Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El piloto más insólito de la F1: de la tribuna a celebrar su cumpleaños en un GP corriendo con Schumacher y Alonso

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 01/02/2026 02:50

    El domingo 19 de agosto de 2001 Michael Schumacher alcanzó su cuarto título de Fórmula 1 luego de ganar el Gran Premio de Hungría y liderar el 1-2 de Ferrari delante de Rubens Barrichello. Desde una de las tribunas del Autódromo Hungaroring, el empresario inmobiliario Chanoch Nissany, le dijo al amigo que lo acompañó que se iba a convertir en piloto y que quería correr en la Máxima. La anécdota fue más allá: cuatro años más tarde, en ese mismo circuito, se dio el gusto de su vida y compartió pista con el propio Schumi y compañía. Nissany vino al mundo el 29 de julio de 1963 en Tel Aviv. En 2001 estaba afincado en Budapest y por eso tiene doble nacionalidad. Tenía una vida ideal, con un buen trabajo y una buena posición económica y ya era padre de Roy (guarden ese nombre), por entonces de siete años. De pronto, su vida cambió y su faro lo llevó a las pistas. Nunca corrió en karting y en su tercera temporada se subió a un auto de F1. Tenía 38 años y era un hombre de negocios. Trabajaba en una oficina y recuerdo estar sentado en una tribuna en Budapest. Vi la carrera y le dije a mi amigo: Quiero ser piloto de F1. Nunca antes me había sentado en un kart o en un coche de carreras, nada. Pero dije: Quiero ser piloto, recordó en una entrevista con Motorsport en la que reconstruyó su historia. Mi amigo me respondió: No hay problema. Cuando volvamos a casa, toma tu medicación y ya está, todo estará bien. Pero lo que hice fue volver y empezar mi carrera de cero, agregó en tono de broma, aunque él se lo tomó muy en serio. La buena posición de Nissany en el mundo de los negocios le facilitó los recursos económicos para embarcarse detrás de su sueño. Además, consiguió el patrocinio de una empresa israelí de cosméticos, lo que fue clave para catapultarlo a la F1. Como cualquier hijo de vecino, meses más tarde hizo el curso de pilotos y sacó su licencia. En 2002, debutó en la Fórmula 2000 húngara y fue subcampeón. Al año siguiente ganó el título. En 2003, empezó a participar en categorías internacionales como las World Series Lights, y en 2004 llegó a la antesala de la F1, ya que corrió tres carreras en la Fórmula 3000 (actual Fórmula 2). Compartió pista con dos argentinos, José María Pechito López y Esteban Guerrieri. Sumó dos abandonos en Hungría y Bélgica, y un 12º puesto en Italia. Se midió contra pilotos que tenían 20 años menos, pero eso no lo desanimó. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial De hecho, el 15 de julio de 2004 en Silvestone probó por primera vez a un coche de F1. Fue con un Jordan EJ14 en una época donde las pruebas no estaban restringidas. Se ajustó el cinturón de seguridad, encendió el motor Ford RS2 V10, tocó suavemente la palanca de cambios y ¡recorrió sus primeros metros con un F1! La sesión se vio interrumpida por la lluvia. Aún así, logró dar 25 vueltas antes de quedar marginado por fallos de motor. Trabajé día a día, durante 24 horas, dijo acerca de esa jornada en la que tocó el cielo con las manos: Comía, dormía y soñaba con carreras. Los tiempos en ese primer test: 1. Kimi Räikkönen, McLaren (Michelin), 1:18.105 2. David Coulthard, McLaren (Michelin), 1:18.895 3. Giorgio Pantano, Jordan (Bridgestone), 1:22.075 4. Nick Heidfeld, Jordan (Bridgestone), 1:27.648 5. Chanoch Nissany, Jordan (Bridgestone), 1:36.606 Tuvo otro ensayo con Jordan en octubre y en noviembre se subió a un Minardi. La histórica escudería de Faenza, la misma donde corrieron los argentinos Esteban Tuero (1998) y Gastón Mazzacane (2000) había sido comprada por el magnate australiano Paul Stoddart. En esa época los coches italianos eran una fija para los que necesitaban sumar kilómetros para la Superlicencia y Nissany no lo dudó. Stoddart también necesitó el dinero para afrontar lo que iba a ser la última temporada de Minardi, que luego se convirtió en Toro Rosso, actual Racing Bulls. En noviembre formó parte de dos pruebas en Misano en las que volvió a tener los peores registros: Resultados 23 de noviembre: 1. Patrick Friesacher, 1:11.150 1. Tiago Monteiro, 1:13.240 3. Chanoch Nissany, 1:14.780 Resultados 24 de noviembre: Will Power, 1:11.790 Will Davison 1:11.900 Chanoch Nissany 1:14.000 Minardi encaró como pudo su despedida en el campeonato 2005 y todos los ingresos económicos fueron bienvenidos. Entre ellos estuvieron los de Nissany y a principios de año, en el hotel Hilton de Tel-Aviv, Stoddart anunció su incorporación como piloto de pruebas y que podía llegar a formar parte de una práctica libre 1 de los viernes. Aunque Chanoch no lleva tanto tiempo compitiendo en monoplazas, tiene experiencia