06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:30
06/04/2025 15:20
06/04/2025 15:19
06/04/2025 15:19
Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 05/04/2025 20:18
Hay 13 que quedaron detenidas. Para la Justicia, la organización captó, trasladó, y acogió a una joven de 22 años «con fines de explotación sexual y de reducción a la servidumbre». La Justicia federal de Río Negro imputó a 21 personas de nacionalidad rusa acusadas de formar parte de una organización criminal que, con fines de trata sexual y reducción a la servidumbre, captó a una joven de 22 años que fue traída desde Rusia y que dio a luz a un bebé el 21 de marzo en un hospital de Bariloche. Según el fiscal federal Fernando Arrigo, que lleva la causa junto a los auxiliares fiscales Gustavo Revora y Tomás Labal, el objetivo era anotar al recién nacido como hijo del sindicado jefe de la secta, identificado como Konstantin Rudnev (57) para que pueda adquirir la nacionalidad argentina mientras elude un pedido de captura de la República Montenegrina. Durante la audiencia de imputación, que se inició este jueves por la tarde y se extendió hasta el viernes –previo a un cuarto intermedio-, los fiscales solicitaron al juez de garantías Gustavo Zapata, la imputación de 21 ciudadanos rusos, aunque aclararon que solo 13 permanecerán detenidos y el resto se encuentra sometido al proceso en libertad con ciertas restricciones. Entre los detenidos se encuentra Rudnev, acusado de liderar la secta Ashram Shambala. Se hacía llamar “Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni” o el “extraterrestre de Sirio”, para autoproclamarse como una suerte de redentor espiritual. Entre los detenidos solo hay dos hombres, y el resto son mujeres. Todos tienen nacionalidad rusa, aunque a algunos también se les secuestraron pasaportes de otros países, como Brasil y México, detalló el portal fiscales.gob.ar. “La fiscalía aseguró que la organización captó, trasladó, y acogió a la mujer con fines de explotación sexual y de reducción a la servidumbre, para lo cual medió engaño —la fachada de un espacio espiritual y de práctica de yoga— y coerción, y se aprovechó la extrema situación de vulnerabilidad de la víctima”, señalaron. Los fiscales también atribuyeron a una de las mujeres el delito de falsedad ideológica en grado de tentativa, dado que intentó modificar la partida de nacimiento del niño, documento destinado a acreditar la identidad en la tramitación del DNI. La fiscalía también imputó a dos mujeres integrantes de la organización el transporte estupefacientes desde Bariloche a la ciudad de Buenos Aires, a raíz de que se hallaron en su poder frascos con pastillas de cocaína en el momento en que, junto a otros acusados, fueron detenidas el viernes pasado en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche, cuando estaban a punto de tomar un avión hacia la Capital Federal. El líder de la secta El fiscal Arrigo relató que Rudnev fue condenado a 11 años de prisión por abuso sexual en Rusia y que huyó de la República Montenegrina, donde era buscado desde el 9 de octubre pasado. Según su acusación, el líder de la secta involucró a la joven embarazada y a su hijo para obtener la nacionalidad argentina para así pedir la residencia brasileña y, de esa manera, poder vivir de manera permanente o temporaria en estos dos países, donde la organización estaba consolidando su asentamiento. Rudnev se encuentra detenido en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, ubicada en la ciudad de Rawson, Chubut, mientras que tres mujeres permanecen alojadas en el penal porteño de Villa Devoto y otras nueve personas, en distintas dependencias policiales de Bariloche. Tamara Saburova, quien se cree que es la pareja de Rudnev, es una de las mujeres detenidas. El testimonio de la víctima La joven embarazada que dio a luz la semana pasada declaró que el líder de la organización fue quien se encargó de que una de las imputadas la traiga desde Moscú a la Argentina, solventando los gastos del traslado. La Dirección de Migraciones confirmó a la Justicia que las dos mujeres viajaron el mismo día e ingresaron al país en la misma fecha, el 9 de enero, y en el mismo vuelo, y que fueron atendidas por el mismo control migratorio con diferencia de un minuto. La fiscalía indicó que primera acción típica desplegada por la organización trasnacional criminal fue la de captar a la víctima vulnerable, como primer momento en el proceso de la trata de personas. “Se conquista con medios engañosos la voluntad de otra persona humana para explotarla con alguna finalidad”, sostuvo Arrigo en la audiencia. «La persuasión coercitiva, es decir, reducir a la víctima a una situación de explotación que se materializa en un dominio por parte del líder, quien ordenó la inscripción del hijo que dio a luz la víctima por intermedio de su organización coercitiva criminal”, añadió el fiscal federal. Explicó que para ello la organización aprovechó “la situación de vulnerabilidad de la víctima” al afirmar que se encontraba “sola, en un país que no conoce el idioma, sin sustento económico, ni libertad ambulatoria, ni libertad de comunicación”. Modus operandi de la organización Durante la extensa audiencia de imputación, el fiscal relató cómo vivían las personas que estaban vinculadas a esta secta, que llegó a tener más de 20 mil seguidores en Rusia. El fiscal reveló que “se autorizaban las raciones de comida, de compras de diversos productos y se disponían ayunos obligatorios como forma de castigo”. En los allanamientos realizados por las fuerzas federales se secuestraron vajillas con nombres, botellones de agua que se encontraban rotulados y se comprobó que el cuarto en el que se almacenaban los alimentos se encontraba bajo llave. Por otra parte, el fiscal sostuvo que el acogimiento “se dio desde una perspectiva psicológica o espiritual”. “Desde la idea de la pertenencia a la secta, quienes formaban parte eran personas elegidas, superiores al resto de la sociedad”, afirmó. En otro tramo de su exposición, Arrigo destacó que las imputadas que acompañaban a la víctima “le compraban cosas, y no la dejaban sola con la excusa de cuidarla restringiendo así su libertad ambulatoria, que ya estaba condicionada de por sí, puesto que se encuentra en un país sin conocimiento del idioma, y aproximadamente a 17 mil kilómetros de su ámbito de vida y familiar”. El parto de una mujer rusa que disparó la investigación Todo empezó gracias a las trabajadoras sociales que trabajan dentro del Hospital de Bariloche y que detectaron a una paciente embarazada cuyo pasaporte indicaba que tenía 22 años. La joven se realizó controles periódicos, siempre acompañada de dos mujeres rusas. A los médicos y enfermeros les llamó la atención que las dos mujeres acompañantes no dejaban hablar a la joven durante los controles. Ellas respondían todo por la embarazada. El momento del parto fue el desencadenante de la investigación. La madre del bebé insistía en ponerle el apellido Rudnev a su hijo, consignando como padre a Konstantin Rudnev. Fue entonces que quisieron cambiar la documentación y fueron detenidas por los delitos de trata de personas, sometimiento y falsedad ideológica. Esa investigación permitió llegar a Rudnev y pudieron detener al grupo antes de escapar. Fuente: Clarín
Ver noticia original