04/04/2026 02:48
04/04/2026 02:48
04/04/2026 02:48
04/04/2026 02:48
04/04/2026 02:38
04/04/2026 02:37
04/04/2026 02:37
04/04/2026 02:34
04/04/2026 02:28
04/04/2026 02:27
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 04/04/2026 01:02
La economía de El Salvador mantendrá un ritmo de expansión en 2026, con una proyección de crecimiento situada entre 3% y 3.5%. Esta estimación, presentada este viernes por el Banco Central de Reserva (BCR), responde principalmente al empuje de la inversión privada y a una combinación de factores internos, especialmente la mejora de las condiciones de seguridad y el dinamismo del consumo y del turismo. Según la previsión oficial, el país superará el promedio histórico de 2.5% registrado durante las tres décadas previas. De acuerdo con el BCR, el rango estimado para 2026 no solo se ubica por encima del promedio de crecimiento anual de 2% observado desde la dolarización en 2001, sino que también rebasa la media de 2.3% alcanzada entre 2014 y 2018, cuando el país sufrió sus índices más elevados de homicidios. El sector privado, principal motor de la economía en 2026, lidera el ciclo expansivo con un portafolio de proyectos en ejecución superior a USD 9,000 millones. Esta cifra, de acuerdo al Banco Central de Reserva, agrupa inversiones en infraestructura, maquinaria y equipos, sobresaliendo los ámbitos de la construcción, los servicios y el comercio, y supera ampliamente la inversión privada de 2025. La diversificación se expresa en desarrollos habitacionales, especialmente de tipo vertical, así como en parques logísticos, infraestructura corporativa, hoteles y complejos turísticos, lo que refuerza la presencia del sector en todas las áreas de la economía. Los organismos multilaterales como el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, organismo regional de la ONU, prevén una expansión del producto interior bruto en el rango de 3% a 3.5% para 2026, citando como motores la inversión pública y privada, la obra civil, la inversión social, la actividad inmobiliaria y el turismo, destaca el reporte del Banco Central de Reserva. Asimismo, la proyección del gobierno converge con la previsión del más reciente informe de la financiera inglesa EMFI, que indica que la economía salvadoreña tendría un crecimiento interanual de entre 3% y 4% en el primer trimestre de 2026, mientras que el promedio anual se ubicaría en torno al 3.2%. Mientras que la calificadora de riesgo Moodys estima que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) real rondará el 3.1 % este año. El empuje de la inversión pública y los proyectos de gran envergadura Conforme a lo informado por el BCR, la inversión pública también refuerza su papel estratégico. Entre los proyectos destacados figuran el Aeropuerto del Pacífico, el Estadio Nacional de El Salvador, el Viaducto Morazán, sistemas de transporte urbano como el Metrocable y amplios programas de infraestructura vial y educación, incluyendo el plan Dos Escuelas por Día. Estas iniciativas, cuyo valor conjunto superará los USD 1,000 millones, buscan fortalecer la conectividad, la competitividad y la actividad económica a nivel nacional. Un indicador que muestra esta tendencia es el aumento del 179.2% en la inversión pública ejecutada a febrero de 2026 respecto al mismo periodo de 2025, con USD 144.3 millones ejecutados frente a los USD 51.7 millones del año previo. El crecimiento económico de El Salvador durante 2026 se proyecta encabezado por la expansión de la inversión privada con más de USD 9,000 millones en proyectos en desarrollo, según el Banco Central, impulsada por la confianza empresarial y la continuidad de proyectos estratégicos promovidos por la administración de Nayib Bukele. Consumo y remesas fortalecen la demanda interna El consumo privado persiste como elemento estructural de la demanda, beneficiado por el incremento del ingreso disponible de los hogares derivado tanto de la actividad productiva como de las remesas. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el 26% de los hogares salvadoreños recibe remesas, que al cierre de febrero de 2026 sumaban USD 1,524.8 millones, con un crecimiento de 8.4% frente al año anterior. El gobierno salvadoreño destaca que las medidas adoptadas, como la Quincena 25, la expansión de la Central de Abastos y de más de 60 Agromercados, la prolongación de subsidios a servicios básicos y la supervisión de precios de productos considerados estratégicos, funcionan como respaldo al poder adquisitivo y contención del costo de vida. Los indicadores de actividad económica corroboran la fortaleza del momento: el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) aumentó un 5% en enero de 2026, el Índice de Producción Industrial (IPP) incrementó un 6.4% en el mismo mes; las exportaciones de bienes crecieron un 3.3% hasta febrero de 2026; la recaudación tributaria ascendió un 5.8%, impulsada por el IVA, que aumentó un 7.1%; el consumo aparente de cemento, indicador vinculado a la construcción, creció 11.7% y el total del crédito subió un 8.1% a finales de marzo. Turismo, eventos internacionales y efecto multiplicador El turismo se ha consolidado como uno de los segmentos de mayor dinamismo, de acuerdo a los datos oficiales, ya que entre enero y marzo de 2026 el país registró 1.3 millones de visitantes internacionales, un incremento del 34% frente al mismo periodo de 2025. Para el cierre del año, se proyecta la llegada de 4.2 millones de turistas, impulsada por la organización de grandes eventos como los conciertos de Shakira en febrero, la llegada de 18 cruceros y certámenes internacionales como el Triatlón Ironman 70.3 o el XIII Campeonato Panamericano de Maxibasketball, que generarán impactos en los sectores de transporte, comercio, alojamiento y gastronomía. Según la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador, ente gestor de proyectos urbanísticos de la capital, la inversión privada consolidada entre enero y comienzos de marzo de 2026 en nuevos proyectos turísticos y urbanísticos en la capital alcanzó USD 195 millones, indica el Banco Central. El fortalecimiento de la demanda interna, la multiplicación de grandes proyectos de infraestructura y un entorno de seguridad establecen así el escenario de crecimiento de El Salvador, cuyos fundamentos estructurales refuerzan la perspectiva de continuidad en la senda expansiva para 2026, concluye el BCR.
Ver noticia original