13/04/2026 13:19
13/04/2026 13:19
13/04/2026 13:19
13/04/2026 13:19
13/04/2026 12:32
13/04/2026 12:32
13/04/2026 12:32
13/04/2026 12:12
13/04/2026 12:12
13/04/2026 12:12
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 13/04/2026 12:12
El tenis argentino tuvo un estreno con sonrisas en los ATP 500 de Múnich y Barcelona. Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry, los dos top 30 del país, sumaron victorias en la primera ronda. En Alemania, Cerúndolo, número 19 del mundo, mostró autoridad desde el inicio para imponerse con claridad al indio Sumit Nagal (292° de la clasificación de la ATP), quien había ingresado al cuadro principal como lucky loser. El argentino resolvió el encuentro con un contundente 6-2 y 6-2, en poco más de una hora de juego, dejando en evidencia la diferencia de jerarquía y ritmo sobre el polvo de ladrillo. Fran, que viene consolidándose como uno de los jugadores más regulares del circuito en esta superficie, desplegó un tenis agresivo, con dominio desde el fondo de la cancha y una alta efectividad con su servicio. Sin conceder oportunidades a su rival, Cerúndolo controló el partido de principio a fin y avanzó con firmeza a la segunda ronda. Su próximo rival, este miércoles, será el neerlandés Botic van de Zandschulp (49°). El triunfo ratifica el rumbo de Cerúndolo, que viene sumando buenas señales en una gira que suele potenciar sus mejores virtudes: su capacidad para generar ángulos, sostener intercambios largos y castigar con su derecha lo convierten en un rival peligroso para cualquier oponente en canchas lentas. En esta temporada, la gira sobre arcilla representa un desafío exigente para el mejor tenista argentino en la actualidad, que defiende más de 800 puntos cosechados el año pasado y juega con la presión de sostenerse en el top 20. Tomás Etcheverry sigue de racha: superó a Jack Draper y avanzó en Barcelona Por su parte, en Barcelona, Etcheverry (29°) protagonizó una victoria de peso ante el británico Jack Draper, actual 28° del ranking y octavo preclasificado del certamen. El platense se impuso por 3-6, 6-3 y 4-1, momento en que su rival debió retirarse por molestias físicas. El encuentro había comenzado cuesta arriba para el argentino, que cedió el primer set ante un Draper sólido y agresivo. Lejos de desmoronarse, Etcheverry desplegó una de las mejores cartas que viene mostrando este año: su capacidad de reacción, su templanza para superar pasajes adversos y su paciencia para esperar su momento. El platense ajustó su juego, ganó consistencia desde el fondo y comenzó a incomodar al británico. La remontada se concretó en el segundo parcial, donde Etcheverry quebró enseguida y sacó una rápida ventaja que supo administrar para emparejar el tanteador. Ya en el tercer set, el dominio del argentino era evidente. Con Draper visiblemente disminuido físicamente, Retu tomó el control y se adelantó 4-1 antes del abandono definitivo de su rival, ex número 4 del mundo y quien estuvo varios meses afuera del circuito por lesión entre el cierre de la temporada anterior y el inicio de la actual. Más allá de la forma en que se cerró el partido, el triunfo representa un envión importante para Etcheverry, que sigue cosechando buenas noticias sobre polvo de ladrillo, donde en la presente temporada ganó su primer título -el ATP 500 de Río de Janeiro, en febrero- en el circuito mayor y es el jugador con más triunfos (13) en esta superficie. El próximo rival del platense saldrá del cruce entre el portugués Nuno Borges (52°) y el francés Adrian Mannarino (46°).
Ver noticia original