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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/08/2025 08:33
Anna Kournikova y Enrique Iglesias llevan más de 20 años juntos y ahora esperan por su cuarto hijo (foto: AP/J. Pat Carter) La noticia del embarazo de Anna Kournikova a los 44 años ha causado impacto en el mundo del espectáculo y el deporte. La extenista rusa, que desde hace más de dos décadas mantiene una vida privada junto al cantante Enrique Iglesias en Miami, espera su cuarto hijo, consolidando así una familia que ha crecido lejos de los focos mediáticos. Este anuncio representa un nuevo capítulo en la trayectoria de una de las figuras más reconocidas del tenis y la cultura pop, quien, tras retirarse prematuramente de las canchas, optó por el anonimato y la protección de su intimidad. Kournikova reside actualmente en una mansión en Miami, protegida por un muro de casi cinco metros de altura, junto a Iglesias y sus tres hijos: los mellizos Lucy y Nicholas, de siete años, y la pequeña Mary, de cinco. La pareja, que se conoció en 2001 durante la grabación del videoclip “Escape”, ha cultivado una relación marcada por la discreción. Aunque su estado civil sigue siendo motivo de especulación, Iglesias declaró en una ocasión: “No nos hemos casado en público, pero eso no significa que no estemos casados”. La noticia del nuevo embarazo, que se encuentra a mitad de gestación, se suma a la escasa información que la familia ha compartido en los últimos años. La información compartida por la pareja en los últimos años ha sido sumamente escasa (foto: The Grosby Group) Del tenis a una vida alejada de los medios: el recorrido de Anna Kournikova La vida privada de Kournikova ha sido una constante desde su retiro del tenis profesional a los 21 años, motivado por una lesión crónica de espalda. Desde entonces, la exdeportista ha evitado las apariciones públicas, limitando su exposición a contadas ocasiones. En enero, fue fotografiada en silla de ruedas durante una salida familiar en Bal Harbour, Miami, lo que generó preocupación sobre su estado de salud. Kournikova fue fotografiada en silla de ruedas durante una salida familiar en Miami y generó preocupación (foto: The Grosby Group) Sin embargo, en las últimas semanas, se la vio llevando a sus hijos a clases de artes marciales, disipando los temores sobre posibles secuelas físicas, como detalló People. La búsqueda de privacidad se agudizó tras un episodio de acoso en 2005, cuando un hombre llamado William Lepeska nadó desnudo por la bahía de Biscayne con la intención de llegar a su casa. Aunque terminó en la vivienda equivocada, el incidente llevó a Kournikova a reforzar la seguridad de su hogar y contratar guardaespaldas y restricciones adicionales, según detalló MailOnline. “Estaba absolutamente conmocionada y asustada, y me preocupaba mucho por mi seguridad”, declaró entonces, subrayando el impacto de la situación en su vida y decisiones posteriores. A diferencia de otros deportistas o celebridades, Kournikova ha limitado por completo la exposición de su círculo familiar. Tanto ella como Enrique Iglesias evitan difundir imágenes o comentarios sobre sus hijos en redes sociales y prefieren mantener el hermetismo, incluso respecto a su estatus marital desde que comenzaron su relación en 2001. La tenista y el cantante disfrutan de una vida "bajo perfil" mientras llevan a cabo la crianza de sus hijos (foto: Composición fotográfica/Instagram Anna Kournikova) El contraste entre la actual reclusión de Kournikova y su pasado mediático es notable. Durante su adolescencia y juventud, fue una de las deportistas más fotografiadas y objeto de atención tanto por su talento como por su imagen. La presión mediática alcanzó niveles considerables, con campañas publicitarias como la de un sujetador deportivo que llevaba el lema “Solo la pelota debe rebotar”, y su elección como la “Mujer más sexy del mundo” por la revista FHM en 2002. Incluso su nombre inspiró un virus informático que se propagó globalmente en 2001, y fue mencionado en la serie “Friends”. Ahora vive rodeada de guardaespaldas y su mansión en Miami tiene monitoreo contante de ciberseguridad, medida que se profundizó lugo del episodio de acoso. Anna Kournikova junto a Martina Hingis en un encuentro de tenis en el 2002 (foto: Wikipedia) Carrera deportiva y legado en el tenis En el plano deportivo, Kournikova alcanzó la semifinal de Wimbledon en 1997 y llegó a ocupar el puesto número 8 del ranking mundial en individuales. Su mayor éxito llegó en dobles, donde fue campeona del Abierto de Australia en dos ocasiones junto a Martina Hingis y alcanzó el número 1 del mundo en 1999. Además, fue finalista en dobles en Roland Garros, Wimbledon y el US Open, consolidando una carrera que, pese a las críticas por la ausencia de títulos individuales, la situó entre las tenistas más influyentes de su generación. Kournikova durante un juego en el Medibank International Sydney 2002 (foto: Composición fotográfica/Wikipedia) El legado de Kournikova en el tenis ruso es indiscutible. Su irrupción en el circuito internacional abrió el camino para una generación de jugadoras que, poco después de su retiro, conquistaron títulos de Grand Slam. Svetlana Kuznetsova, campeona del Abierto de Francia y del US Open, reconoció en 2017 la trascendencia de su compatriota: “Ella llevó la popularidad del tenis femenino ruso a otro nivel. Todas las que vinimos después seguimos su estela”.
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