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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 31/08/2025 04:43
María Laura Santillán Con Yami Safdie Sus canciones hablan con crudeza de su intimidad más íntima, confiesan sus inseguridades, su sufrimiento. “Querida yo” la cantan todas las mujeres, las adolescentes y las señoras más grandes se identifican con su letra. Tiene apenas 27 años y llegó muy lejos en poco tiempo. Toda su vida, literalmente, estuvo trabajando para ser una gran artista. Empezó a estudiar música, a los nueve años y desde los 18 a subir videos en las redes. – Toda la vida, desde que nací yo amaba cantar. A los nueve años empecé a tomar clases de teatro musical, ya sabía que me quería dedicar a eso y le he metido mucho. Apenas terminé el colegio hubo un momento en que quise estudiar otra cosa. Duré un cuatrimestre, no pude y dije: me la tengo que jugar por esto, dedicarme y saber que lo di todo de mí. Si no sale, por lo menos saber que hice todo lo que pude. – ¿Cuándo empezaste a subir videos a las redes con tu música? – A principios de 2017, y me lo empecé a tomar en serio. Empecé a subir covers con lo único que tenía a mi alcance, mi celular y mi ukelele. – ¿Grababas las canciones? ¿Te filmaban? ¿Se armaba un equipo? – No, ningún equipo. De hecho, los primeros fueron con mi mamá de vacaciones. Estábamos en la playa, en la costa y le dije: ¿me ayudás? ¿Me filmás? Me senté en una silla, grabé, ella sosteniendo el trípode y los empecé a subir. Después de a poquito fui creciendo. Empecé a poner un velador acostado que me daba luz en la cara… Fui aprendiendo sobre la marcha. Después me pude comprar un aro de luz y así fue creciendo. – ¿Lo que ganabas como influencer lo invertiste en la música? – Sí, a medida que fui ganando seguidores empezaron a salir trabajos de influencer. Primero eran cosas chiquitas, me regalaban un ukelele, pero era espectacular. Y en un momento empezaron a pagarme por promocionar cosas, subir a una storie algún producto y todo se reinvertía en el proyecto. No tenía que haber plan B, tenía que ser el cien por ciento de mi plata y de mis esfuerzos. – Los algoritmos tienen una trampa, hay que subir videos periódicamente porque si no desaparecés. – Así lo hacía yo cuando empecé, día por medio subía un video. Era la meta que me puse y fue así durante varios años, en TikTok. En la pandemia eran más, era uno por día. – Son un montón de videos entonces. – Un montón, los archivé todos igual, pero están ahí. Dejé solo los que eran de canciones de Camilo como una estrategia de comunicación. Empecé con los covers, pensaba que la forma más fácil de llegarle a la gente era con una canción que ya conoce, y de a poquito después fui animándome y fui subiendo temas míos. – Las redes te hacen famoso, pero a la vez las redes tienen el hate que critica todo. – Sí, me tuve que acostumbrar. Está ahí es feo, es doloroso. "A medida que fui ganando seguidores empezaron a salir trabajos de influencer", dijo Yami Safdie (Fotos de Gustavo Gavotti) “TWITTER LO TERMINÉ BORRANDO, AGUANTÉ TODO LO QUE PUDE” – ¿No lo leés? ¿Cómo te cuidás? – Twitter lo terminé borrando, aguanté todo lo que pude. Yo veía que un montón de colegas míos lo borraban. – Difícil porque lo bueno y lo malo viene todo junto en un mismo paquete. – Ahora estoy mirando lo menos que puedo. Trato de estar atenta a los mensajitos lindos, a los que piden que cante tal canción en el show, a los comentarios constructivos. Twitter no, estoy más atenta a Instagram y TikTok y a los mensajitos que me manda la gente con buenas intenciones. Pero sí, en el medio llegan los malos y no podés elegir qué ver, no queda otra. “ES UN RIESGO QUE ASUMO, ME EXPONGO, ME DESNUDO” – Cantás canciones muy íntimas, de una intimidad introspectiva, con letras fuertes. Sos autocrítica de tu modo de ser, hablás mucho de tu