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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 19/04/2026 04:02
Cuando llegan las crisis económicas, mucha gente se acerca a los libros. Pasó lo mismo durante el tiempo de la pandemia. En la Ciudad florecen talleres, clubes de lectura y alternativas digitales Cuando transcurre alguna crisis económica y los bolsillos se vacían o cuando se registra un fenómeno como el de la cuarentena por el Covid 19 convertida, en el caso de nuestro país, en un masivo experimento autoritario, con grotescas persecuciones policiales y en helicópteros a gente que salía a remar o a tomar sol a un paseo público-, allí en esas épocas no recomendables es cuando crece el acercamiento de la gente a los libros y al arte en general. No hay estadísticas que validen esa extraña relación. En el mundo editorial pueden llegar a coincidir en que la gente se aproxima más a la literatura en esas épocas porque quiere recuperar identidad y cordura, pero que ello no se refleja en una mayor venta de libros. Por el contrario, suelen hablar, como lo viene haciendo cada tanto la Cámara del Libro, de una fuerte retracción ahora en la compra de libros en la Argentina. Pero en las bibliotecas, clubes de lectura y múltiples talleres literarios confirman que hay un mayor interés del público. Un buen cimiento de este fenómeno podría encontrarse en esta frase de Vargas Llosa: aprender a leer es lo más importante que ha pasado en mi vida. Existen afortunadamente, cada vez más, distintas alternativas más económicas para acceder a la lectura como las librerías de usados y los libros digitales los E-Books o libros electrónicos- para ser leídos en los llamados ereaders, tabletas, celulares o computadoras con distintos formatos. Una persona puede llevar miles de libros en un solo dispositivo, que le permite cambiar el tamaño de letra, el tipo de fuente y fondo y que, por supuesto, no requieren la tenencia de papel. Biblotecas, talleres, clubes de lectura y también en Instagram , en donde las editoriales independientes tienen centenares de promotores de lectura (youtubers), que comentan los libros y difunden novelas, cuentos y poemas suman un extraordinario aporte. Es incontrastable que cuando la economía cruje, es más la gente que se acerca a la literatura. La poeta estadounidense Emily Dickinson /1830-1886) afirmó que para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro. No es la necesidad de cultivar el ocio, sino de hacerlo creativo. Mucha gente que se ve relegada en las crisis económicas, se sube a los libros que hoy no son naves, como dijo Dickinson, sino aviones para viajar, tan solo con los ojos puestos en un texto. El arte suele ser así de gratuito y además enseña. Es verdad que en las crisis económicas se venden menos libros. Pero ellos están cerca y son un recurso existencial de primer nivel. Para basarse ahora en un escritor argentino, puede valorarse la cita de Julio Cortázar (1914-1984): Los libros van siendo el único lugar de la casa en donde todavía se puede estar tranquilo dijo, en lo que parece ser una buena descripción de la literatura como reservorio ético frente al imperio de lo real. En cambio, la crisis sanitaria del Covid sí se transformó en una mayor venta de libros, tal como se confirmó en esos años. Y así lo corroboró ahora un librero citybelense. Entre paréntesis, su local original, ubicado en Jorge Bell y Pellegrini de City Bell, al inaugurarlo en 2019 contaba con pequeña superficie de 35 metros cuadrados. En 2021 se vio obligado por la mayor actividad, de modo que pudo alquilar el local lindero de la esquina y la librería pasó a tener 105 metros cuadrados. Y lo notable es que este año, cuando muchos establecimientos fabriles y comerciales de distintos rubros no encuentran más remedio que bajar las cortinas, debió alquilar el otro local lindero al otro lado y la librería tiene ahora, desde hace pocas semanas, 150 metros cuadrados de superficie. No vende más, pero más gente se acerca a los anaqueles y se interesa. Los libros siempre están, a pesar de las crisis / EL DIA En La Plata cuatro profesoras de letras tienen hace treinta años un conocido club de lectura. Hasta el año pasado contaban con dos grupos de unas veinte personas cada uno, que asisten a los