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  • Ovidio Lagos, a 200 años de su nacimiento: por qué quería que Rosario fuera la capital argentina

    » La Capital

    Fecha: 31/08/2025 15:18

    Lagos respaldaba un claro proyecto político federal. Con esas ideas fundó, junto a Eudoro Carrasco, el diario La Capital un 15 de noviembre de 1867 Ovidio Lagos , figura clave de Rosario del siglo XIX, nació 200 años atrás, el 31 de agosto de 1825. Participó de la política nacional y local con intensidad y en 1867 fundó el diario La Capital, con el objetivo de apoyar un proyecto político concreto : que Rosario sea la capital del país. Lo cierto es que Lagos fue una de las personalidades más importantes en la sociedad rosarina de la época. No sólo estuvo detrás de la fundación del histórico periódico, sino que también participó de distintas colectas, intervino en el auxilio de los enfermos por el cólera en la ciudad y de la fiebre amarilla en Buenos Aires y formó parte del grupo que dio origen al Club Social de Rosario. Fue tipógrafo, periodista, empresario, diputado y, en definitiva, un político clave del interior del país. A pesar de la importante huella que dejó en la ciudad, el fundador de La Capital no era rosarino de nacimiento. De hecho, llegó a Rosario ya adulto, a sus 42 años. Además de residir en Buenos Aires, donde había nacido, durante varios años formó parte del periódico urquicista El Nacional Argentino, por lo que residió en Paraná hasta la caída del caudillo entrerriano en 1861. De allí volvió a su tierra natal para, finalmente, desembarcar en Rosario. La segunda mitad del siglo XIX en Rosario y el país fue vertiginosa y turbulenta. La batalla de Pavón en 1861, cuando Justo José de Urquiza, el líder de la Confederación, se rindió frente a las tropas porteñas comandadas por Bartolomé Mitre, abrió un nuevo capítulo en la construcción de la Argentina como nación. El país se unificó pero faltaba mucho por determinar. Por ejemplo, todavía no había una moneda única, ni un sólo ejército y tampoco se había establecido cuál iba a ser la capital de la naciente república. Después de Pavón en 1861, las autoridades nacionales se establecieron en Buenos Aires, aunque todavía no había sido declarada capital. Hasta la capitalización de la ciudad porteña en 1880, surgieron innumerables proyectos, propuestas, confrontaciones y discusiones en torno a cuál iba a ser la ciudad cabecera de la nación. En este contexto, plagado de tensiones, Ovidio Lagos y Eudoro Carrasco -también oriundo de Buenos Aires- fundaron el 15 de noviembre de 1867 el diario La Capital de Rosario. Pero además de las discusiones alrededor de la construcción del país, fueron los años del conservadurismo en términos políticos. "Había muchos clubes facciosos porque todavía no existían los partidos políticos formales. Los miembros de la élite organizaban clubes políticos que competían en las elecciones y muchas veces se disolvían tras los comicios. Después se armaban otros clubes con otras adhesiones políticas”, cuenta la historiadora Alicia Megías en diálogo con La Capital. En este sentido, es un trabajo tedioso armar un mapa con todas las facciones y clubes que aparecieron y desaparecieron durante aquellos años. Pero lo que sí es seguro es que Ovidio Lagos se movía en este escenario siempre cambiante e inestable y sabía cómo hacerlo. >> Leer más: Las cartas de Ovidio: La historia política argentina de puño y letra La capital del país debe ser Rosario "Llamará la atención de muchos el título de nuestro diario. Lo creemos", decía la primera edición del diario La Capital el 15 de noviembre de 1867. "Se creerá que sólo es una utopía y que el Rosario no será nunca la capital de la república: lejos de eso. Tenemos fe, pero no ciega. Fe que ve, fe en el porvenir y creencia en la verdad". Ya es conocida la historia de cómo Ovidio Lagos viajó al Palacio San José donde residía Urquiza y consiguió los fondos necesarios para abrir el diario. Lo cierto es que el caudillo entrerriano apoyaba la elección de Rosario como capital y no dudó en sostener económicamente el proyecto de Lagos y Carrasco. En las páginas de aquel primer número del diario rosarino se aclararon rápidamente cuál iba a ser la postura política del periódico. "Buenos Aires no será la capital de la república porque en los años de desgracias de las provincias ha abusado de su fuerza (...) No será capital porque sería la perpetuación de la tiranía que ejerce y ejercerá siempre, sea federal con Rosas o unitaria con Mitre (quien era presidente de la Nación en ese entonces)", se podían leer en las primeras líneas escritas en La Capital. image (57) Ovidio Lagos y Justo José de Urquiza. Vitreaux ubicado en el