con una amplia gama de máquinas. Por ello, pensamos que podría ser de gran ayuda para el programa de pruebas del equipo este año, dijo Stoddart. Se confirmó su debut en un fin de semana de Gran Premio y el 29 de julio de 2005, el día de su cumpleaños 42, tuvo su mejor regalo ya que formó parte de la FP1 en Hungría, de local. La noticia de su debut tuvo amplia repercusión en Israel, país con escasa o nula tradición en la F1. Medios y periodistas viajaron a Hungría para documentar lo que era una hazaña para su representante. Incluso Michael Schumacher expresó su desconcierto ante la consulta de un cronista local, señalando: Debo disculparme. No tengo ni idea sobre Nissany. La experiencia, aunque marcada por un desempeño muy inferior al resto de los pilotos, representó un hito personal inmenso: casi 13 segundos separaron su mejor vuelta de la de Alex Wurz (McLaren) en los entrenamientos libres del Gran Premio de Hungría 2005, hecho que para la prensa especializada lo ubicó entre los peores pilotos en participar oficialmente en la categoría. ¡Chicos, voy a entrar, tengo demasiado agarre!, dijo por radio después de que el equipo hiciera algunas mejoras en el coche. Más tarde, por un error, su monoplaza quedó detenido en la cama leca, a falta de 17 minutos para el cierre de la sesión. Lo sacaron con una grúa mientras él permaneció sentado en el auto. El balance de aquella sesión en Hungaroring fue lapidario en cifras: Nissany marcó 1:34.319, notablemente peor que el cronómetro de su compañero de equipo Christijan Albers en Minardi (1:27.540), y con una diferencia abismal respecto a Wurz, líder de la tanda con el McLaren, en 1:21.411. La brecha reflejó las limitaciones deportivas de quien se sumó a la F1 con mínima experiencia previa. De aquel viernes soñado, Nissany sostuvo que fue realmente emocionante participar en mi primer fin de semana de F1. Hice dos vueltas esta mañana, pero por desgracia, esta tarde surgieron algunos problemas técnicos con el coche que no se pudieron solucionar en el tiempo disponible. Me gusta mucho la pista de aquí; es mi circuito local, y ha sido un gran honor para mí tener la oportunidad de convertirme en el primer israelí en pilotar un fin de semana de Gran Premio. Y subrayó que estaba orgulloso de estar en Hungaroring, sin duda. Fue una gran experiencia. Mi objetivo era muy claro: ser piloto oficial de F1 y conducir un F1. Y lo logré. No obstante, el propio Nissany reconoció públicamente que el solo hecho de haber estado allí superó cualquier frustración. Solo soy una historia especial de una persona normal. Todos los empresarios o empleados tienen un objetivo o un sueño. Nunca digas que no es posible. Quería demostrar que incluso a los 38 años, si decides hacer algo, puedes hacerlo. Solo es una cuestión mental. Su estancia en la F1 se limitó a esa jornada de entrenamientos y algunos ensayos adicionales. Posteriormente, continuó compitiendo en campeonatos en Hungría, donde volvió a ganar los torneos de Fórmula 2000 en 2006, 2007 y 2009, y compitió allí hasta 2014, antes de retirarse. Más tarde, volcó sus esfuerzos en el desarrollo de su hijo, Roy Nissany, quien alcanzó el puesto de piloto de pruebas en Williams en 2020. Ese año formó parte de la FP1 en España y quedó a 3,8 segundos del más veloz, Valtteri Bottas (Mercedes). La comparación entre ambos suele ser motivo de humor en el círculo familiar, aunque Roy reconoce la singularidad de la trayectoria paterna: Si nos fijamos en su historial, fue muy singular, extraño y especial, empezando a los 38 años, expresó a Motorsport-Total.com. Sus objetivos eran muy diferentes a los míos. Empezar tan tarde y llegar a la F1, logrando que Israel estuviera en la categoría máxima, creo que es un logro increíble y se sostiene por sí solo. Chanoch, su hijo Roy y Robert Shwartzman, son los únicos pilotos israelíes que formaron parte de forma oficial durante un fin de semana de Gran Premio de F1. Para Nissany padre, el haber impulsado a la siguiente generación representa un orgullo quizás mayor que su propia gesta: Estoy feliz de lograr lo que logré. Pero creo que Roy puede hacer mucho más, porque yo nunca tuve su talento. No estuve a su nivel. Solo tenía el poder mental para hacerlo. Pero esta generación, la generación joven, están en otro mundo. Hoy es imposible que se repita una historia igual debido a las restricciones para pruebas y solo están los tests de pre y post temporada. Además, para la actual Superlicencia se deben sumar los 40 puntos en las categorías promocionales en los últimos tres años antes de dar el gran salto. Y la mayoría de los pilotos llegan a subirse a un F1 porque forman parte de las academias de los equipos. Pero el caso de Chanoch Nissany rompió un paradigma y nadie le quita lo bailado.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por