27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
27/02/2026 20:11
» La Nacion
Fecha: 27/02/2026 18:31
Cómo es el plan para los 9200 kilómetros de rutas que concesiona el Estado Se abrieron los sobres de dos corredores de las rutas 5 y 3, además de la Autopista Ezeiza Cañuelas y se presentaron 15 ofertas; en unas semanas se sabrá el ganador - 7 minutos de lectura' El proceso de licitación de dos rutas en las que se cobra peaje y fundamentales para el desarrollo productivo del país, se podría resumir así: las conocidas de siempre, alguna que otra nueva y una empresa estatal que maneja Kicillof. El Gobierno abrió los sobres para privatizar dos corredores viales vitales para la Argentina. Se trata del Tramo Sur -Atlántico- Acceso Sur (que contiene la Autopista Ezeiza - Cañuelas y la ruta 3) y el Tramo Pampa (con la ruta 5 desde Mercedes a Santa Rosa, La Pampa). Se presentaron 15 ofertas. La novedad más importante es que una de las compañías que puja por quedarse con las rutas es Aubasa, la empresa estatal bonaerense que depende del gobernador Axel Kicillof. La firma que explota la autopista Buenos Aires-La plata y las rutas 2, que termina en Mar del Plata, y la interbalnearia 11, es una de las empresas viales que cobra los peajes más caros en toda la Argentina. En las otras 14 hay un conjunto de viejas empresas de obras pública, varias de ellas sospechadas de corrupción y algunas cuyos dueños son confesos en la causa Cuadernos. Las ofertas presentadas para la Etapa II, en sus distintos tramos incluyó al elenco estable de la obra pública y algunas nuevas. Entre las primeras se cuenta a Benito Roggio; Sacde, continuadora de Iecsa; Panedile; JCR; CPC; Vial Agro; Concret Nor; Ceosa y Pietroboni. Además de Aubasa, se presentaron otras firmas activas en corredores viales regionales como Pelque, Sapag, Edmacar, IEB Construcciones y Creditech, todas dispuestas a tomar las rutas o la autopista por, al menos, 20 años. Por ahora, y de la publicación oficial, no se conocen quiénes se presentaron a cada uno de los tramos. Pero, al menos desde los datos oficiales, se podrían dar dos o tres paradojas en la licitación. La primera es que Kicillof, un político que se para en el extremo contrario al presidente Javier Milei, podría quedarse con la explotación de rutas nacionales. La segunda que, Cristóbal López, dueño de la constructora CPC, podría volver a tener la concesión de la Autopista Ezeiza - Cañuelas, después de que la concesión fuera rescindida, causa penal en el medio, por el gobierno de Mauricio Macri cuando el ministro de Transporte era Guillermo Dietrich y el director de Vialidad, Javier Iguacel. El tiempo pasó y Cristóbal López podría volver a sentarse en las mismas oficinas que ocupó. López comparte juicio, el caso Cuadernos, con Aldo Roggio, el número uno del grupo que lleva su apellido, más allá de que en los papeles ya no figure en los directorios. El empresario cordobés es uno de los arrepentidos en la causa en la que consignó que devolvía el 5% de los subsidios a los trenes y el subterráneo que recibía. Ambos, además, también tienen otro compañeros de juicio y que ahora es oferente en las rutas 3 y 5. Se trata de JCR, la empresa que fue de Juan Carlos Relats, uno de los constructores preferidos del kirchnerismo. En la causa Cuadernos, Ernesto Clarens, uno de los arrepentidos, que era el financista de Néstor Kirchner y que reconoció ser el recaudador de la Camarita Vial, declaró que Relats o su gerente financiero le pagaban en el Hotel Panamericano (propiedad de Relats), específicamente en la habitación 1801. JCR figura en los listados aportados por Clarens con fechas y montos de dinero entregados. Roberto Baratta, que por estos días fue visto en Belgrano munido de una bolsa de supermercado, está acusado de haber recibido