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Fecha: 29/01/2026 18:56
Cinco estudiantes salteños serán los únicos representantes argentinos en la RoboCup 2026, el mundial de robótica y de inteligencia artificial más importante del planeta, que se realizará entre el 30 de junio y el 6 de julio en Incheon, Corea del Sur. Los equipos que estarán presentes en la gran competición se consagraron campeones nacionales en diciembre de 2025, en Buenos Aires, y lograron así el pase directo a la cita internacional. Leé también: Robots de compañía con inteligencia artificial: qué son, para qué sirven y cuáles son sus riesgos La delegación argentina estará conformada por dos grupos. Por un lado, Benjamín Villagrán, Lucio Saucedo y Laureano Monteros competirán en la categoría Rescue Line, orientada al desarrollo de robots autónomos capaces de recorrer circuitos complejos y rescatar víctimas simuladas. Por su parte, María Virginia Viollaz y Elías Cordero participarán en Soccer de robots autónomos, una de las ligas más exigentes del certamen y en la que, por primera vez, un equipo argentino logró clasificar a un mundial de RoboCup. RoboCup es considerada la Copa del Mundo de la robótica. Desde 1997 reúne a universidades, centros de investigación y estudiantes de más de 50 países, que diseñan y programan robots completamente autónomos para resolver desafíos inspirados en situaciones reales. La edición 2026 será histórica: por primera vez el evento se realizará en Corea del Sur y se espera la participación de más de 3000 competidores y unos 15.000 visitantes interesados en robótica e inteligencia artificial. Fútbol entre robots autónomos El equipo argentino de Soccer está integrado por Elías Cordero y María Virginia Viollaz. En esta liga, los robots juegan partidos de fútbol de manera completamente autónoma, sin intervención humana, interpretando el entorno en tiempo real a través de sensores y visión artificial. Este año vuelvo a acompañar a mi equipo, pero en una categoría distinta: Soccer en RoboCup, una de las más dinámicas y exigentes, explicó Viollaz, que ya participó en otros eventos internacionales de robótica, a TN Tecno. Hay una cancha con dos arcos y una pelota, y el objetivo es que el robot sea capaz de ubicarse, decidir y actuar en tiempo real. No alcanza con que avance o patee: tiene que orientarse con precisión, mantener estabilidad y adaptarse a situaciones cambiantes. La estudiante, que tiene 18 años y participa en competencias de robótica desde los 15, detalló que el desarrollo se apoya fuertemente en visión artificial. Gran parte de nuestra preparación está enfocada en analizar imágenes y videos, porque reconocer objetos, calcular distancias y anticipar trayectorias es esencial para competir, señaló. Para Viollaz, representar nuevamente al país es un orgullo: Es una forma de mostrar que desde acá también se puede desarrollar tecnología con nivel. Leé también: El año en el que la IA dejó de ser un experimento y se metió en casa: ya la usan 800 millones de personas Elías Cordero, estudiante de robótica en IITA y de Ingeniería Electromecánica en la Universidad Nacional de Salta, remarcó el proceso detrás del logro. Llegamos a esto después de mucho esfuerzo, pruebas constantes y aprendizaje continuo, afirmó. Sobre el desafío internacional, sostuvo: La final de la RoboCup Soccer es una competencia donde robots de distintos países juegan partidos de fútbol de forma autónoma. Mi expectativa es aprovechar esta oportunidad para aprender de los mejores equipos y dejar bien representada a la Argentina. Rescue Line: robots para misiones de rescate En la categoría Rescue Line, el equipo salteño está integrado por Benjamín Villagrán, Lucio Saucedo y Laureano Monteros, quienes vienen trabajando juntos desde hace varios años. En esta competencia, los robots deben seguir recorridos complejos, detectar obstáculos y rescatar objetos que simulan víctimas, todo de manera autónoma. Monteros explicó su rol técnico dentro del equipo y el nivel de complejidad del desarrollo. Me encargo de entender y programar la Teensy 4.1, una placa que nos permite mover los motores y manejar los sensores. También controla los servomotores que funcionan como una garra para recoger las pelotas, que serían las víctimas de la línea de rescate. Lucio Saucedo, de 14 años, es el responsable, dentro del equipo, de la programación y el procesamiento de imágenes. El robot no sigue recorridos preprogramados: detecta líneas, colores, obstáculos y objetos en tiempo real, y toma decisiones de forma autónoma, explicó. Uno de los mayores desafíos fue lograr que todos los sistemas funcionen de manera sincronizada en condiciones reales, con cambios de luz, sombras y superficies irregulares. Benjamín Villagrán, de 18 años, está a cargo de la electrónica y del desarrollo integral del sistema del robot y explicó el uso de inteligencia artificial entrenada por el propio equipo para la competición: Armamos un dataset propio, entrenamos el modelo y lo implementamos en la Raspberry para que el robot identifique objetos y se mueva de forma autónoma. Por último, Villagrán subrayó el desafío que se viene: adaptar el robot a las normas internacionales de la RoboCup. No es un cambio gigante, pero sí importante. Implica ajustar software, sensores y hardware. Tenemos seis meses para dejar lo mejor de nosotros. Leé también: Presentaron a un robot director de orquesta y se abrió el debate: No ensaya, no piensa ni siente Un logro histórico para Salta y la Argentina Los cinco estudiantes serán los únicos representantes del país en RoboCup 2026. Más allá de la competencia, el evento es un espacio de intercambio técnico y cultural entre jóvenes de todo el mundo, con foco en el desarrollo de tecnologías que serán clave en los próximos años. Tenemos expectativas muy altas, nuestro objetivo es claro, queremos ser campeones. Sabemos que no será fácil, expresó Villagrán. El nivel internacional es exigente, pero hoy la diferencia ya no está tanto en el hardware, sino en cómo usamos todo nuestro conocimiento y en la capacidad de resolver problemas, concluyó. Los chicos buscan visibilizar un logro que combina años de formación, trabajo en equipo y desarrollo tecnológico, y están en proceso de recaudación de fondos para costear el viaje que los lleve a competir en el escenario más importante de la robótica mundial. Para dejar un mensaje final, Monteros resumió el sentimiento de ambos grupos: Representar a la Argentina es una mezcla de orgullo y responsabilidad.
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