cuerpo. Está muy expuesta. – Sí, pero siento que mi misión con mi música es esa y que si no puedo hablar de esas cosas no tiene sentido hacer música, es un riesgo que asumo. Me expongo, me desnudo de alguna forma, pero lo disfruto. – Es poco común que la gente cuente sus inseguridades con crudeza, como lo hacés vos. – Sí, lo sé, pero tenía ganas de hacerlo porque escribir me ayuda a desahogarme y a entender cosas que estoy sintiendo. Entonces creo que también puede ayudar a alguien del otro lado. – Pensaba en tu canción sobre odiarte a vos misma, exponer que sentís mucha inseguridad. Y en esa frase famosa de que como te ven, te tratan. – Sí, es cierto. Y fue muy controversial esa canción porque hubo mucha gente diciendo que el mensaje no es positivo. Pero no es que la canción tiene una bajada de línea, es simplemente una expresión cruda de lo que yo sentía en ese momento, ese día. Y creo que el primer paso es blanquearlo: me está pasando esto. – Sos muy valiente porque hablás de tu sufrimiento, no solo del día en que la escribiste, sino de un sufrimiento trabajás en terapia, de un sufrimiento que te acompaña. Eso de odiar de uno mismo lo que a uno no le gusta. – Sí. Primero la subí a TikTok cantando en el piano el mismo día que la escribí y me empezaron a llegar un montón de comentarios de gente que se sintió identificada. Vi que esa canción tenía una misión o algo que podía ser positivo. “ES UNA LUCHA QUE TENGO SIEMPRE. ES CÍCLICO ESTO DE SER INSEGURA, DE LA FALTA DE AUTOESTIMA, DE NUNCA SENTIRSE SUFICIENTE” – “Odio mis brazos, odio mi abdomen, odio varias de mis canciones”. Palabras fuertes que hablan de algo que seguramente te pasa desde hace un rato largo. – Sí, cien por ciento. Es una lucha que tengo siempre, a veces más, a veces menos. Hoy quizás estoy en un mejor momento, pero después vuelve. Es cíclico esto de ser insegura, de la falta de autoestima, de nunca sentirse suficiente. Lo dice la canción y creo que es tal cual. MARÍA LAURA SANTILLÁN CON YAMI SAFDIE: “UNA PARTE MÍA ME ESTÁ DICIENDO COSAS FEAS TODO EL TIEMPO” “TENGO UNA LUCHA INTERNA CONTRA UNA PARTE MÍA QUE ME ESTÁ DICIENDO COSAS FEAS TODO EL TIEMPO” – La seguís peleando. – Desde chiquita, y sigo en esa búsqueda de aceptarme, de quererme, de cuidarme un poco más, de ser un poco más amable conmigo misma. Lo trabajo un montón en terapia, con mis canciones todos los días, es una lucha interna que tengo contra una parte mía adentro que me está diciendo cosas feas todo el tiempo. “¿SERÉ BUENA CANTANTE? ¿SERÉ LO SUFICIENTEMENTE BUENA COMPONIENDO?” – Este es un momento tranquilo con las inseguridades, ¿pero van y vienen? – Ahora estoy un poco mejor, sí. Van y vienen y siempre hay algo que lo dispara. Algún comentario feo, un hate, o verme en una foto o en un video que no me gusta y decir, ¿así me ve la gente? Y empezar a maquinar. Y también hay otro costado, ¿seré buena cantante? ¿Será lo suficientemente buena componiendo? – O sea que también te cuestionas eso, el talento. "Sigo en esa búsqueda de aceptarme, de quererme, de cuidarme un poco más, de ser un poco más amable conmigo misma", confesó Yami Safdie en entrevista con María Laura Santillán – Lo que más trabajo en terapia es eso. – ¿Tu personalidad también te la cuestionás? – Sí, un montón también. Si seré buena buena novia, buena amiga, buena hija. Hay mucha culpa también en mí, de sentirme siempre insuficiente. – ¿Sentís que en algún momento se va a resolver toda la inseguridad o que es un proceso y vas a tener que poner siempre atención? – Qué buena pregunta. Siento que siempre va a estar un poquito adentro mío, ojalá cada vez menos. Quizás se supera en algún momento, yo por ahora logro vivir con ese diablito que tengo adentro diciéndome cosas feas. – En tus canciones hablás también de la gordura. ¿Qué pasa con el cuerpo? – Hay un bombardeo que tenemos desde chiquitas