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  • Cuidar a las personas con discapacidad

    Concordia » El Heraldo

    Fecha: 30/08/2025 16:02

    Luego atacó en las redes, brutalmente y sin consecuencias judiciales, a un niño de doce años que difunde su problemática de salud mental. ¡Cuánto sufrimiento provocado!, cuanto dolor producido por esas palabras que, no solo dañan, sino que, lo mencionamos en ese momento, en los inicios de estas nuevas gestiones de gobierno, que las palabras trasmutan rápidamente en hechos. Lo dijimos citando al Maestro del Psicoanálisis, Sigmund Freud, que transitó gran parte de su vida épocas de guerras, odios y discriminación, dijo Freud alguna vez, que no hay que ceder en las palabras, que se comienza cediendo en las palabras y se termina cediendo en los hechos. El Nazismo en los tramos finales de la vida de Freud, ya montaba sus políticas racialistas, supremacistas, genocidas y discriminatorias, en expresiones y leyes que prepararon el terreno del exterminio de los enfermos mentales y de las personas con discapacidad, en la, no tan conocida, operación T4, o de “Eutanasia”. Es indigerible la perversión de llamar de ese modo a un Plan de aniquilación de seres humanos, fundado en el dictamen de que eran vidas que no tenían sentido de ser vividas con todo el sadismo y el cinismo de exhibir en eso, de un modo espeluznante, un acto de piedad. Todo eso fue muy monstruoso y comenzó con leyes y palabras. En nuestro país prontamente el congelamiento de los valores de las prestaciones, comenzó con un cruel e inhumano desfinanciamiento del sector que ponía en jaque el sistema de asistencia a las personas con discapacidad. Esa política equivale al abandono de las personas que las necesitan para vivir. Finalmente, el congreso dictó una ley de emergencia en discapacidad que soportó el Veto del Presidente, porque, como los trabajadores, los jubilados, los pobres y desposeídos, ponían en riesgo el “sagrado” equilibrio fiscal, el pago al FMI y las exenciones impositivas de los ricos. Con la misma excusa comenzaron a perseguir a las personas y familiares con las Pensiones no contributivas, enviándoles cartas documentos en las que se les exigía presentarse en lugares insólitos, con la documentación probatoria de su discapacidad. Ahí comenzó un verdadero calvario. La información que les llegaba en esas cartas documento era sumamente confusa. Por ejemplo, no quedaba claro si las historias clínicas debían ser confeccionadas en el ámbito público o si eran válidas las confeccionadas en el ámbito privado, si aquellas personas que no recibían las notificaciones debían presentarse, y donde, de cualquier manera. Los turnos otorgados por los hospitales públicos eran en muchos casos posteriores a la fecha de presentación de la documentación exigida por el Andis en las notificaciones etc. etc. Esa tortuosa forma de tramitar el contralor de las pensiones constituyó experiencias altamente traumáticas para las personas y sus familias. En el terreno de la salud mental, me consta largamente, dieron lugar a situaciones regresivas, descompensaciones psíquicas sufridas por las víctimas de este maltrato. Es que al horror de perder los miserables 270.000 pesos sumaron la reviviscencia de formas de comunicación y de vínculo, mensajes paradojales, contradictorios, confusos y paralizantes, propios de los cuadros de psicotización responsables de sus padecimientos psíquicos, según los pertinentes planteos de la Antipsiquiatría y la teoría de la comunicación. Dicho llanamente utilizaron los mecanismos de doble vínculo por lo que una persona puede llegar a enloquecer. Discriminación, crueldad, maldad cada vez más insoportables, sobre todo ahora en que se van revelando, cada vez con más claridad, esquemas de podredumbre y sospecha de coima y por todos conocidos, en una estafa moral indigerible. Se trata de eso con estas frustraciones indignantes que estamos viviendo con estos gobiernos crueles e inhumanos, no nos separan ya, claramente, diferencias políticas, sino una cisura ética y humana irreconciliable, una descomposición ética insoportable, imposible e inaceptable, que nos ubica en un mundo inhabitable, asfixiante. Es solo en el respeto y el amor a todas las personas, a todos nuestros semejantes, en la construcción de un Mundo donde quepan todos los Mundos, donde podremos encontrarnos, donde podamos respirar paz y justicia, únicamente ahí, solamente ahí. Ojalá podamos llegar. Ads Ads

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