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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 29/01/2026 10:44
Una preocupante seguidilla de incendios forestales y de residuos puso en jaque la capacidad operativa de la ciudad. En una jornada marcada por las altas temperaturas, el cuerpo de bomberos debió intervenir de manera ininterrumpida para contener focos que, en su mayoría, derivan de prácticas de quema no autorizadas. La ciudad de Concordia atravesó una jornada crítica que evidencia la vulnerabilidad del sistema de emergencias ante la irresponsabilidad civil y las condiciones climáticas adversas. De acuerdo con el reporte oficial de los Bomberos Voluntarios de Concordia, el personal sofocó seis focos ígneos en un lapso inferior a las diez horas. Esta sucesión de siniestros no representa un hecho aislado, sino que desnuda una problemática recurrente: el uso del fuego para la eliminación de residuos y la limpieza de terrenos. La actividad comenzó temprano, a las 10:03, cuando una dotación del móvil 3 trabajó en la intersección de República Argentina y Alvear por un incendio de basura y plásticos. Sin embargo, el evento de mayor magnitud ocurrió a las 15:18 en la zona del Autódromo, sobre la calle Pedro Urzula, donde el fuego afectó aproximadamente dos hectáreas de pastizales y rebrote de pino. En este punto, la complejidad del terreno demandó el esfuerzo conjunto de ocho bomberos, el apoyo de la brigada municipal y el despliegue de los móviles M29 y M3. La saturación del servicio y la respuesta coordinada A medida que la temperatura ascendía, la frecuencia de los llamados aumentó, dispersando los recursos por distintos cuadrantes de la ciudad. A las 18:00, el personal debió asistir a la brigada municipal en Avenida Independencia y Laprida para contener un incendio de pastizales y cañaverales de 30×20 metros. Apenas cuatro minutos después, a las 18:04, se registró otra emergencia en J.J. Valle y Gobernador Cresto, donde bomberos zapadores y voluntarios trabajaron en conjunto para extinguir una superficie de 60×40 metros de pasto y desperdicios. Esta simultaneidad de eventos plantea interrogantes sobre la sostenibilidad logística de un servicio que depende del voluntariado y el desgaste de sus materiales. Desde una perspectiva crítica, la quema de basura como método de gestión de residuos domiciliarios sigue siendo un factor de riesgo que el Estado local no logra mitigar con políticas preventivas eficaces. La recurrencia de estos focos en zonas residenciales no solo genera un daño ambiental, sino que satura un sistema que debería estar disponible para siniestros de mayor imprevisibilidad. El cierre de una jornada al límite Hacia el final de la tarde, el foco del conflicto se trasladó a las zonas de tránsito pesado y barrios residenciales del norte. A las 19:38, el móvil 29 intervino en el cruce de las rutas 4 y 14 por un incendio de pastizales, un área crítica por la visibilidad y el flujo vehicular. Finalmente, a las 19:55, se reportó el último gran incidente en la Avenida Monseñor Rosch, zona del Barrio Golf, donde el fuego devoró 400 metros de cañaverales y pajonales. La magnitud de este último foco requirió el despliegue de los móviles 31, 3 y 29, sumando un total de nueve bomberos y el soporte de la brigada municipal. En conclusión, la labor de los Bomberos Voluntarios de Concordia evitó una tragedia mayor, pero la jornada deja una advertencia clara sobre la necesidad de mayores controles. Sin una concientización ciudadana real y una fiscalización estricta sobre la quema de pastizales, el riesgo de incendios de interfaz seguirá siendo una amenaza latente para la periferia de la ciudad.
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