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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 14:39
El panel local cerró la última rueda de agosto con mayoría de bajas y caídas anuales superiores al 20% (Reuters) La última rueda bursátil de agosto presentó un escenario marcado por la tensión política y la fuerte volatilidad en los principales activos domésticos. El mercado argentino operó bajo el impacto de las denuncias de corrupción dentro del oficialismo, sumado a la incertidumbre por las próximas elecciones legislativas. De acuerdo con Reuters, los inversores dieron prioridad a las noticias políticas y relegaron la economía a un segundo plano, mientras la administración de Javier Milei procuraba consolidar posiciones en el Congreso de cara a octubre. El comportamiento de las acciones y los bonos delineó un cierre de mes con caídas y señales contrastantes en las distintas plazas, reflejando con claridad el clima de incertidumbre que atraviesa a los mercados locales. En estas circunstancias, el índice S&P Merval de Buenos Aires retrajo posiciones y perforó nuevos pisos. A las 14, mostró una baja de 0,5%, con un valor de 1.987.515,10 puntos en moneda local y 1.471,61 dólares, y una caída mensual que roza el 14%. En lo que va del año, la merma de este índice superó el 21% en moneda doméstica y el 31% medido en dólares. Bajo la misma tendencia, las principales acciones argentinas arrojaron predominio de números rojos. En la pizarra de Rava Bursátil, empresas como Banco Macro, Banco BBVA y Grupo Financiero Galicia acusaron pérdidas del 1,6% al 1,9% en la jornada y un deterioro de hasta el 30% en lo que va de 2025. En contraste, algunos papeles como BYMA, TECO2 y TGSU2 escaparon al descenso y registraron evoluciones positivas en el día, aunque lejos de compensar la tendencia bajista del conjunto. Según cifras de Reuters, los activos domésticos cotizaron inmersos de lleno en esta etapa preelectoral en la dinámica política, y recién en segundo plano en la económica. El economista Gustavo Ber señaló que “de fondo todavía sigue prevaleciendo una postura más inclinada hacia el ‘wait and see’ (“espero y veo”)”. Las inquietudes se acentuaron desde que el Congreso revirtió vetos que el oficialismo consideró lesivos para el objetivo de mantener el superávit fiscal, al tiempo que las investigaciones sobre supuestos sobornos en la Dirección Nacional de Discapacidad pusieron a funcionarios claves en una posición vulnerable. La consultora Delphos Investment, citada por Reuters, estimó que “el pesimismo preelectoral nos parece exagerado, aunque entendible tras el trauma de las elecciones presidenciales de 2019.” Esta vez, según la firma, el mercado llegó con precios de activos golpeados y un consenso inversor que teme una floja elección de La Libertad Avanza, el espacio liderado por Milei. La situación se agravó por un riesgo país elevado, que a media jornada se ubicó en torno a los 850 puntos básicos, una señal de alerta por la floja performance de los bonos y el incremento de las dudas sobre el escenario político. En cuanto a los bonos soberanos en dólares, la performance apareció más estable en la última jornada de agosto. Los títulos bajo ley extranjera se movieron en un rango de 12,86 a 14,12 dólares, según la serie ARGENT. Los bonos regidos por ley argentina remontaron posiciones y presentaron cotizaciones superiores: BONAR 29 operó a 60,85 dólares, BONAR 30 se ubicó en 58,04 dólares y BONAR 38 escaló hasta los 64,46 dólares, con leves subas en todos los tramos. Ese repunte moderado marcó un contrapunto con el selloff de la renta variable, sugiriendo un reordenamiento táctico de cartera por parte de los inversores. De acuerdo con la asesoría financiera Wise Capital, también recogida por Reuters, “si el oficialismo logra consolidar más participación y asegurar más bancas esta incertidumbre se reduce y podría verse una compresión en el riesgo país por debajo de los 600 puntos básicos”. Wise Capital también alertó que en un escenario opuesto, con aumento de la oposición legislativa, el riesgo país podría trepar hasta los 1.000 puntos. En el frente cambiario, la rueda de hoy sumó presión sobre el peso y ajustes regulatorios por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según datos de Reuters, el peso en su versión interbancaria se apreció 1,06% hasta los 1.319 pesos por dólar, mientras que las operaciones con liquidación a diciembre elevaron el tipo de cambio hasta 1.522 por dólar. El BCRA comunicó cambios regulatorios para limitar la exposición cambiaria: desde diciembre, los bancos deberán ajustarse a un tope diario en sus posiciones en moneda extranjera, con un límite del 30% sobre su responsabilidad computable, a fin de contener riesgos y maniobras especulativas, según informaron operadores a la agencia financiera. Respecto a las tasas de interés, el panorama siguió tensionado. Las colocaciones a plazo fijo a 30 días conservaron un nivel en torno al 50% anual, un rango que mantuvo la indecisión inversora en un contexto donde el BCRA ya desactivó su tasa de referencia tradicional. Ahora el costo del dinero se deriva de un mecanismo endógeno de oferta y demanda. El analista Juan Manuel Franco, del Grupo SBS, ofreció una visión sobre este factor: “Creemos que de aquí hasta las elecciones de octubre, la discrecionalidad será la regla, y que la pregunta del mercado comenzará a pasar por qué sucederá luego, en especial en términos de que tan rápido podría bajar la tasa para apuntalar la economía real, pero considerando también efectos potenciales sobre dólar e inflación”. En Nueva York, los ADRs de empresas argentinas siguieron la tendencia local y cerraron con mayoría de bajas. BBVA (BBARUS) cedió 1,7%, Banco Macro (BMAUS) retrocedió 2,3% y Edenor (EDN_US) cayó 2,8%. Cresud, Grupo Galicia, Pampa Energía, Banco Supervielle y Loma Negra también finalizaron la rueda con números negativos, en línea con el pesimismo que cruzó a todos los sectores. Las excepciones positivas se vieron en Despegar y Ternium, que subieron marginalmente. Dentro del panel líder local, varias compañías evidenciaron ajustes pronunciados. Comercial del Plata disminuyó 3,2% y se desplomó más de 61% en el año. Edenor retrocedió 2,7% en la jornada y acumuló una caída superior al 42% en el ejercicio. BYMA y TRAN lograron avances dentro de un marco de selectividad y bajo volumen. Irsa y Transportadora Gas del Sur permanecieron entre las pocas acciones que conservaron ganancias desde comienzos de 2025, con subas acumuladas de 10,6% y 5% respectivamente. Las dificultades en la plaza bursátil argentina resaltaron otro dato relevante: el S&P Merval midió una pérdida mayor al 22% en el año cuando se calcula en pesos, configurando uno de los peores desempeños entre los mercados emergentes durante el presente ciclo. El escenario político representó el eje articulador de las decisiones de inversión según reportó Reuters, con el escándalo de la Dirección Nacional de Discapacidad amenazando a la dirigencia oficialista y abriendo interrogantes sobre la gobernabilidad y el avance legislativo. El mercado interpretó que “la discrecionalidad será la regla” hasta después de las elecciones, sin señales de estabilidad automática en el horizonte inmediato, mientras la volatilidad domina la toma de decisiones.
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