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» La Nacion
Fecha: 05/01/2026 11:45
Marco Trungelliti en la Copa Davis por primera vez y con casi 36 años: premio para un laburante del tenis El santiagueño, que tuvo que superar momentos difíciles tras denunciar a la mafia de los arreglos de partidos y apuestas, será uno de los que actuarán en febrero ante Corea en Busan - 6 minutos de lectura' Los años terminados en 6 son especiales para el tenista santiagueño Marco Trungelliti. En 2006, en Barcelona, compitió por última vez para un equipo argentino: fue en la Junior Davis Cup, junto con Guido Pella y Facundo Bagnis. Una década después, en 2016, fue sparring del equipo nacional de Copa Davis que ganó la única Ensaladera (estuvo en las semifinales ante Gran Bretaña en Glasgow y en la final frente a Croacia en Zagreb). Y en este 2026 se le presentará una oportunidad soñada por él: ser integrante, pero como jugador, del equipo que en febrero visitará a Corea del Sur, por la primera ronda de los Qualifiers. Otro guiño respecto de cifras terminadas con el número 6: en la serie en Busan ya tendrá 36 años. Casualidad o no, la citación del cuerpo técnico y la posibilidad de debutar ante Corea del Sur (será el single 2, por debajo de Thiago Tirante y por delante de Federico Gómez), llena de alegría a Trungelliti, un deportista que en los últimos siete u ocho años atravesó por un subibaja de estados físicos y emocionales. Cuando hace algunos días Eduardo Schwank, el subcapitán, le escribió un mensaje, no se imaginó que el contacto tuviera que ver con la serie en Asia: pensó en otra cosa. Pero al ver la propuesta del roldanense, quedó impactado. A los pocos minutos, charló con el capitán Javier Frana y aumentaron sus pulsaciones. Le compartió la noticia a Nadir, su mujer y gran sostén cuando los tiempos no fueron sencillos; por un pedido de reserva, se mordió la lengua, pero no siguió desparramando la noticia. Más allá de las ausencias en tierra coreana, la presencia de Trunge es consecuencia de sus ganas y del trabajo en el que se enfocó en las últimas dos temporadas, persiguiendo el objetivo de ser top 100 por primera vez en su carrera (su mejor ranking fue 112° en marzo de 2019). En 2025 ganó tres títulos Challengers: en Lyon, Tulln (Austria) y Targu Mures (Rumania). Tengo sensaciones muy buenas, muy correctas, porque hacer un debut con la camiseta nacional a esta edad significa un montón de cosas, sobre todo pensando que la última vez que representé al país fue hace casi veinte años, en el Mundial Sub 16 en Barcelona. Estaban Pella y Bagnis; yo fui de single 3 y jugué sólo un partido [le ganó al marroquí Reda Karakhi], le expresó Trungelliti a LA NACION, desde Perth, donde es parte del equipo nacional mixto que actúa en la United Cup. Y continuó, sin poder ocultar su satisfacción, la misma que ya tienen en Santiago del Estero sus padres, Susana y Luis: Obviamente que me pasan un montón de cosas por la cabeza, decisiones que al final, sobre todo en estos últimos dos años, tuvieron que ver con la posibilidad de jugar por Andorra, que es el lugar que elegí para pasar, al menos por el momento, el resto de mi vida; de hecho, mi hijo (Mauna, de 3 años) es andorrano. Que me llegue esta posibilidad es algo que siempre soñé y que no di del todo descartada porque seguí soñando con tener mi mejor nivel en estos años y que lo que me quede sea lo mejor que pueda dar. Que se me de este premio es fantástico. Estoy súper agradecido por la opción que me dan tanto Schwank como Frana; que hayan pensado en mí es espectacular. Tengo palabras de agradecimiento para ellos y ahora a darlo todo, como corresponde, para representar al país lo mejor posible. Trungelliti, que es entrenado por el español Albert Portas (19° del ATP Tour en 2001), sacudió el circuito en febrero de 2019, cuando cansado de ser señalado maliciosamente como un soplón, tomó coraje y confesó cómo rechazó un intento de soborno (arreglar partidos para las apuestas). Desde aquella revelación -en LA NACION- con repercusión mundial, endureció su posición crítica sobre las autoridades del tour y un sistema que desprotege a los jugadores que están fuera del top 100. Parte de la prensa internacional lo calificó como el Colin Kaepernick del tenis, en referencia al jugador de fútbol americano que inició un movimiento de protesta en contra del racismo, y se encumbró en una suerte de bandera del juego limpio. Pero esa osadía no le salió gratis. Reportar ante la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) cómo una persona que supuestamente quería patrocinarlo al final intentó corromperlo y, más tarde, hablar sobre un tema tan sensible como nunca nadie lo había hecho, lo marcó, lo desgastó, hasta lo hizo temer. Se radicó en el exterior (en Andorra, después de hacerlo en Barcelona) y, tras la denuncia, tuvo menos apoyo público del esperado por parte de sus colegas. Sí John McEnroe hizo una enérgica defensa y también Novak Djokovic lo apoyó (Siempre estaré ahí, le expresó Nole). El estrés afectó física y emocionalmente a Marco; las lesiones lo persiguieron. Pero, superado el temblor, en los últimos dos años se concentró en curarse y competir. Los resultados están sobre la mesa. ¡Equipos listos para Corea del Sur vs. Argentina! Copa Davis (@CopaDavis) January 5, 2026 El conjunto capitaneado por @javifranatenis contará con varios debutantes en la #CopaDavis. 7-8 de febrero, en Busan. pic.twitter.com/ODK9zUNuaO Vale recordar que Trungelliti fue el primero en saltar a la cancha de Zagreb para abrazar a Federico Delbonis cuando el azuleño derrotó a Ivo Karlovic en el quinto y último punto de la final frente a Croacia en 2016. Amante de la chacarera y las peñas de su provincia, tiene una costumbre inusual en el tenis moderno: empuñar la raqueta con el grip original de cuero (sin overgrip). En el circuito, el argentino de pelo ensortijado y de extensa trayectoria (es profesional desde 2008), se ganó el apodo del Hombre Qualy, ya que es un experto en las espinosas qualies de los Grand Slams: superó 9 sobre 43 intentos (en el último US Open quedó a un paso de hacerlo otra vez, perdiendo en tres sets en la tercera y última ronda). En el próximo Australian Open lo intentará de nuevo (tres veces jugó el cuadro principal en Melbourne): en caso de no poder lograrlo, viajará a Egipto para actuar en un Challenger sobre superficie dura y, luego, continuará hacia Corea para la Copa Davis. Siento que, en la Davis, de cierta manera, ya formé parte, pero obviamente es muy distinto ir de sparring y al servicio de alguien, que ir como jugador. Ahora, lo importante es hacer lo mejor posible el trabajo para llegar de las mejores condiciones a Corea. La Davis siempre la vi desde chico por la televisión. Ahora será un sueño poder ser parte desde adentro, apuntó el fanático del café, todo un laburante del circuito. Le tocó padecer cimbronazos, pero el tiempo puso las cosas en su lugar. El tenis, el deporte que aprendió en las canchas de polvo de ladrillo de su Santiago del Estero natal y con el que estuvo decepcionado en algún momento, desde hace un tiempo lo premia con alegrías. Esta es otra y muy grande.
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