una casa, que te de vergüenza salir por lo que te puedan llegar a decir. Por eso nos alegra mucho cuando viene una persona nueva. Al menos cuando nos vienen a ver o escuchar, que sientan que somos todos iguales y podemos hacer todos lo mismo. No importa lo que digan los demás. Me pasó muchas veces que me dijeron ‘no, no podés hacer tal cosa’. Y yo digo ‘sí podés’. Tener una discapacidad no significa que no puedas hacer nada. Todos somos iguales y siempre hay un deporte que podés hacer. Conocer amigos que te ayuden a ser mejor persona. Si te encerrás, estás al horno”, alertó. En cuanto al crecimiento del básquet adaptado en los últimos años en Misiones, Maxi considera que “hay mucha más inclusión y motivación para que puedan realizar un deporte. Tenemos muchos más beneficios para poder hacer algo hoy en día”. Y para cerrar, dejó su opinión acerca de la situación que se vive a nivel nacional con respecto a los recortes del gobierno de Javier Milei en discapacidad y cómo le afecta a él en lo personal. “Por el momento no recibo ninguna ayuda. Sí me dan el lugar para ir a entrenar en el Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (Cepard). Ahí contamos con profesionales que nos ayudan, pero de otra cosa no tengo beneficios. No me gusta opinar mucho de política porque la verdad es que lo que están haciendo es un desastre. Recortar por este lado no tiene nada ver, cuando sí se le podría recortar a personas a las que no les afecta. Me parece bastante desubicado lo que hacen”, completó. Compartí esta nota:
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