Qué es el apple crumble y cómo hacer este clásico postre en 50 minutos
Con una base de manzanas tiernas y una capa exterior crocante de manteca, harina y azúcar, este postre es uno de los postres más tradicionales de la cocina británica.
El apple crumble nació en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, en donde alimentos como la manteca y la harina eran escasas. Por eso, muchas familias reemplazaron las tradicionales masas de las tartas por una cobertura mucho más simple elaborada con harina, manteca y azúcar.
A diferencia de una tarta, el apple crumble no lleva masa en la base: las manzanas se cocinan directamente en una fuente y se cubren con una mezcla arenosa que, al hornearse, se transforma en una capa dorada y crocante.
Esta preparación suele servirse tibia, acompañada por una bocha de helado de vainilla. Además de ser deliciosa, requiere pocos ingredientes y puede estar lista en menos de una hora.
¿Qué necesitás?
Para el relleno:
- 5 manzanas verdes
- 80 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de canela
- Jugo de medio limón
Para la cobertura:
- 150 gramos de harina 0000
- 100 gramos de manteca fría
- 100 gramos de azúcar
- Una pizca de sal
- 50 gramos de avena (opcional)
El paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Pelar las manzanas, retirarles el corazón y cortarlas en cubos o láminas.
- Mezclarlas con el azúcar, la canela y el jugo de limón.
- Colocar las manzanas en una fuente apta para horno.
- En otro recipiente, unir la harina, el azúcar, la sal y la manteca fría cortada en cubos.
- Deshacer la manteca con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla con textura de migas. Si se desea, agregar la avena.
- Distribuir esa preparación sobre las manzanas sin presionarla.
- Hornear entre 35 y 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y el relleno burbujee.
Lo ideal es dejar reposar el postre durante unos minutos antes de servirlo. Se puede disfrutar solo, aunque tradicionalmente se acompaña con helado de vainilla, crema o yogurt natural.
El contraste entre las manzanas calientes y la cobertura crocante convierte al apple crumble en un postre ideal para los días fríos, aunque también puede disfrutarse durante todo el año con frutas de estación.