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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 01/02/2026 01:31
El Mercer CFA Institute Global Pension Index 2025 situó a los Países Bajos, Islandia, Dinamarca, Singapur e Israel como líderes en el ranking sistemas de jubilación a escala mundial. Este índice, que compara 52 países y abarca aproximadamente el 65% de la población global, dejó a Argentina en el puesto 51, solo por delante de India. De acuerdo con el informe, los Países Bajos encabezan la lista con una calificación general de 85,4 puntos sobre 100, clasificándose en la categoría A. Islandia siguió con 84 puntos y Dinamarca con 82,3, ambos también en la máxima categoría. Singapur, como el primer país asiático en alcanzar la calificación A, y Israel completaron el grupo de los cinco primeros con 80,8 y 80,3 puntos, respectivamente. Todos presentan sistemas de pensiones con prestaciones adecuadas, sostenibilidad financiera a largo plazo y altos niveles de integridad regulatoria. Estos países se destacan por brindar beneficios sólidos y mecanismos que aseguran ingresos estables durante la jubilación. Además, cuentan con regulaciones estrictas y una gobernanza eficiente, lo que, según el informe, fortalece la confianza en sus respectivos sistemas previsionales. Dentro de América Latina, Chile, Uruguay y México lograron posicionarse por encima de la media regional: Chile obtuvo 76,6 puntos, Uruguay alcanzó 71,1 y México, 69,3. El documento señala que estos sistemas sobresalen por su adecuación, sostenibilidad e integridad, mientras que Argentina quedó rezagada con solo 45,9 puntos. Para Argentina, el índice asignó una calificación D, con puntajes de 60,8 en adecuación (ingresos aceptables), apenas 31,3 en sostenibilidad (viabilidad financiera) y 42,4 en integridad (calidad regulatoria y transparencia). Por contraste, los países mejor evaluados superan los 80 puntos y logran un equilibrio en las tres dimensiones. El análisis advierte que el sistema argentino se encuentra entre los más débiles del mundo. El mayor déficit está en la sostenibilidad: hay un aportante por cada 1,7 jubilados cuando el estándar recomendado es de tres. Esto se suma a un alto nivel de informalidad y una dependencia significativa de recursos fiscales, lo que agrava los desequilibrios financieros. También se subraya que las sucesivas moratorias y la complejidad institucional aumentan la fragilidad del sistema. A nivel internacional, el índice pondera más de 50 indicadores agrupados en tres subíndices: adecuación (40% de la calificación), sostenibilidad (35%) e integridad (25%). Cada dimensión evalúa aspectos como el monto de las prestaciones, cobertura, regulación, transparencia, gobernanza y viabilidad financiera. El puntaje final surge de la combinación de estos subíndices y permite comparar sistemas de características muy diversas en cuanto a su capacidad para atender las necesidades actuales y futuras de los jubilados. El propio informe destaca que no existe un modelo único recomendado, sino que cada país debe adaptar las reformas previdenciales a su contexto. Incluso en los sistemas mejor evaluados, se detectan áreas de mejora, como la ampliación de la cobertura, la transición acelerada hacia sistemas más sostenibles y la protección de los derechos de los jubilados. El índice busca fomentar el debate y la mejora continua de los sistemas previsionales, impulsando el acceso a ingresos dignos y una mayor estabilidad financiera para los jubilados en todo el mundo.
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