en todos lados. Ahora en TikTok, hay mucha cultura de la anorexia disfrazada de salud. Desde chiquita veía a las modelos de Victoria ‘s Secret y quería ser como ellas, si no te criticaban y no le ibas a gustar a nadie. Están dando vueltas también muchos videos de películas de los 2000 en los que decían que el personaje era gordo, y no era gorda para nada. Creo que es difícil salir de eso porque está en todas partes. “TENGO UN PROBLEMA CON ATRACONES, CON RESTRINGIRME, CONTAR CADA CALORÍA QUE COMO Y DE PRONTO EL DESCONTROL” – ¿Llegaste a tener algún trastorno alimenticio? – No diagnosticado, pero a veces me lo planteo, porque no sé si son normales algunas cosas que hice a lo largo de mi adolescencia, de mi juventud. Bueno, toda mi vida. Sí tengo problema con atracones, con restringirme, contar cada caloría que como y de pronto un descontrol y comer lo que sea, lo que haya. Es algo que me ha pasado y que no creo que sea normal. Entonces sospecho que puede llegar a ser. – ¿Es una historia larga en tu vida? – Sí, desde hace bastantes años que me viene pasando. Al principio no lo registraba como un problema, después lo empecé a notar. Ahora trato de comer balanceado durante todo el día para que no me pase. "Ahora en TikTok, hay mucha cultura de la anorexia disfrazada de salud", aseguró Yami Safdie – Para no quedarte con hambre. – Claro, básicamente me quedaba con hambre. – ¿Cómo te llevás ahora con el cuerpo? – Estoy mejor porque me lo estoy tomando por el lado de la salud, estoy enfocada en comer lo que mi cuerpo necesita. Me puse a investigar y a aprender mucho de comida, de nutrición, qué hace cada macronutriente. Me empezó a interesar y me está ayudando a llevar una dieta más balanceada. – Sirvió, no es que te obsesionó. – Hago lo que puedo, no sabemos. Creo que me siento mejor. Por lo menos de a poquito me voy sintiendo mejor. MARÍA LAUR SANTILLÁN CON YAMI SAFDIE: “CUENTO CADA CALORÍA QUE COMO Y DESPUÉS TENGO UN ATRACÓN” – Estas canciones, también “Querida yo”, muestran en tiempo presente y en tiempo pasado el sufrimiento. – Sí, y “Querida yo” también dice “confiá en nosotras” mostrando que no confiaba. Sí, es un mambo que siempre tuve. – ¿Es un mal de época? ¿De tu generación? Muchas chicas deben sentirse identificadas. – Hace muchos años que viene pasando, pero con las redes sociales y con Internet se ve todavía más este bombardeo de imágenes, de modelos, de dietas, de lo que deberías hacer, de cómo deberías ser, de cuán productivo tenés que ser. Levantarte a las 5, ir a correr, comer así y asá, ser perfecto todo el tiempo. Se muestra un mundo perfecto en las redes sociales entonces cuando uno no llega a esa expectativa te sentís insuficiente. O por lo menos eso me pasa a mí. – Odiás todo tu cuerpo en la canción, también el pelo, los dientes… – Los dientes, es súper normal tener inseguridad con los dientes, ¿o no? Sé que a mucha gente le pasa. – Tus dientes son bárbaros, no sé qué decís, no sé de qué hablan todos ustedes, nuestros hijos. Esta inseguridad tan grande para mí es un mal de este tiempo. – Yo creo que sí, es querer alcanzar un ideal que no existe. Entonces “yo no tengo los dientes como ella, estarán mal?” Y te hacen comentarios sobre tus dientes y te quedas pensando. – ¿A tus amigas les pasa lo mismo? – Sí, claro. A algunas más que a otras, pero todas en algún punto. – Los artistas tienen además que estar pendientes de las visualizaciones y los likes, eso debe provocar mucha ansiedad. – Tal cual, es parte de lo mismo, de lo que tenemos que lograr. Siempre número uno, siempre en los charts. Y hay un equipo de muchas personas que está esperando eso también, la discográfica, bla, bla, bla, quieren el número uno. Hay una presión ahí, y los artistas estamos todos en esa misma rueda. Cuando llegamos al número uno lo festejamos, ¿qué pasa cuando no llegamos al número uno? La