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» tn24
Fecha: 12/04/2026 16:21
El presidente Javier Milei atraviesa un momento complejo y comenzó a recalibrar su discurso público con un objetivo claro: recuperar la conexión con una sociedad golpeada por la situación económica y el malestar cotidiano. Tras semanas marcadas por un tono confrontativo, el mandatario reconoció por primera vez en meses que la crisis persiste. Admitió que los últimos meses fueron duros y pidió paciencia, en un giro discursivo que intenta reconstruir la narrativa del esfuerzo, uno de los pilares de su llegada al poder. Un cambio de tono empujado por la realidad El conflicto con el transporte público, especialmente los problemas con colectivos, funcionó como termómetro del humor social. La calle empezó a expresar con fuerza el impacto del ajuste, y eso obligó al Gobierno a revisar su estrategia comunicacional. En ese contexto, el asesor presidencial Santiago Caputo ganó protagonismo dentro del esquema oficial. Según el análisis, fue clave para impulsar este cambio de narrativa, buscando bajar el nivel de confrontación y reposicionar al Presidente frente a la opinión pública. Sin embargo, el giro es principalmente discursivo. Milei ratificó que mantendrá el rumbo económico y el ajuste fiscal, lo que genera tensiones internas dentro del gabinete. Internas, desgaste y foco en Adorni El escenario político también se ve atravesado por los problemas judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que ya impactan directamente en la imagen del Gobierno. La decisión de Milei de involucrarse en su defensa muestra hasta qué punto el tema se volvió central. A esto se suman disputas internas, como las diferencias entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el área de Salud por fondos clave como los del PAMI, reflejando una gestión tensionada. Economía: el principal frente de batalla El dato más sensible sigue siendo la inflación, que se mantiene en torno al 3% mensual, afectando el poder adquisitivo. A pesar de un tipo de cambio relativamente estable, los salarios reales continúan cayendo, lo que alimenta el malestar social. El Gobierno apuesta a que la situación mejore en los próximos meses, pero enfrenta un desafío estructural: sostener el superávit con un margen cada vez más limitado para recortar el gasto. Un Congreso más activo y una oposición en alerta En el plano político, el oficialismo mostró fortaleza en el Congreso al aprobar proyectos clave, pero la oposición comienza a reorganizarse. Estuvo cerca de reunir los votos necesarios para avanzar con interpelaciones, lo que anticipa un escenario legislativo más tenso. Del otro lado, figuras como Axel Kicillof empiezan a posicionarse, mientras el peronismo analiza cómo capitalizar el desgaste del Gobierno. Encuestas y clima social Los sondeos reflejan un deterioro en la imagen oficial. La preocupación por la corrupción, los bajos salarios y la desocupación aparece entre las principales demandas sociales, y por primera vez en meses la oposición vuelve a ser vista como alternativa por una parte del electorado.
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