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» TN
Fecha: 12/04/2026 06:15
La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a cerca del 10 % de las mujeres en edad reproductiva en el mundo, unos 190 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud. Puede provocar dolor intenso, fatiga, molestias digestivas y problemas de fertilidad. En ese contexto, la actividad física suele aparecer como una herramienta posible para mejorar la calidad de vida. No reemplaza el tratamiento médico, pero sí puede colaborar con el manejo de los síntomas cuando se adapta a cada caso. La evidencia disponible sugiere que el movimiento regular puede ayudar a bajar el estrés, mejorar la circulación, estimular el intestino y favorecer la liberación de endorfinas, sustancias que actúan como analgésicos naturales. También puede resultar útil para reducir la tensión muscular en la zona pélvica y lumbar. Qué pasa en el cuerpo con la endometriosis La enfermedad aparece cuando un tejido similar al endometrio crece fuera del útero. Ese tejido responde a los cambios hormonales y puede generar inflamación, lesiones y dolor. Una investigación publicada en Science Translational Medicine aportó una pista importante: la interacción entre células de las lesiones, neuronas del dolor y células inmunológicas ayudaría a explicar por qué el cuadro se perpetúa y duele tanto. En este estudio, constatamos que las células que deberían combatir el problema son precisamente las que contribuyen a perpetuarlo, explicó Victor Fattori, farmacéutico brasileño y autor principal del trabajo. Ese dato ayuda a entender por qué la endometriosis no es simplemente un dolor menstrual fuerte, sino una patología que puede volverse limitante y afectar trabajo, estudio, sueño, vida social y salud mental. El diagnóstico, además, suele demorarse años. Qué ejercicios suelen ser mejor tolerados No todas las rutinas funcionan igual. En general, las actividades de bajo impacto son las que mejor toleran muchas pacientes, sobre todo en momentos de dolor o inflamación. Entre las más recomendadas suelen estar: - caminatas - natación - bicicleta suave - yoga - pilates - ejercicios de movilidad - fortalecimiento moderado de core y zona lumbar Estas prácticas pueden mejorar la postura, aliviar tensión muscular y acompañar sin exigir de más. La idea no es rendir ni forzar, sino sostener una rutina posible. Lee también: Una enfermedad silenciosa afecta a millones de mujeres en todo el mundo: cómo abordarla Aunque muchas mujeres padecen dolor durante la menstruación, en la mayoría de los casos se trata de algo benigno. Sin embargo, cuando el dolor es muy intenso, aparece desde edades tempranas, aumenta con el tiempo o interfiere con la vida diaria, puede ser un indicio de endometriosis, advirtió Rubí Rodríguez Díaz, ginecóloga española de la Universidad de La Laguna. Cuándo conviene frenar y consultar Los ejercicios de alto impacto o muy intensos pueden empeorar las molestias en algunas mujeres, en especial durante los brotes de dolor. Por eso, lo más importante es escuchar el cuerpo y adaptar la rutina según el momento. También conviene consultar si aparecen: - dolor pélvico que empeora con el entrenamiento - fatiga marcada - molestias al evacuar o al orinar durante la menstruación - dolor en relaciones sexuales - síntomas digestivos frecuentes El ejercicio puede sumar, pero no debería transformarse en otra fuente de sufrimiento. Bien indicado, puede ser parte del alivio. Mal adaptado, puede agravar el malestar. En síntesis, hacer deporte con endometriosis sí puede ser bueno. La diferencia está en elegir movimientos amables, sostener la regularidad y acompañarlo con seguimiento ginecológico, descanso y una estrategia integral de cuidado.
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