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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 12/02/2026 09:56
Con 42 votos afirmativos y 30 negativos, el oficialismo aprobó en general el proyecto de Reforma Laboral en el Senado de la Nación. Los representantes de la provincia de Entre Ríos exhibieron posturas contrapuestas: los senadores Romina María Almeida y Joaquín Alberto Benegas Lynch, de La Libertad Avanza, votaron a favor de la normativa. En contraste, el senador Adán Humberto Bahl, del bloque Justicialista, rechazó el proyecto tras denunciar que la iniciativa representa una flexibilización laboral que perjudica los derechos de los trabajadores. La votación nominal reveló una provincia dividida en sus visiones sobre el futuro del empleo. Los senadores de La Libertad Avanza, Romina María Almeida y Joaquín Alberto Benegas Lynch, aportaron sus votos positivos para consolidar la media sanción del proyecto. En la vereda opuesta, el senador Adán Humberto Bahl, del bloque Justicialista, rechazó la iniciativa de manera integral, argumentando que los cambios no promueven el trabajo formal, sino que facilitan el ajuste. Desde la defensa del proyecto, Patricia Bullrich (LLA) sostuvo que la ley busca equilibrar un sistema desbalanceado y combatir la excesiva judicialización laboral. Por su parte, el senador Martín Goerling Lara (Frente Pro) subrayó que el modelo vigente ha sido un obstáculo para el ingreso al trabajo registrado, generando «sobrevivientes» en lugar de trabajadores con derechos plenos. Esta postura fue fundamental para alcanzar los 42 votos necesarios que permitieron el aval de los 26 títulos que componen la norma. La oposición denunció que el debate careció de profundidad y que el proyecto es una imposición externa. La senadora Juliana Di Tullio sostuvo que el Congreso está votando «lo que les exige el Fondo Monetario Internacional», señalando que la reforma no busca crear empleo en un contexto donde cierran 30 pymes por día sino disciplinar a la fuerza de trabajo. Por su parte, el senador José Mayans criticó la «ensalada legislativa» que modifica 41 leyes de un plumazo, incluyendo la Ley de Contrato de Trabajo y el traspaso del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires. Mayans calificó el procedimiento como un «avasallamiento al reglamento», denunciando que se alteró la composición de las comisiones para forzar el despacho de la mayoría. Críticas de Bahl y el debate por las PyMEs El senador entrerriano Adán Bahl utilizó su tiempo en el recinto para calificar la propuesta como una «flexibilización laboral» encubierta bajo el nombre de modernización. Durante su intervención, Bahl denunció que la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) utiliza recursos de la ANSES, es decir, el dinero de los jubilados, para financiar las contingencias indemnizatorias de las empresas. Según su análisis, este mecanismo quita el efecto disuasorio del despido, permitiendo que el empleador simplemente decida «cambiar» personal sin mayores costos. Además, el legislador vinculó la situación laboral con la crisis de las economías regionales. Mencionó que, en los últimos meses, el ingreso de más de 700.000 toneladas de pollo importado afectó severamente a los productores de Entre Ríos, destruyendo mano de obra local. Bahl argumentó que una verdadera Reforma Laboral en el Senado debería acompañar al que produce con créditos y tarifas competitivas, en lugar de centrarse únicamente en abaratar los despidos. Modificaciones: del fin de las horas extras a la persecución de la prensa La reforma introduce cambios estructurales que afectan la vida cotidiana de las y los trabajadores: * Indemnizaciones a la baja: Se excluyen del cálculo conceptos como aguinaldo, vacaciones y horas extras, además de permitir el pago en cuotas (hasta 12 meses para pymes). * Jornada «moderna»: Se habilita el «banco de horas», lo que en la práctica supone el fin del cobro de horas extras y deja la disposición del tiempo en manos exclusivas del empleador. * Ataque a la libertad de expresión: La norma dispone la derogación del Estatuto del Periodista, una herramienta clave para evitar la precarización en los medios de comunicación. Di Tullio advirtió que esto desprotege a quienes «molestan al poder» y facilita la censura indirecta a través de la fragilidad económica de los reporteros. En consecuencia, el debate deja abierta una ventana de incertidumbre jurídica. Bahl advirtió que muchos de los artículos aprobados no pasarán un test de constitucionalidad, lo que podría derivar en un aumento de la litigiosidad en lugar de su disminución. No obstante, el oficialismo confía en que esta normativa otorgará la previsibilidad necesaria para incentivar la inversión privada y revertir el estancamiento del empleo en blanco.
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