diario La Capital. Además, el texto inaugural del diario mencionaba algunas propuestas fallidas. Por ejemplo, la localidad cordobesa de Fraile Muerto (hoy Bell Ville) había sido considerada como posible capital del país, hecho que enfureció a Lagos y Carrasco y no dudaron en clasificarlo de “disparatado”. Para los editores de La Capital la discusión debía resolverse entre Córdoba y Rosario. "Pero Córdoba está a ochenta leguas de Rosario. No tiene puerto (...) Es el centro del territorio de la república pero no el centro de su población (...) Tómese el mapa de la República y hallarase la provincia de Santa Fe en el centro de las cinco provincias más importantes y el Rosario en primer término descollando con su comercio". Lo cierto es que Rosario no paraba de crecer y tanto Lagos como Carrasco lo tenían presente. La ciudad había incorporado el ferrocarril que la unía con Córdoba, su puerto era cada vez más dinámico y los barcos llegaban y salían de manera constante y el comercio afloraba con rapidez, en un boom pocas veces visto en Argentina. Todos estos aspectos fueron considerados para apoyar la idea de que la localidad a la vera del río Paraná merecía ser la capital del país. folleto la capital La moneda nacional no existía, por lo que había distintas denominaciones dependiendo la provincia. La suscripción anual del diario La Capital salía 200 pesos bolivianos. El diario entre proyectos legislativos El primero de julio de 1867, pocos meses antes de la fundación de La Capital, el diputado Manuel Quintana presentó un proyecto que declaraba a Rosario capital del país. La posibilidad de que aquello se vuelva realidad movilizó y exaltó a los rosarinos, que vieron la oportunidad de demostrar el potencial que tenía la ciudad nacida de su propio esfuerzo. Sin embargo, el proyecto no pasó de Senadores. Si bien la decisión de la Cámara alta generó desaliento entre las principales autoridades locales, la presentación de aquel proyecto y la idea de que Rosario podía llegar a ser capital del país movió voluntades y generó defensores de la causa. Ahí fue como Ovidio Lagos y Eudoro Carrasco, lanzaron en noviembre del 67 el diario que buscaba respaldar aquel proyecto: La Capital. En ese primer número se podía leer: “La Capital en el Rosario dirán los niños, leyendo el título de nuestro diario, La Capital repetirán los ancianos. Y del Rosario al interior y del interior hasta más allá de los mares se repercutirá los ecos de nuestra voz. La Capital en el Rosario es desde hoy una realidad, no porque residan en esta ciudad las autoridades nacionales, sino porque tiene un periódico con ese título”. En mayo de 1868, Rosario tuvo su revancha y se convirtió por ley en capital de Argentina. El proyecto fue presentado por el senador santafesino Joaquín Granel, quien se había respaldado en la legislación propuesta por Quintana, con algunos pocos cambios. El traslado de las autoridades nacionales a la ciudad iba a realizarse en enero de 1870. Sin embargo, aquel anhelo quedó trunco porque antes de terminar su mandato el presidente Bartolomé Mitre hizo uso de sus facultades y vetó la ley. Sin embargo, Granel no se dio por vencido y en mayo del 69 volvió a presentar la iniciativa pero, esta vez, cambiando la fecha del traslado de las autoridades a 1871. En esta oportunidad se enfrentaron dos personajes tan decisivos como contrapuestos: por un lado Mitre, porteño y defensor de su ciudad, y del otro lado, Nicasio Oroño, santafesino y gobernador recientemente depuesto por una revolución en su contra. A pesar de las confrontaciones y los debates sobre si convenía que Rosario fuese la capital, la legislación tuvo luz verde tanto en Diputados como en Senadores. Sin embargo, esta vez fue Domingo Faustino Sarmiento quien la vetó. Un año después se volvió a presentar el proyecto. No obstante, en esa ocasión el Congreso le dio la espalda a Rosario y se inclinó por otra localidad: Villa María, en la provincia de Córdoba. Se argumentó que su centralidad geográfica la hacía una buena candidata para ocupar el lugar de capital de Argentina. Una última oportunidad tuvo Rosario en 1873 cuando el Congreso la declaró capital pero Sarmiento volvió a vetarla. El mandatario sanjuanino, fiel a su estilo contradictorio, se había vuelto un defensor acérrimo de Buenos Aires a pesar de que hacía muy poco había declarado que la ciudad portuaria jamás ocuparía ese lugar. image (60) Fragmento de litografía de Rosario realizada por Jhoannes Schreiber en 1875. En el centro de la imagen se puede apreciar la referencia a la imprenta La Capital. Un diario para Rosario La vida periodística en Rosario era muy joven. Había comenzado en 1854 y, antes de esa fecha, la naciente ciudad no