canción puede igual tocar un montón de corazones, cambiar vidas, ser muy importante para un montón de gente, aunque no sea número uno. Y pierde ese valor. "Se muestra un mundo perfecto en las redes sociales entonces cuando uno no llega a esa expectativa te sentís insuficiente", señaló Yami Safdie – ¿Cómo manejás la ansiedad en relación al éxito permanente? Si llegué, me tengo que sostener. – Entiendo que no depende de mí. No todos los días lo pienso igual, pero cuando me agarra esta ansiedad por el éxito, trato de decirme que no depende de mí cuántos números tenga la canción, que eso es externo. Yo lo que puedo hacer es el mejor trabajo posible, hacer una canción que me represente, que transmita lo que quiero transmitir, hasta ahí es mi trabajo. – Con el equipo y la discográfica, te encontraste diciéndoles: por favor, no me apuren – A veces sí. Todo el mundo tiene la mejor de las intenciones, pero sí, y les repito lo mismo. Que nosotros hacemos el mejor trabajo que podemos y que cómo lo reciba el mundo ya es otro tema que nos excede. – Llegaste muy lejos, grabaste con gente que es muy importante. Y leí por ahí que lo perseguiste a Camilo. – Sí, fue todo muy loco. Decían que Camilo iba a ir a una fiesta y fui esa noche. Recuerdo que llegó cuando se estaba terminando la noche, yo ya me estaba por ir y vino mi manager y me dijo: está Camilo. “Me muero”, nunca estuve tan nerviosa por conocer a alguien como por conocer a Camilo. Nos saludamos, nos conocimos, ese día él me empezó a seguir. Me presenté y le dije: soy Yami, ¿te acordás? Hablábamos pero no nos conocíamos y él sentía que ya nos habíamos visto. Fue presentarme, decirle que lo admiro y agradecerle por todas las veces que compartió mis videos o por todas las veces que me mandó un lindo mensajito. – Ese es un temazo que cantás como nadie. – Es de mis favoritos porque es de las pocas canciones mías que tiene un mensaje positivo, que habla del sufrimiento, pero que al final da esperanza. Me encanta haber logrado eso. Me llegan un montón de mensajes todos los días, comentarios, gente hablando de enfermedades, gente hablando de situaciones familiares difíciles. – “Querida yo” en boca de un varón era raro. – Sí, lo hablamos con Camilo en su momento, pero está bueno que se amplíe. Porque a veces pasa que los varones no quieren escuchar música cantada por “minitas”. Está bueno que todo el mundo se pueda sentir identificado con la canción. "Me llegan un montón de mensajes todos los días, comentarios, gente hablando de enfermedades, gente hablando de situaciones familiares difíciles", contó Yami Safdie (Fotos de Gustavo Gavotti) – Sé que desde chica conocés a Bizarrap, que iban al mismo colegio. Y si hay un contacto que era importante que tuvieras es el de Bizarrap. Sos de las pocas personas que si contacta a Bizarrap va a atender. – Sí, claro, pero justamente por eso no voy a abusar de eso ni pedirle nada. Si trabajamos juntos, si hacemos una sesión, lo que sea será porque se da. Le he escrito y me ha ayudado un par de veces con opiniones sobre canciones, siempre fue muy piola. En mis inicios sobre todo. – ¿Desde qué edad se conocen? – Íbamos al mismo colegio, desde bebé y él tiene un año menos. El colegio tenía especialización en arte y lo ayudé con algunos trabajos prácticos cuando necesitaba que alguien cante videos. – Pegan mucho en las mujeres las canciones que escribís, tan íntimas. Las letras son representativas de las chicas, de las mujeres en general. – Me encanta que sea así. Yo lo abrazo y creo que simplemente es porque soy mujer y tenemos una forma en la que somos criadas, algunos parámetros son iguales para todas, vivimos experiencias parecidas. Es muy loco que me saluden por la calle y vayan a mis shows tanto una pibita de 11, 12 años como una señora grande. A veces vienen las pibas con su mamá, con sus abuelas, se pueden