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» La Nacion
Fecha: 01/01/2026 09:57
La misión que tiene en la Copa Africana de Naciones la selección de Sudán, un país que vive en guerra Los Cocodrilos del Nilo avanzaron a la próxima instancia y se ilusionan con darle una alegría a sus compatriotas - 5 minutos de lectura' Del miedo por la guerra a una batalla meramente deportiva: Mohamed al Nour, uno de los arqueros de la selección de Sudán, insiste en que su equipo está en la Copa Africana de Naciones en Marruecos para que sus compatriotas puedan olvidarse por un momento de su cruda realidad. El equipo cayó este miércoles en el cierre de la etapa de grupos, pero está clasificado a la siguiente etapa y se ilusiona con alcanzar la gesta lograda hace 55 años. Cuando estalló el sangriento conflicto entre el ejército regular y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en abril de 2023, en un contexto de lucha por el poder, este arquero se vio obligado a dejar su carrera en el fútbol entre paréntesis. Hemos vivido el terror, dijo a la agencia AFP este futbolista de 25 años, que juega en Al Merreikh, uno de los dos clubes principales de Sudán. Su hermano, cuenta, estuvo detenido durante casi nueve meses por las FAR. La guerra provocó decenas de miles de muertos, desplazó a casi 12 millones de personas y engendró, según las Naciones Unidas, la peor crisis humanitaria del mundo, mientras los dos bandos se lanzan graves acusaciones. Mohamed Al Nour confía que su equipo, que se ha clasificado a los octavos de final del torneo, pueda llegar lo más lejos posible en esta competencia para hacer disfrutar al pueblo sudanés, sumido en el caos por el desplome del sistema sanitario, la destrucción de las infraestructuras y la hambruna en varias regiones del país. Después de caer 3-0 en el primer partido de la etapa de grupos ante Argelia, Sudán dio la sorpresa en la segunda jornada al imponerse 1-0 a Guinea Ecuatorial en Casablanca, un triunfo crucial para clasificarse a los octavos antes de su último partido del grupo. Además, fue la segunda victoria de Sudán en sus seis últimas etapas finales de la Copa de África, un torneo que el país llegó a conquistar en una ocasión, en 1970, en otra época completamente diferente. En el cierre de la zona E, este miércoles cayó 2 a 0 ante Burkina Faso. A los 24 de la primera parte tuvo la posibilidad de igualar en encuentro, pero el futbolista Al-Jezoli Nouh falló un penal. A pesar de la derrota, y de que ninguno de sus jugadores anotó un gol -la victoria ante Guinea Ecuatorial fue por un tanto en contra- se clasificó como uno de los mejores terceros y jugará ante Senegal en Tánger el próximo 3 de enero. Crear un colectivo Desde el inicio de la guerra, la liga del país está detenida, lo que ha obligado al club de Mohamed Al Nour y a su gran rival, Al Hilal, a exiliarse, primero a Mauritania y luego a Ruanda. En 2025, los dos equipos disputaron un minitorneo local para poder seguir teniendo derecho a participar en las competiciones continentales, según la Federación Sudanesa, que anunció que la liga del país empezará a disputarse desde enero en las zonas consideradas seguras. Hemos intentado utilizar cada partido para prepararnos y lograr compenetración en el seno del grupo, para crear un colectivo, explica el mediocampista Ammar Taifour, que era jugador de Al Merreikh cuando comenzó la guerra. Hasta ahora, los intentos internacionales de instaurar una tregua no dieron frutos. Después de la victoria ante Guinea Ecuatorial en esta Copa de África, fue genial ver la reacción de los sudaneses en el estadio o de los que enviaron mensajes de alegría desde el extranjero, dice Taifour, nacido en los Estados Unidos. Su deseo es que los resultados de los Cocodrilos del Nilo -uno de los apodos de la selección sudanesa- puedan alejar de la guerra a los aficionados, al menos durante unos instantes. Rezar por la paz Para él, el 15 de abril de 2023 estará para siempre grabado en su memoria: Estábamos en una concentración con Al Merreikh en Jartum. Recuerdo la sorpresa, el shock, que provocaron los primeros disparos (...) Fue algo sorprendente, nadie se lo esperaba. Después, en los días siguientes, los cortes de electricidad y los disparos que no cesaban (...) No sabíamos qué estaba pasando, añade el futbolista, que ahora juega para el CS Sfaxien de Túnez. Más de dos años después, la guerra continúa, marcada además por ejecuciones, robos y violaciones. Después de tomar El Fasher, último bastión del ejército en la extensa provincia de Darfur (oeste del país), los paramilitares del FSR concentraron sus operaciones en la región vecina de Kordofan. Rezo únicamente por la paz y para que todos en esa situación tengan seguridad y puedan superarlo, indicó Ammar Taifour.
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