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Concordia » Cadena Entrerriana
Fecha: 12/02/2026 07:32
En una jornada que quedará marcada como el primer gran triunfo legislativo de la administración de Javier Milei, el Senado de la Nación dio media sanción a la ambiciosa reforma laboral, un proyecto que el Ejecutivo no dudó en calificar como un «punto de inflexión en la historia argentina». Con 42 votos a favor y 30 en contra, el oficialismo logró sortear la resistencia de los bloques opositores más duros, consolidando una mayoría que le permite mirar con optimismo el tramo final de su hoja de ruta en el Congreso. La sesión, caracterizada por un clima de alta tensión y negociaciones de último minuto, se extendió hasta altas horas de la madrugada bajo la mirada atenta de figuras clave del riñón presidencial, como Karina Milei, cuya presencia en los palcos subrayó la importancia política que la Casa Rosada le asigna a este paquete de leyes. El corazón de la reforma apunta directamente a lo que el Gobierno denomina la «industria del juicio», buscando desmantelar un andamiaje legal que el Presidente considera obsoleto y un lastre para la inversión privada. Entre los puntos más sensibles que lograron superar la votación en particular, destaca la modificación del régimen de indemnizaciones y la creación del Fondo de Asistencia Laboral, una herramienta diseñada para que las PyMEs puedan afrontar los costos de desvinculación en plazos de hasta 18 meses, otorgando un alivio financiero inédito para el sector. Sin embargo, el camino hacia la aprobación no estuvo exento de concesiones: para garantizar el respaldo de los gobernadores, el oficialismo debió sacrificar en las últimas 48 horas un artículo que otorgaba alivio en el Impuesto a las Ganancias a grandes empresas, priorizando así la recaudación fiscal tanto para las provincias como para la Nación. A pesar del impulso reformista, la «casta» sindical logró preservar algunos de sus pilares históricos. En una jugada de equilibrio político, el oficialismo mantuvo la obligatoriedad de las contribuciones a sindicatos y cámaras empresariales, así como el aporte del 6% para las obras sociales, rechazando de plano la propuesta del PRO que buscaba que los trabajadores pudieran decidir de forma individual sobre estos descuentos. Este punto, sumado a la sorpresiva incorporación del traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires un anexo que encendió las alarmas de la oposición por su impacto jurisdiccional, promete ser el eje de las discusiones más álgidas cuando el proyecto aterrice en la Cámara de Diputados. Con la media sanción bajo el brazo, el Gobierno ahora apuesta a un tratamiento «exprés» para cerrar el período de sesiones extraordinarias con la ley sancionada, buscando dar una señal de gobernabilidad y previsibilidad que, según el discurso oficial, será la llave para la generación de empleo genuino. compartir
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