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  • Menos consumo financiado: en marzo cayeron el crédito con tarjeta y los préstamos personales

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 13/04/2026 10:52

    Mientras el Gobierno nacional sostiene que el consumo se mantiene en niveles récord, los datos más recientes del Banco Central (BCRA) y el comportamiento del mercado crediticio introducen señales de menor dinamismo durante los primeros meses del año. El crédito al sector privado experimentó una nueva baja en términos reales, aunque el foco de atención se centra hoy en los préstamos personales, una línea que no logra recuperar terreno frente a la inflación. En marzo, el saldo total de préstamos en pesos al sector privado subió en términos nominales un 2,4% mensual, el saldo llegó a $95,7 billones, presentando un crecimiento interanual del 48,2%, contra los $64,6 billones al cierre del mismo mes del año anterior. En cuanto a las variaciones reales, se registra una caída mensual del 0,6%, y un incremento anual del 12,2%, resaltó un informe de First Capital Group. Durante el tercer mes del año, el financiamiento a personas subió un 2,6% en términos nominales, con un saldo total de 20,5 billones pesos. Sin embargo, al ajustar por inflación, se observó una caída mensual del 0,4%. De esta manera se completaron seis meses consecutivos de retrocesos mensuales en esta operatoria, lo que da cuenta de una tendencia de menor dinamismo en el crédito al consumo. Desde la consultora señalaron que este comportamiento responde a factores tanto del lado de la oferta como de la demanda, en el caso de los préstamos personales. Las causas de este freno las podemos analizar desde la perspectiva de la oferta y la demanda de créditos. Por un lado la primera presenta mayor cautela y ha restringido las propuestas al mercado y no se ha generalizado la baja de la tasa de interés. Por el lado de la demanda, se observa una clientela menos proclive a tomar nuevas deudas ante la incertidumbre de los ingresos futuros y el alza de los servicios públicos, el transporte y la energía, explicó Guillermo Barbero, socio de la consultora. La excepción son los créditos en moneda extranjera, que en marzo pasado crecieron 5,4% mensual. El saldo llegó a USD 21.336 millones para el total acumulado, presentando un crecimiento interanual del 49,1%, contra los USD 14.307 millones al cierre del mismo mes del año anterior. El 74,1% del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de préstamos comerciales, los cuáles aumentaron un 8% mensual y un 42,6% anual. Menor consumo con tarjeta El mal desempeño de los préstamos en pesos se complementa con la evolución de otras líneas vinculadas al gasto cotidiano. De acuerdo con el mismo informe, al cierre del primer trimestre del año, el financiamiento a través de tarjetas de crédito en pesos cayó un 6,8% en términos reales. Es decir, la cartera que se construye a través de este instrumento creció por debajo de la inflación, lo que implica una contracción en el uso del crédito para consumo. El dato de las tarjetas adquiere relevancia dado que funcionan como uno de los principales canales para costear gastos diarios. De acuerdo con los especialistas, la caída en términos reales sugiere un menor dinamismo en ese tipo de operaciones durante los primeros meses del año, en contraste con los registros del año anterior. Los datos mensuales de la tarjeta de crédito, sin embargo, muestran matices. En marzo, la operatoria registró una suba nominal del 3,2% respecto del mes anterior, con un saldo total que alcanzó los $24 billones. En la comparación interanual, el incremento fue del 37,8%, frente a los $17,4 billones de marzo del año pasado. En términos reales, el informe indicó una leve suba mensual del 0,2% y un crecimiento anual del 4,3%. No obstante, desde la consultora advirtieron que estos números positivos deben ser interpretados con cautela. La gran variación experimentada en marzo la debemos buscar más por factores técnicos y prácticos a raíz de comparar dos meses con gran diferencia de días y distintos momentos de cierres contables, que por un cambio brusco en el consumo, aclaró Barbero. En paralelo, el saldo financiado en dólares de las tarjetas de crédito disminuyó un 15,2% mensual y se ubicó en USD 684 millones para el total acumulado. En términos interanuales, hubo un crecimiento del 9,8%, frente a los USD 623 millones al cierre del mismo mes del año previo. La señal de alerta de la morosidad El enfriamiento del crédito al sector privado se complementa con otro dato que, además de generar preocupación, pone un limitante a las expectativas de consumo. Se trata del nivel de morosidad, que se mantiene aún por encima del 10%. En detalle, según datos de la consultora 1816 en base a las estadísticas del Banco Central, el incumplimiento de pago de las familias pasó de ubicarse en 10,6% en enero a 11,2% en febrero. Mucho mayor aún es el nivel de morosidad en las billeteras virtuales (se ubicó en 29,9% en febrero). Como referencia, la mora de empresas subió de 2,8% a 2,9% y la total del sector privado creció de 6,4% a 6,7%. Los datos, procesados por 1816, adelantan números que deberá hacer públicos el Banco Central a fin de mes. Este escenario de contracción en el financiamiento se da en un contexto de debate sobre la salud del mercado interno. Según el presidente de la Nación, Javier Milei, el consumo está en máximos históricos. Las declaraciones del mandatario nacional se respaldan en los datos oficiales de Indec, que registraron un crecimiento del consumo privado desestacionalizado del 7,9% en 2025. Efectivamente, el índice que mide esa variable llegó al máximo de toda la serie el año pasado. Lo que no está claro es cómo evolucionó el consumo en los primeros meses de este año. Si bien desde el Gobierno afirmaron que el indicador continúa en niveles récord, la información más reciente disponible para 2026 introduce señales de debilidad en segmentos clave. La caída del financiamiento con tarjetas en el primer trimestre, sumada a la racha negativa de los préstamos personales, refleja una menor utilización de instrumentos de crédito para sostener el gasto. La evolución de estas variables será determinante para evaluar si se trata de un comportamiento puntual o del inicio de una tendencia más marcada en el consumo durante el año.

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