contaba ni siquiera con una imprenta. Sin embargo, cuando los rosarinos quedaron bajo el gobierno de la Confederación liderada por Urquiza, comenzó el boom de periódicos y, en los quince años que siguieron, la ciudad vio nacer (y muchas veces morir) alrededor de treinta periódicos. Hubo diarios muy diversos y algunos demasiados efímeros. Muchos de ellos nacían en contextos específicos para hablar de temáticas puntuales. Pero el diario La Capital, además de nacer por un proyecto político específico, también se concentró en describir las problemáticas locales, típicamente rosarinas, y los grandes eventos internacionales, como la guerra franco-prusiana. Este perfil, que fue un acierto de Ovidio Lagos, hizo que el diario sobreviviera las turbulentas décadas de final de siglo. Mientras que los periódicos nacían y morían tan rápido como los clubes y facciones políticas, el diario local logró encontrar el camino para persistir. "La evolución de La Capital es sorprendente: los 200 suscriptores con que había comenzado en 1867, se convirtieron en 1870, en 990 y por su imprenta salieron en octubre de ese año, más de 21.000 boletines (...) La clave de esa expansión estuvo en el criterio con que su propietario lo manejó. Aunque dependió, como otros, de una subvención oficial para iniciarlo y tuvo una misión asignada -la defensa del proyecto que impulsaba a convertir a Rosario en Capital Federal-, Lagos supo aprovechar la favorable coyuntura expansiva que vivía la ciudad", escribió Megías en un artículo publicado en 1997. unnamed.jpg Monumento a Ovidio Lagos, en la intersección entre la calle que lleva su mismo nombre y Pellegrini. Fue inaugurado en 1952. Dos siglos atrás Ovidio Lagos nació el 31 de agosto de 1825 en la ciudad de Buenos Aires y era el único varón junto a tres hermanas, hijos de la familia integrada por Joaquín Lagos, proveniente de Galicia, y Norberta Nim. Él era un comerciante minorista, luego mayorista, y ella era hija del capitán del Virrey. Ovidio empezó a los 10 años la escuela y, cuando su familia se mudó a Montevideo en 1836, por ser opositores al régimen rosista, debió ponerse a trabajar como dependiente de un almacén, una ropería y una mercería. En 1846, cansado de mucho trabajo y poca retribución, decidió dedicarse a la tipografía. De regreso en Buenos Aires, revistió en la imprenta de don Pedro de Angelis. Una economía más holgada le permitió el mantenimiento de su familia y fue a fines de 1847 que contrajo matrimonio con la joven Eulogia Aguirre, supuestamente descendiente de la familia Marques de Córdoba. Trabajó en el periódico El Nacional Argentino y otras imprentas, hasta que Juan Chassaing le ofreció regentear “El Pueblo”. Cuando Urquiza se hizo de la propiedad del diario, Lagos recibió “propuestas que le auguraban nuevos horizontes” y que contemplaban trasladarse a otra ciudad. ovidiolagos1 Ovidio Lagos, fundador del diario La Capital. Fue así que Ovidio Lagos arribó al Rosario a principios de agosto de 1867. Se empleó en una tipográfica y recibió del comerciante, banquero y un año después gobernador de Santa Fe Mariano Cabal una nota de recomendación para presentarla ante Urquiza. Hacia el Palacio San José de Concepción del Uruguay partió Lagos en octubre y regresó con los recursos para fundar un diario, cien suscripciones y la distinción del vencedor de Rosas. El 15 de noviembre de 1867, junto a su colega Eudoro Carrasco, fundó el diario La Capital. “Lagos es un personaje muy complejo. Un tipo que, además de idealista, dedicado a la prensa, es un político. No se le escapó una, hizo todo las que se te ocurra. Cambiaba de lineamiento políticos, tenía peleas gigantescas y a la vez fue un hombre que tuvo mucho éxito. Seguía la dinámica de la política provincial y la prensa fue una herramienta política. Fue un hombre de su tiempo, no fue la excepción”, enfatiza Megías. Por supuesto que las constantes tensiones con el poder central hicieron que el diario fuera censurado reiteradas veces. La persecución se hizo implacable y hasta se habla, puñal mediante, de un intento de asesinato por el cual Lagos emigró a Buenos Aires dejando en la dirección del periódico a su hijo Ovidio Amadeo Lagos. Regresó luego de la Revolución de julio de 1880. Fueron años de reconocimiento y de arduo trabajo en pos de causas políticas, sociales y solidarias, y en 1888 juró como diputado nacional por Santa Fe. Murió poco después, en 1891, a los 66 años. Sus restos descansan en el gran panteón de la familia Lagos ubicado en el cementerio El Salvador, construido por el arquitecto italiano José Gerbino, el mismo que encaró las reformas del edificio del diario La Capital en 1920.

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