01/01/2026 09:58
01/01/2026 09:58
01/01/2026 09:57
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:56
01/01/2026 09:52
Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 01/01/2026 07:49
Concordia cuenta con varios parques naturales: Cómo actuar ante la aparición de animales silvestres Ante el crecimiento de visitantes en zonas naturales y el aumento de encuentros con fauna silvestre, Despertar Entrerriano diálogo con Marcelo Cortiana, guardaparque y guardafauna de la provincia de Entre Ríos, además de guía de senderos en la Municipalidad. Se reunieron recomendaciones, advertencias que se repiten cada temporada. Cortiana detalla qué especies suelen aparecer, cómo interpretar su comportamiento y cuál es la forma correcta de reaccionar para evitar accidentes tanto en personas como en mascotas. El encuentro inesperado en la naturaleza Recorrer un sendero, adentrarse en un monte o caminar por la ribera no implica solo paisaje: también es probable cruzarse con fauna silvestre. Y ese cruce, lejos de ser una tragedia anunciada, puede ser una experiencia maravillosa si se entiende que ningún animal del monte es una mascota. Cortiana lo resume con claridad cuando afirma que muchas veces humanizamos o queremos mascotizar a los animales silvestres, y ahí es donde se producen los accidentes. Entre los animales más comunes en áreas naturales aparecen serpientes como yararás, coral y cascabel; alacranes de especies distintas algunos inofensivos y otros peligrosos como el Tityus; arañas, abejas y avispas, que se vuelven más activas con el calor. También se observan lagartos overos tomando sol, zorros que se acercan en busca de comida y, aunque cada vez menos frecuentes, yacarés en zonas de arroyos y costas. El guardaparque remarca que incluso animales aparentemente tiernos pueden ser un riesgo. Un ciervo es herbívoro, sí, pero cuando está en celo o se siente acorralado puede ser agresivo, explica. Cómo reaccionar sin ponerte en peligro El consejo inicial es simple pero crucial: mirar desde lejos. Si aparece un zorro, un ciervo o incluso una serpiente, la regla es mantenerse en un sitio seguro y no intentar acercarse. Cortiana advierte que incluso las especies que parecen inofensivas pueden reaccionar de manera defensiva: Si un ofidio se arrolla es porque se sintió sorprendido o amenazado, y ahí debemos alejarnos inmediatamente. La reacción de los animales suele anticiparse a través de señales: gruñidos, movimientos bruscos de cabeza, intentos de avance o posturas defensivas. Interpretar esas señales permite evitar un mal momento. Cuando un animal te avisa, no es un desafío: es una oportunidad de retirarte, destaca. Los accidentes no solo involucran personas. Perros y gatos pueden ser mordidos por serpientes, lastimados por zorros o sufrir infecciones graves. Si una mascota tiene un encuentro con una víbora, deben llevarla urgente al veterinario, insiste Cortiana. Allí se evalúan marcas de mordida, velocidad de inflamación y se aplican los tratamientos necesarios. El guardaparque recuerda que los animales silvestres pueden transmitir enfermedades: No es solo la mordida; un zorro puede transmitir bacterias o virus por lo que come: ratones, ratas, animales enfermos. En la naturaleza sobran mitos. Uno de los más repetidos: que el ajo aleja a las víboras. Cortiana lo descarta de inmediato. No existe ningún fundamento: hemos encontrado yararás durmiendo arriba de bolsas de ajo. También desmonta la idea romántica del zorro amigable: Creemos que todos van a ser como el del Principito y no son animales silvestres, no mascotas. Otra creencia peligrosa es pensar que cualquier gusano rojo es venenoso o que todas las culebras son inofensivas. Algunas sí tienen colmillos posteriores capaces de inocular sustancias que afectan la coagulación, aunque no estén dentro de las especies consideradas de mayor riesgo. El error común es uno: matar lo que no se conoce. Muchos gusanos rojos son larvas de la mariposa bandera argentina, una especie increíble, explica. Lo que conviene llevar y lo que conviene evitar Al momento de salir a caminar por zonas naturales, lo esencial es informarse sobre el estado del sendero y avisar al personal del lugar. Puede haber zonas inundadas, presencia de enjambres o sectores restringidos. El equipamiento básico incluye calzado adecuado, agua y, para personas alérgicas, la medicación indicada por su médico. Si soy alérgico a las picaduras tengo que llevar lo que mi profesional me indicó, no confiar en que no va a pasar nada, señala Cortiana. En jornadas largas, sumar un handy es una herramienta útil para comunicarse cuando no hay señal. Además, insiste en una regla simple: si el pasto es alto, entrar haciendo ruido. Eso alerta a los animales y evita encuentros bruscos. En parques, reservas y áreas municipales suele haber guardaparques o personal capacitado. Son ellos quienes deben intervenir si un visitante encuentra un animal que pueda representar peligro para otros. En casos de emergencia médica por picadura o mordedura, la vía es directa: llamar al 107 o dirigirse al Hospital Masvernat, donde funciona el servicio especializado en estos incidentes. La conclusión es simple y contundente: en un área natural, los invitados somos nosotros. La fauna no se acerca por búsqueda de cariño, sino porque vive allí. El riesgo disminuye de forma drástica cuando se recuerda algo básico: observar, no intervenir; respetar, no invadir. Como resume Cortiana: Podemos disfrutar la naturaleza desde lejos, sacando una foto si queremos, pero sin cruzar el límite de intentar tocar, alimentar o mover animales. Ahí es donde empiezan los accidentes. Fuente: Despertar Entrerriano
Ver noticia original