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» TN
Fecha: 10/04/2026 11:06
La paralización definitiva de la obra de la doble vía en la Ruta Nacional 5, en el tramo que une Suipacha con Mercedes, volvió a encender las alarmas en el entramado productivo bonaerense. No se trata solo de una obra pública inconclusa: es una arteria clave para el movimiento del agro y para la logística que conecta la región pampeana con el desarrollo energético de Vaca Muerta. En los últimos días, la empresa contratista retiró las máquinas y al personal que aún mantenía actividad en el lugar. Así, los 30 kilómetros en obra quedaron completamente detenidos. Según trascendió, la decisión responde a una deuda impaga por parte del gobierno nacional, lo que terminó por frenar un proyecto que ya arrastraba demoras desde distintas gestiones. Un corredor productivo en pausa La Ruta 5 es un corredor estratégico que atraviesa la provincia de Buenos Aires desde Luján hasta Santa Rosa, en La Pampa. En ese trayecto circula buena parte de la producción agropecuaria de la región, pero también un flujo constante de camiones vinculados a la industria energética. Se estima que unos 200 vehículos diarios transportan arena hacia Neuquén, insumo esencial para el fracking en Vaca Muerta. La interrupción de las obras no solo posterga la mejora en la infraestructura vial, sino que también impacta en los costos logísticos. Para el sector productivo, esto implica mayores tiempos de traslado, más riesgos en ruta y una pérdida de competitividad en un contexto ya complejo. Leé también: Productores se quejan de la suba de los costos y le piden a Milei que siga bajando las retenciones El proyecto para transformar este tramo en autovía había sido relicitado durante la gestión de Alberto Fernández y logró continuar tras la asunción de Javier Milei, debido a que contaba con un grado de avance superior al 90%. Sin embargo, desde entonces los trabajos avanzaron a un ritmo mínimo hasta su reciente paralización total. La obra estaba a cargo de una unión transitoria de empresas integrada por CPC SA y Vial Agro SA, vinculadas al empresario Cristóbal López, quien había ganado la licitación en 2022. Pese a los años transcurridos, el avance fue escaso: se realizaron movimientos de suelo y algunas alcantarillas, pero no se concretaron tareas fundamentales como el asfaltado o la construcción de puentes. Leé también: Señal exportadora: la carne argentina se muestra en EE.UU. con fuerte respaldo político y empresario Desde el ámbito político, la situación también generó repercusiones. La diputada bonaerense Silvina Vaccarezza presentó un proyecto de declaración para expresar su preocupación y solicitó información sobre el destino de los fondos internacionales destinados a la obra, provenientes de organismos como el BID, la CAF y el Banco Mundial. El freno de esta obra no solo afecta el desarrollo de infraestructura, sino que obliga a miles de usuarios a seguir transitando en una ruta peligrosa, advirtió la legisladora. Leé también: Ley de Semillas: legisladores y diferentes eslabones de la cadena agroindustrial debatieron en el Congreso En paralelo, organizaciones civiles vienen alertando sobre la siniestralidad en este corredor. Un informe reciente de la Fundación Estrellas Amarillas señaló que la gran mayoría de los accidentes fatales en la traza corresponden a choques frontales, un dato que refuerza la urgencia de avanzar con la transformación en autovía. Mientras tanto, la producción sigue circulando por una ruta que quedó a mitad de camino entre la promesa de modernización y una realidad marcada por demoras, riesgos y costos crecientes. La pausa en la obra no solo detiene máquinas: también condiciona el pulso logístico de una región clave para la economía argentina.
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