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» Clarin
Fecha: 02/02/2026 07:04
Una unión estratégica, un acuerdo por conveniencia, un pacto donde ambos se benefician. Así podría definirse a los matrimonios lavanda, aquellos donde, en sus orígenes, ambos miembros de la pareja pertenecían a la comunidad LGBTIQ+ y no tenían interés sexoafectivo entre sí. En la actualidad, son resultado de algún pacto de convivencia o proyecto de vida compartido, sin el componente erótico. Orígenes de los "matrimonios lavanda" Noelia Benedetto, psicóloga especialista en vínculos no monogámicos y sexóloga, explicó a Clarín que habitualmente se define a un matrimonio lavanda como una unión formal -ya sea legal o no legal- entre un varón gay y una mujer lesbiana, a menudo sin la expectativa de una relación romántica o sexual tradicional, sino motivada por beneficios sociales o personales. Se trata de una especie de matrimonio por conveniencia, añadió, donde las partes involucradas son de orientaciones sexuales no heterosexuales, y se casan o conviven para mantener las apariencias sociales, proteger sus reputaciones o algún otro beneficio como, por ejemplo, el estatus social o la protección contra el ostracismo. La especialista aclaró que el objetivo de estas relaciones no son ni el amor romántico ni el deseo sexual, sino resguardar la reputación social, evitar la persecución, la estigmatización o alguna sanción laboral, así como mantener la pertenencia al clan familiar, religioso o comunitario. En ocasiones, aseveró, también se accede a ellos para garantizar la estabilidad económica o habitacional y evitar sospechas, rumores o la exclusión social. La especialista mencionó que los matrimonios lavanda en algún momento eran una forma de camuflaje heterosexual en contextos donde ser LGBTIQ+ implicaba la pérdida del trabajo, la ruptura con el núcleo familiar y la persecución estatal o religiosa. Un dato relevante es que no hay engaños de por medio, ya que ambas personas están de acuerdo: Nadie está vendiendo otra cosa, sino que es una especie de estrategia de supervivencia frente a sistemas normativos violentos, destacó Benedetto. Matrimonios lavanda en la actualidad ¿Cuáles son los motivos detrás de un matrimonio lavanda en la actualidad? Para la psicóloga (en Instagram, @lic.noeliabenedetto), hoy son resultado de algún pacto de convivencia o de un proyecto de vida compartido, pero sin el componente erótico. También suelen ser pactos entre personas queer para acceder a diferentes derechos o beneficios de la seguridad social, a veces son alianzas afectivo-domésticas y a veces son vínculos que priorizan el cuidado y el apoyo, explicó. Los matrimonios lavanda encontraron su resurgimiento con la Generación Z, enfatizó la psicóloga, como una alternativa al contexto de mercantilización de las citas y también en forma de respuesta a la precarización económica. Y amplió: La burbuja inmobiliaria muchas veces genera este tipo de uniones entre personas que no tienen un vínculo sexoafectivo, pero tampoco tienen una independencia económica como para llegar a mantenerse al 100%. Es una convivencia con una compañía no romántica pero sí afectiva, circula otro tipo de afecto y, además, se da una crítica al mandato de tener que armar vínculos con determinadas características, afirmó. En síntesis, resaltó, actualmente puede haber una especie de convivencia de dos tradiciones totalmente distintas: por un lado, el matrimonio lavanda como un refugio forzado y, por otro, como una alianza consciente y deseada. Claves para que el matrimonio lavanda funcione ¿Qué condiciones deben darse para que un matrimonio lavanda funcione? Para Benedetto, tiene que haber acuerdos explícitos desde el consenso y el consentimiento; es decir, que nadie esté esperando que la otra persona cambie o que, de repente, cambie su orientación o quiera otro tipo de acuerdo. Otro punto a tener en cuenta son los acuerdos sobre terceras personas: dejar bien en claro cuáles van a ser los límites, si eso si se va a hacer dentro o fuera de la convivencia y si se va a estar al tanto de todo. También es necesario plantear algunas cuestiones a medida que van surgiendo: si va a haber situaciones de crianzas compartidas, lo económico, el acompañamiento ante una situación de malestar o vulnerabilidad, de posible pérdida de empleo y ante la vejez, enumeró la especialista. Y, por último, el cuidado emocional mutuo, que si bien no es una condición sine qua non para tener un matrimonio lavanda, sí hay algo de lo afectivo -que no es el amor romántico-, que circula y posibilita este tipo de vínculos, cerró Benedetto. Newsletter Clarín
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