sentir identificadas porque todas vivimos las mismas cosas. Yo solamente lo pongo en palabras. “SIENTO QUE HAY UNA VARA DISTINTA PARA LOS VARONES Y PARA LAS MUJERES, UNA EXIGENCIA QUE TODAVÍA NO SE TERMINA DE EQUIPARAR” – De esto de ser bastante despiadadas con nosotras mismas, exigentes. – Yo creo que eso es muy femenino. A veces siento que hay una vara distinta para los varones que para las mujeres. De las mujeres se espera que seamos superpoderosas, que podamos con todo, que seas madre, que también seas buena en tu trabajo, que además siempre estés linda, flaca, joven. Es una exigencia diferente que hoy todavía no se termina de equiparar. Entonces es más difícil que un varón lo entienda. – Camilo lo entendió, tiene esta cosa muy abierta, muy femenina. – Camilo tiene un lado femenino muy fuerte. Y sí, lo entendió, y al toque se sintió identificado con la letra. Me contaba que cuando él era chico intentaba ser algo que no era para poder sonar, gustar y triunfar, y que hoy mira para atrás y se enternece con ese Camilo chiquito y que le gustaría cantarle esta canción. Entonces por eso también se dio esa colaboración. MARÍA LAURA SANTILLÁN CON YAMI SAFDIE: “HAY UNA VARA DISTINTA PARA LOS VARONES Y PARA LAS MUJERES” – ¿Tu novio Nacho, tiene un lado femenino? – Yo creo que es súper femenino. No parece porque está todo tatuado y es grandote, pero sí, es súper sensible llora un montón y está muy conectado con sus emociones. Es muy cariñoso también, en otras relaciones no me había pasado esto. Creo que su conexión con las emociones es algo un poquito más femenino. No tener miedo de mostrarlo, de decirlo. – Los varones tienen miedo de mostrar las emociones. – Es la clásica masculinidad tóxica que Nacho casi no tiene. Si buscás entre los artistas, obviamente tienen más conexión con ese lado femenino, sensible. – Con todo lo que hacés para ser artista. ¿En qué lugar entra Nacho? – Me ayudó un montón, es mi asesor podemos decir. Cuando escribí “Querida yo” me encantó, conecté un montón, pero al toque dije: está medio cursi, medio Disney, no sé si sacarla. La primera persona a la que se la muestro siempre es Nacho y Nacho me dijo: está buenísima, la tenés que sacar ya, cero cursi, es un mensaje importante. Es como mi filtro, me ayuda incluso con cosas más específicas. – ¿Por qué era medio Disney para vos? – Porque es positiva, porque es esperanzadora y no estaba tan acostumbrada a eso. De hecho, un montón del hate me dice que soy un libro de autoayuda, que me hago la zen… y no, simplemente es algo que siento. No estamos acostumbrados a escuchar canciones que digan mensajes lindos y de esperanza, eso es lo que pasa. – ¿Qué te pasó con la ropa? ¿Hubo una evolución, un cambio? Odiabas en la canción cómo te quedaba el vestido. – Sí, aprendí un montón. Cuando era chica usaba lo que tenía y para lo que me alcanzaba. Después te empiezan a regalar ropa las marcas, empezás a ganar mejor y te podés comprar otras cosas. Al principio yo decía “no me importa la ropa”, después entendí que es parte de la expresión de uno como persona y como artista, de cómo te ves, qué pensás, qué estilo tenés, como sos. Me empecé a meter más y fui encontrando cosas que me quedan mejor, con las que me siento más cómoda. – Yami, ¿se puede contar cuando vas a tocar? – ¡Sí! El 9 de octubre voy a estar en el Gran Rex y ya quedan menos de la mitad de las entradas, así que estoy muy contenta. Hoy estar cerca de llenar un Rex es muy loco. – Cantás en todo el mundo, entiendo que esto debe ser un desafío importante. – Sí, es muy importante, muy especial. Obviamente tocar en festivales afuera está buenísimo, pero acá tiene otro peso para mí. Es mi casa y quiero hacer algo único. El año pasado toqué en el Ópera y este año tiene que ser más espectacular. Tiene que ser una noche mágica.
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