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» Santo Tome al dia
Fecha: 26/03/2025 18:21
El gobernador Maximiliano Pullaro, junto al ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni y el subsecretario de Tecnología y Equipamiento del Ministerio de Justicia y Seguridad, Armando Faraoni, encabezó este miércoles la licitación para la compra de 100 pistolas de electroshock y otras 100 a base de dióxido de carbono que disparan proyectiles cinéticos, además de 200 bodycam y 600 cartuchos adicionales, todo destinado a la Policía de la Provincia. El presupuesto oficial es de $ 1.669.567.867. Durante el acto en el Salón Blanco de la Sede de Gobierno en Rosario, Pullaro aseguró estar “convencidos que este tipo de herramientas mejoran el funcionamiento de las fuerzas de seguridad, pero fundamentalmente, previenen lo que son los choques de armas letales, particularmente con 9 milímetros”. Seguidamente, reflexionó que en la provincia “se terminó eso de que la Policía siempre es culpable cuando termina teniendo un enfrentamiento o un acto en el que tiene que aplicar el uso de la fuerza”, porque afirmó que “este Gobierno siempre va a respaldar a los hombres y mujeres de la Policía que en cumplimiento de los protocolos preexistentes llevan adelante el uso de la fuerza”. Y en ese sentido, hizo especial mención a la presencia durante el acto de Luciano Nocelli, el policía que en noviembre recuperó su libertad tras la anulación de su condena por la muerte de dos motochorros en un enfrentamiento ocurrido en 2019 en Rosario, a quien le reconoció: “Fuiste víctima de una ideología que en nuestra provincia y en nuestro país durante mucho tiempo dijo que el policía era el culpable y no el delincuente”, tras lo cual aseguró: “Creemos en tu inocencia y espero que hechos de injusticia como el que te tocó vivir, no le toque vivir nunca a ningún hombre ni mujer de la Policía”. Por último, Pullaro destacó que la política de Seguridad “es la única política pública que no tiene ninguna limitación presupuestaria. No vamos a dejar de invertir para que los rosarinos y los santafesinos puedan vivir mejor, con mayor tranquilidad y puedan vivir en paz”, concluyó. Se licitó la compra de 100 pistolas de electroshock. Fortalecer a las fuerzas de seguridad El ministro Cococcioni resaltó que ya se encuentran “trabajando en un decreto que protocoliza el uso progresivo de la fuerza, considerando estos nuevos elementos para que el oficial policial o penitenciario que va a utilizarlo, tenga plena certeza de que está cumpliendo con las normas, de que no va a tener ningún tipo de problema y va a estar resguardada su integridad jurídica si sigue el protocolo que se le indica”. Por su parte, Faraoni puso en valor que este tipo de armas “permiten tener una herramienta intermedia para no llegar a usar un arma de fuego en casos que no sea necesario”. Presentes Durante la licitación estuvieron presentes también el secretario General de Gobierno, Juan Cruz Cándido; el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira; el secretario de Análisis y Gestión de Información, Esteban Santantino; la secretaria de Coordinación Técnica y Administración Financiera, Georgina Orciani; el Jefe de la URII de Policía, Daniel Acosta; diputados provinciales; concejales y demás autoridades. Ofertas En la primera licitación para la compra de 100 pistolas, 200 bodycam, 600 cartuchos adicionales se presentó la empresa Bucello y Asociados SRL que ofertó $1.919.991.000. En la segunda licitación para la compra de 100 armas a base de dióxido de carbono que disparan proyectiles cinéticos se presentaron dos ofertas: la empresa Punto de Impacto S.A que ofertó $ 434.870.000; y Bersa S.A que ofertó $ 478.435.008. Detalles de las pistolas La pistola de electroshock -también llamada dispositivo de inmovilización o disruptor neuro-muscular- al ser disparada lanza dardos que se enganchan en la ropa del agresor, estos están conectados a alambres que son alimentados por una batería recargable dentro del mismo dispositivo, los dardos al interceptar a la persona trasladan una carga eléctrica que generan una parálisis muscular momentánea en el cuerpo de quien recibe el impacto, sin provocar lesiones de graves y permitiendo que el personal de seguridad pueda reducirlo. En tanto, las pistolas a base de dióxido de carbono disparan proyectiles cinéticos, municiones compuestas por un polímero que puede ser hueco o relleno de una sustancia irritante.
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