31/08/2025 06:51
31/08/2025 06:49
31/08/2025 06:48
31/08/2025 06:47
31/08/2025 06:47
31/08/2025 06:46
31/08/2025 06:46
31/08/2025 06:46
31/08/2025 06:46
31/08/2025 06:45
» El Ciudadano
Fecha: 30/08/2025 16:49
El cineasta mexicano Guillermo del Toro estrenó este sábado en el Festival Internacional de Cine Venecia, conocido popularmente como La Mostra, su adaptación de la mítica novela Frankenstein y defendió “la urgencia” de que el mundo se mantenga de su lado más humano. “No me asusta la inteligencia artificial, sino la estupidez natural, que es más abundante”, afirmó. “Vivimos un tiempo de terror y de intimidación y la respuesta, de la que forma parte el arte, es el amor. No hay una tarea más urgente que la de mantenernos humanos en un tiempo en el que todo empuja hacia una comprensión bipolar de la humanidad”, alegó el cineasta durante la rueda de prensa de presentación de su obra en el festival italiano. Guillermo del Toro vuelve este año a competir por el León de Oro veneciano, que ya conquistó en 2017 con The Shape of Water (La forma del agua), y esta vez con su propia versión del mito de Frankenstein, el de aquel científico que retó a Dios reviviendo a una criatura tras su muerte. Tanto en la novela original como en la película, con Oscar Isaac como el científico y un insólito Jacob Elordi como el monstruo, la pregunta que hay detrás de todo el planteo y se vuelve clave en estos tiempos es qué convierte a un ser en humano. El cineasta consideró que “la comprensión bipolar de la humanidad que se extiende por el mundo no es verdadera, es completamente artificial”. “La característica multicromática de los seres humanos es que son capaces de ser blancos, negros, grises y todos los tonos que hay entremedio. Creo que la película muestra a personajes imperfectos y su derecho a mantenerse tan imperfectos como son”, afirmó el cineasta haciendo una analogía entre lo que cuenta su película y la humanidad toda. Pero también destacó “el derecho” que los humanos tienen en el mundo real para comprenderse “hasta en las más opresivas circunstancias”. El monstruo de la película Frankenstein representa a una inteligencia creada, un ser ensamblado y traído al mundo de los vivos por la mano humana, pero Del Toro no ha querido reflejar en la trama la moderna inteligencia artificial que está irrumpiendo en la vida de hoy. “Es una historia muy biográfica para mí y para cualquiera que trate de preservarse a sí mismo en los tiempos en los que vivimos. A mí la inteligencia artificial no me asusta, me asusta la estupidez natural, que es más abundante”, dijo de modo contundente en la presentación. Un clásico revisitado Tras el paso de otros grandes nombres del cine en las últimas horas en Venecia, Guillermo del Toro desembarcó en La Mostra con una nueva adaptación de alto presupuesto de Frankenstein, el relato de la escritora Mary Shelley sobre Victor Frankenstein, un egocéntrico científico que da vida a una criatura que lo acabará llevando a la ruina. “Buscando la vida, creé la muerte”, afirma en un momento el Dr. Frankenstein (Oscar Isaac) creador de una criatura que, en muchos aspectos, despierta ternura. Con una cuidada estética gótica, Del Toro trae a la pantalla una historia que habla de violencia, autoconocimiento e identidad a través de un personaje cautivador interpretado por el actor australiano Jacob Elordi. Según declaró Del Toro acerca de su película cuyo elenco completan, entre más, Christoph Waltz y Mia Goth, se trata de “una historia emotiva, tan personal como todo lo demás” que haya hecho. Es sobre “ser un padre, ser un hijo”, apuntó, asegurando que no es “una película de terror” sino un film “increíblemente emocional”. Con este proyecto, que será estrenado por Netflix antes de fin de año, concluye una búsqueda que empezó cuando tenía 7 años, al ver “por primera vez las películas de Frankenstein de James Whale”, realizadas en los años 1930, explicó el realizador de El laberinto del fauno y La forma del agua.
Ver noticia original