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  • Ficha limpia... ¿eso es todo?

    » Corrienteshoy

    Fecha: 25/02/2025 19:06

    Ficha limpia... ¿eso es todo? Por Andrea Cavallo y Pedro Zukas En estos días, desde los distintos medios de comunicación se repite sin cesar la expresión "ficha limpia", dos palabras en las que parece sintetizarse el espíritu de la Nación Argentina. Nos venimos a enterar que es necesario sancionar una ley para asegurar que quienes se van a postular para cargos electivos en el Poder Legislativo no deben tener prontuario. Como cantaba el inmortal Carlos Gardel: "Está en cana prontuariado/ como agente en la camorra/ profesor de cachiporra/ malandrín y estafador". Estos versos, quién lo diría, se imponen hoy en nuestro país. Hace muchos años se decía que "no se debe colocar el carro delante del caballo"; se parte de suponer que quienes integran el Poder Legislativo son ciudadanos honorables. La lucidez mental hoy es un desafío, por debajo de la puerta se cuelan estos delirios. Por ejemplo, "ficha limpia" expresa que se impide competir en elecciones a condenados por corrupción en segunda instancia. O sea que aquellos que tienen condena en primera instancia sí estarían habilitados a integrar una lista. Podrán explicar los estudiosos del derecho por qué en segunda instancia no y en primera instancia sí, pero no forma parte de nuestra discusión ahora. Las preguntas que debemos hacernos son: ¿Qué legisladores queremos? ¿A qué país aspiramos? ¿Cuáles van a ser las leyes que nos van a regir de aquí en adelante? Si preguntáramos en ambas Cámaras qué nivel de educación tienen los legisladores seguramente la decepción nos ganará el alma. Es un honor ser legislador de una provincia o de un país, por lo que debieran ser ciudadanos responsables, sólidos en su formación intelectual, con una conducta y normas éticas arraigadas en su quehacer cotidiano, además de ser firmes en sus convicciones, seguros de su proceder e incorruptibles. Y, fundamentalmente, ser personas que fomenten el diálogo con quién piensa distinto y con capacidad de llegar a un acuerdo superador atinente al bien común. Desde la presidencia de la Nación se utilizan términos irrepetibles para referirse a los opositores, o a quien esboza una idea diferente y la expresa entendiendo que la vida en democracia supone el enriquecedor intercambio. No estamos en un programa de televisión, ni el presidente es un panelista de programa de dudosa jerarquía. Muchos de los diputados y senadores hoy son panelistas y hablan de lo que no saben con una impunidad que estremece y con la intención de "panfletear" las acciones de gobierno. Hay legisladores que no saben construir una frase con sujeto y predicado. Son "todólogos". Hablan de Vaca Muerta, de los piquetes, del narcotráfico, de la inseguridad, de la exclusión social y de cualquier cosa, como si todo fuera lo mismo. Es muy triste ver con que soltura se muestran ignorantes profundos de la historia y se exponen casi con orgullo como seres torpes a la hora de demostrar su inexistente solidez intelectual. No hay respeto por el saber, por el conocimiento específico que a cada aspecto de un gobierno le corresponde. Da lo mismo ser médico, ingeniero, o tener secundario aprobado, diciendo esto con algo de fe en situaciones puntuales. La soberbia con la que hablan, menoscaban o se burlan de los opositores a sus planteos solo genera impotencia y angustia. En defensa de la universidad pública las calles de Argentina se vieron colmadas de ciudadanos, cientos de miles marchamos por el derecho inalienable a la educación superior gratuita y libre. Muchísimos jóvenes se encolumnaron detrás de la consigna, fue muy conmovedor. Esos jóvenes estudian para crecer, para trabajar de lo que su vocación les llama, estudian para que la vida en sociedad sea más amable. Amable en toda la extensión de la palabra, amable por amar, amable por trato cordial, amable por respetuosa, amable por empática y solidaria. Por eso aspiramos a que quienes pretendan una banca en las cámaras sean decentes, honestos, comprometidos con su rol y con vasta formación académica, entre otras fundamentales virtudes. Ficha limpia no alcanza, además de tener compostura hay que estudiar. Vivimos en la sociedad del conocimiento se debe estudiar, aprender, formarse, enriquecerse, abstraerse de la realidad para reflexionar y construir en conjunto un país vivible para todos. Sin excluir a nadie.

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