sobornos de directivos de JCR en cinco oportunidades durante 2015, todas ellas en el Hotel Panamericano. Las sumas que rondaban entre los US$450.000 y US$1.300.000 cada una. Fallecido Juan Carlos Relats, la administración de la empresa la heredó Silvana, también fallecida. En su teléfono se detectaron múltiples llamadas entre Nelson Lazarte (secretario de Baratta) y Silvana Relats, o los teléfonos del conmutador de la empresa JCR, todas en fechas cercanas a las entregas de dinero. Jorge Sergio Benolol fue procesado como partícipe necesario en el delito de cohecho activo en 40 oportunidades en la causa Cuadernos. Ahora va por alguno de los corredores más importantes del país. Panedile es propiedad de Hugo Dragonetti, uno de los constructores más poderosos del país. En la causa Cuadernos se identificaron al menos cinco supuestas entregas de dinero. Entre los hechos que se le imputan figura que el 3 de febrero de 2010 habría entregado de aproximadamente US$800.000 en las oficinas de la empresa y el 9 de junio de ese año, US$450.000 en las inmediaciones de la calle Suipacha. En junio de 2015, alrededor de US$1,5 millones que habrían sido recibidos por Nelson Lazarte fueron destinados a Julio De Vido por intermedio de sus secretarios. Además, se le atribuyen veintidós pagos adicionales realizados entre mayo de 2009 y diciembre de 2011. Estos pagos totalizaron aproximadamente $3,4 millones y US$356.000, según los datos aportados por el financista. Dragonetti, ahora oferente en las nuevas licitaciones y privatizaciones de Milei, al principio, negó formar parte de una asociación ilícita y sostuvo que Panedile no figuraba entre las empresas con mayor volumen de obra en Vialidad Nacional. Pero, finalmente, reconoció los pagos bajo extorsión. En sede judicial, siempre en la causa Cuadernos, admitió haber realizado entregas de dinero, pero alegó que fue forzado por las exigencias de Ernesto Clarens como condición indispensable para liberar pagos de certificados de obra legítimos. Afirmó: Si no se pagaba, no se cobraba. En esta segunda etapa se licitaron el Tramo Pampa, que corre sobre la ruta 5, tiene una longitud de 546,65 kilómetros, mientras que el Sur, suma en todas sus variantes 1325,17 kilómetros. Entre los dos, con una enorme necesidad de ampliación de infraestructura y doble vía por el caudal de tránsito, apenas 72 serán de nueva autopista. Para los que ganen los tramos hay pocas exigencias de inversión. Las obligaciones se clasifican en tres tipos principales: las Obras Iniciales de Puesta en Valor (mantenimiento y limpieza inmediata), las Obras Obligatorias (proyectos de infraestructura nueva como rotondas y ampliaciones de carriles), y los planes a largo plazo para la Rehabilitación de Pavimento Flexible, es decir, mejora de la cinta asfáltica existente. Cada uno de estos capítulos tiene una fecha de terminación, con lo cual, cumplida esa exigencia, el concesionario podrá empezar a cobrar el peaje que ofreció y, además, accederá a la cláusula de actualización automática. Otras obras necesarias en la ruta 3 son la repavimentación del tramo Cañuelas - San Miguel del Monte, la adecuación de la intersección con la provincial 41 en la Zona Urbana de San Miguel del Monte, la construcción de una rotonda y semaforización en esta ciudad, y la instalación de una pasarela peatonal en Azul, en el kilómetro 297,80. Para la Ruta Nacional 205, la obra principal es la construcción de autopista en el tramo Cañuelas - Lobos, sumado a trabajos específicos en la Zona Urbana de Saladillo, como la construcción de Rotonda e Iluminación, la pavimentación de colectoras, el recambio de luminarias a LED, y la colocación de barandas en el sistema de iluminación. Eso es todo. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
Ver noticia original