Qué es el Pastel de Belém, el icónico postre de Portugal que se prepara en 30 minutos y tiene una receta secreta
Crocante por fuera, cremoso por dentro y con casi 200 años de historia, este postre es uno de los símbolos gastronómicos de Portugal. Aunque la receta original permanece bajo secreto, existe una versión casera que puede prepararse en apenas media hor
Si hay un postre que identifica a Portugal en todo el mundo, ese es el Pastel de Belém. A simple vista parece una pequeña tarta de crema, pero detrás de su apariencia sencilla esconde una historia única y una receta que se convirtió en una verdadera leyenda gastronómica.
Su combinación de masa hojaldrada crocante y un relleno suave de crema con notas de vainilla, limón y canela conquistó a millones de personas y transformó a este dulce en una parada obligada para quienes visitan Lisboa.
Aunque la fórmula original continúa siendo un secreto celosamente guardado, existen versiones caseras que permiten acercarse bastante a ese sabor tan característico sin necesidad de viajar a Portugal.
¿Qué necesitás?
- 1 lámina de masa hojaldre.
- 500 ml de leche.
- 4 yemas de huevo.
- 120 gramos de azúcar.
- 2 cucharadas de maicena.
- 1 rama de canela.
- Cáscara de limón.
- Canela en polvo para decorar.
El paso a paso
- Precalentar el horno a 220 °C.
- Calentar la leche junto con la rama de canela y la cáscara de limón.
- Mezclar las yemas, el azúcar y la maicena en un bowl hasta integrar.
- Incorporar la leche tibia de a poco mientras se revuelve constantemente.
- Llevar nuevamente la preparación al fuego y cocinar hasta que la crema espese.
- Cortar la masa de hojaldre y forrar moldes individuales pequeños.
- Rellenar cada molde con la crema.
- Hornear entre 12 y 15 minutos, hasta que la superficie presente manchas doradas y ligeramente tostadas.
- Dejar enfriar unos minutos y espolvorear con canela antes de servir.
La historia de este postre
La historia de este famoso postre se remonta al siglo XIX, en el barrio de Belém, en Lisboa. En aquella época, los monjes del Monasterio de los Jerónimos utilizaban grandes cantidades de claras de huevo para almidonar hábitos y prendas religiosas.
Como sobraban muchas yemas, comenzaron a emplearlas para elaborar diferentes dulces, una tradición muy común en la repostería portuguesa.
Tras la Revolución Liberal de 1820, el monasterio atravesó dificultades económicas y decidió vender la receta a una pequeña panadería cercana.
Así nació la histórica Fábrica dos Pastéis de Belém, que abrió sus puertas en 1837 y que todavía hoy conserva bajo llave la receta original, conocida únicamente por un reducido grupo de maestros pasteleros.
Actualmente, el Pastel de Belém se consigue en cafeterías y panaderías de numerosos países. Su fama se explica por una combinación difícil de igualar: una masa extremadamente crocante, una crema suave y sedosa y un sabor que puede disfrutarse tanto caliente como frío.