cursos. Pero este año la demanda no paró de crecer y en pocos días más abrimos nuestro tercer grupo, dijeron. Los inscriptos que se integran tienen que leer un determinado libro y al cabo de dos semanas acudir al club que conducen las profesoras, para intercambiar opiniones sobre la obra analizada. Van varones y mujeres de distintas edades y este tipo de instituciones ha crecido en el distrito platense de una manera exponencial. Lo mismo ocurre con los talleres literarios conducidos por especialistas en letras, en los que se dictan cursos primero iniciales para orientar a los alumnos sobre la forma de acercarse al fenómeno literario y luego profundizar los análisis, a medida que se avanza en los cursos de enseñanza. La gente se aproxima más a la literatura porque quiere recuperar identidad y cordura Un club de lectura es mucho más que una reunión de personas que leen el mismo libro y lo interpretan cuando se juntan cada quince días. Y el significado de estos grupos trasciende a lo que podría ser una expresión sólo literaria, para convertirse en espacios de intercambio cultural y también de refugio emocional y aprendizaje colectivo. Ellos actúan como trincheras privadas, construidas para resistir frente al avance de una realidad que aísla y despersonaliza. Los talleres literarios que en nuestra zona también se reprodujeron y hay por lo menos uno o dos en casi todos los barrios más de diez en una localidad vecina-, apuntan en cambio, de modo más especifico, al aprendizaje literario, a entender qué es el estilo, qué es la creación. Allí se comparten, sobre todo, los textos inéditos escritos por quienes concurren a ellos y allí se cuenta con un instructor que, habitualmente es un escritor o escritora con experiencia en el medio. El se encarga de corregir y conducir a sus alumnos. Sería valioso que se profundizaran estudios muy específicos sobre la influencia cultural en la historia de la humanidad de los autores que legaron obras intemporales. Se habla de investigar cómo siguen influyendo en la temperatura intelectual y del incentivo que significron sus obras en las sociedades en las distintas épocas. ¿Cuántos valores filosóficos, cuánta belleza derramaron a través de las generaciones, las obras de Shakespeare, Cervantes, Dante y tantos otros? Hay una frase del deslumbrante novelista y cuentista italiano Italo Calvino (1923-1985) que revela un tácito interrogante: Un clásico es un libro que nunca ha terminado de decir lo que tiene que decir. ¿Lo que falta decir es lo que completan los anónimos lectores? Y una respuesta está dada por la permanente relectura que se hace de ellos y de otros grandes como nuestro Borges, Tolstoi, Jane Austen, Dickens, Kafka, Proust, Goethe, García Márquez, Neruda, Vargas Llosa, García Lorca, Unamuno, Hemingway, Faulkner y tantos otros que aquí se omiten. En crisis, se venden menos libros. Pero están cerca y son un recurso existencial En todos estos grandes escritores los lectores buscan respuestas, para enfrentar con mayor sabiduría y audacia los desafíos de la existencia. Importan menos la realidad, las crisis económicas, cuando la humanidad cuenta con estas reservas de riqueza espiritual. Sobre este tema el novelista y ensayista francés André Maurois (1885-1967) dijo que la lectura de un libro es un diálogo incesante, en el que el libro habla y el alma contesta. Los estímulos para leer llegan desde ayer, se encuentran hoy, aparecerán mañana. No importa lo ocupado que creas que estés, debes encontrar un hueco para la lectura. De lo contrario habrás elegido sumarte a la más absoluta ignorancia, expresó hace 2500 años el filósofo chino Confucio, cuando la humanidad leía sobre papiros de Egipcio y cuando se empezaba a usar el pergamino, mucho antes de que empezara el soporte papel. Está claro que la literatura no es onerosa y permite a la gente explorar y defender el vasto universo de libertad, así como luchar con màs fundamento en defensa del bien común y de la belleza. Se habla de la literatura de los dos lados del mostrador, el del escritor y el del lector. Acaso así se entienden mejor estas unitivas palabras de Borges; Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído. Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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