12/02/2026 09:58
12/02/2026 09:56
12/02/2026 09:56
12/02/2026 09:56
12/02/2026 09:56
12/02/2026 09:56
12/02/2026 09:53
12/02/2026 09:53
12/02/2026 09:50
12/02/2026 09:49
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 12/02/2026 06:02
En la madrugada de este jueves, y cumpliendo con los planes que tenía la Casa Rosada, el Gobierno consiguió su primera victoria legislativa al lograr que la reforma laboral tenga la media sanción del Senado, aunque ahora deberá dar la pelea en la Cámara de Diputados, donde el escenario es más complejo para el oficialismo. Las autoridades nacionales confían en que el proyecto se convertirá en ley antes de que terminen las sesiones extraordinarias y que no sufrirá más cambios de los que ya se aprobaron durante las últimas horas. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el recinto, Patricia Bullrich, fue la encargada de llevar adelante las frenéticas negociaciones con el resto de los espacios mientras se estaba debatiendo la iniciativa. Luego de varios encuentros en los pasillos y despachos partidarios, los representantes del Poder Ejecutivo agregaron varias conseciones nuevas, entre las cuales está la de eliminar ddel texto el vencimiento en dos años de los aportes solidarios, lo que afectaba los ingresos de los sindicatos. Asimismo, se incorporó como anexo el demorado traspaso de la Justicia Laboral al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, un tema que generó controversia y rechazo de asociaciones de magistrados. En los alrededores del edificio, las dos CTA y la CGT encabezaron una masiva movilización en contra de la norma, de la que participaron además otras organizaciones y dirigentes de la oposición dura, como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. La protesta, que en un principio fue pacífica, terminó con graves incidentes entre la Policía y un grupo de personas que generaron disturbios e incluso arrojaron bombas molotov contra los uniformados. Dentro del Palacio Legislativo, a partir de las múltiples conversaciones, los 28 artículos que se iban a cambiar terminaron siendo casi 50, a partir de los pedidos de diferentes sectores. Por la mañana, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, visitaron a Martín Menem en la oficina del titular de la Cámara baja, donde mantuvieron un extenso encuentro. Los funcionarios aprovecharon la agenda paralela que tuvieron los diputados este día para hablar con varios de ellos, principalmente con los dialoguistas, y ya empezar a recolectar los votos para la reforma laboral. Los legisladores se juntaron temprano para darle dictamen en el plenario de las comisiones de Legislación Penal; Familias, Niñez y Juventudes; Justicia; y Presupuesto y Hacienda, al nuevo Régimen Penal Juvenil, que se tratará este jueves. Los libertarios dan por sentado que esa norma se va a aprobar fácilmente, ya que se alcanzó un concenso al subir la edad mínima de imputabilidad de 13 a 14 años, entre otros retoques que se hicieron. Sin embargo, en lo que respecta a la modernización del sistema de trabajo la situación es más compleja y el oficialismo no tiene tan garantizados los números para terminar de sancionarla. En esta primera instancia, las negociaciones las está llevando Santilli y el resto de los referentes del Gobierno, cuando se vaya acercando la fecha de votación se sumarán los miembros del bloque, señaló a Infobae una fuente de la bancada violeta. En esta Cámara, el espacio planea llegar al dictamen recién el miércoles que viene, ya que tiene que esperar que el Senado remita el proyecto que obtuvo media sanción, para pasar a votarlo a mediados de la semana siguiente. De todas formas, el presidente Javier Milei va a extender el periodo de sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero, lo que le da margen al Congreso para terminar de aprobar la iniciativa, si es que tiene que volver eventualmente a la Cámara Alta, algo que el oficialismo quiere evitar. No veo que vaya a haber cambios en Diputados, vaticinó uno de los integrantes de la mesa política del Gobierno, que podría volvr a reunirse en los próximos días para retomar el diseño de la estrategia parlamentaria. Finalmente, luego de una sesión maratónica, marcada por los disturbios afuera del recinto y las intensas negociaciones dentro, la reforma laboral fue aprobada con XX votos a favor, XX en contra y XX abstenciones. Poco antes de la votación, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, llegaron al Senado para sumarse a Santilli, Devitt y Menem en la supervisión del tratamiento. Todos ellos, junto con Bullruch y el asesor presidencial, Santiago Caputo, componen la mesa política nacional, que podría volver a reunirse la semana próxima en la Casa Rosada para continuar planificando la estrategia legislativa. Cualquier cambio que pueda surgir en Diputados, obligará a que el proyecto vuelva a la Cámara de origen, la cual deberá aceptar las modificaciones o insistir con su versión, aprobada este jueves. No se va a tocar ni una coma, ni tiene sentido. Cualquier cosa que ellos agreguen o saquen no va a servir de nada, porque nosotros acá volvemos para atrás fácil, comentó una fuente del bloque libertario del Senado.
Ver noticia original