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» TN
Fecha: 02/02/2026 09:53
El verano combina altas temperaturas, humedad, sudoración intensa y mayor actividad al aire libre. A esto se suma el consumo de alcohol, bebidas azucaradas o café frío, que no siempre compensan la pérdida de líquidos. Leé también: La hidratación adecuada puede ralentizar el envejecimiento y convertirse en el elixir de la longevidad Aunque la sed es una señal conocida, no siempre aparece a tiempo. Muchas personas ya están levemente deshidratadas cuando empiezan a sentirla, lo que explica por qué conviene prestar atención a otros síntomas. Seis señales de alerta que no conviene ignorar Según explica Michael Zemenides, médico de cabecera del Reino Unido con más de 20 años de experiencia, el organismo avisa de distintas maneras cuando le falta agua, especialmente durante el calor extremo. - Boca seca y labios agrietados. La sed suele ir acompañada de sequedad en la boca, los labios o la lengua, y es uno de los primeros signos de deshidratación, señala. - Orina oscura o escasa. Una orina amarillo oscuro o con olor fuerte indica que el cuerpo está reteniendo líquidos. En verano, también es una alerta si orinás con menos frecuencia. - Mareos o sensación de debilidad. La deshidratación puede bajar la presión arterial y generar mareos, náuseas o inestabilidad, sobre todo al levantarse rápido, explica el especialista. - Dolores de cabeza. Con menos agua circulando, disminuye el líquido que protege al cerebro. Eso puede desencadenar cefaleas, muy comunes en días de calor intenso, aclara. - Fatiga y bajo rendimiento. No beber suficiente agua afecta la energía, la concentración y la tolerancia al esfuerzo, incluso en tareas cotidianas, sostiene Zemenides. - Estreñimiento. El agua es fundamental para la digestión. Con calor y sudoración, el estreñimiento puede empeorar si no se reponen líquidos, advierte. Cuánta agua conviene tomar en verano Las recomendaciones generales hablan de entre seis y ocho vasos diarios, pero en verano esa cantidad suele quedarse corta. Las necesidades aumentan si: - hay temperaturas elevadas u ola de calor - se hace ejercicio o actividad física - se transpira mucho - se consumen bebidas alcohólicas - se pasa tiempo al aire libre o en la playa No hay una medida única. La hidratación debe ajustarse al clima, al cuerpo y a la actividad diaria, remarca el médico. Por qué la deshidratación impacta en todo el cuerpo El agua es esencial para la vida humana y participa en todas las funciones del organismo, explica Zemenides. Entre otras cosas, permite: - regular la temperatura corporal - sostener la presión arterial - cuidar la función renal - facilitar la digestión Cuando la deshidratación se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de golpes de calor, infecciones urinarias, calambres, confusión y caídas, especialmente en niños y adultos mayores. Cómo mantenerse hidratado durante el verano Algunas recomendaciones simples y efectivas: - tomar agua de manera regular, sin esperar a tener sed - llevar siempre una botella reutilizable - alternar agua con bebidas con electrolitos si hay mucha transpiración - sumar frutas y verduras con alto contenido de agua (sandía, melón, naranja, tomate) - moderar alcohol y bebidas azucaradas - prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas que trabajan al aire libre Beber poco y seguido es más eficaz que tomar grandes cantidades de golpe, recomienda el especialista. Si los síntomas no mejoran con una mayor ingesta de líquidos o aparecen dolores de cabeza intensos, palpitaciones, confusión, fiebre o debilidad marcada, es importante consultar con un profesional de la salud.
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