Especialistas advierten sobre la creciente tendencia a realizar estudios innecesarios de las tiroides
Nódulos benignos, ecografías y medicina de precisión forman parte de un debate cada vez más presente en el cuidado de la salud tiroidea.
Especialistas del Hospital Universitario Austral alertaron sobre dos tendencias crecientes:
- la realización de ecografías tiroideas sin indicación clínica clara
- el seguimiento excesivo de nódulos benignos que, en la mayoría de los casos, no generan riesgos para la salud.
Según explicaron las especialistas, el avance tecnológico permitió detectar cada vez más lesiones pequeñas que antes pasaban inadvertidas, aunque eso no implica necesariamente un aumento de enfermedades relevantes.
Más hallazgos, pero no más enfermedad
Estamos viendo un aumento en la cantidad de ecografías tiroideas solicitadas sin una indicación clínica clara, señaló Ana Voogd, jefa del servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital Universitario Austral. La especialista explicó que muchas veces esos estudios desencadenan una cadena de controles y decisiones médicas que no aportan beneficios reales para el paciente.
Por su parte, Jorgelina Guerra, jefa del servicio de Endocrinología del hospital, remarcó que una gran proporción de los nódulos tiroideos son benignos y nunca van a generar síntomas ni complicaciones. Según detalló, los nódulos tiroideos benignos afectan hasta al 60% de la población general y más del 90% son clínicamente indolentes.
Además, explicó que:
- cerca del 69% permanece estables durante años,
- un 18,5% disminuye espontáneamente,
- y solo un 15,4% presenta crecimiento.
El problema del sobrediagnóstico
Especialistas del Hospital Universitario Austral advirtieron sobre el fenómeno conocido como sobrediagnóstico, que consiste en detectar alteraciones que probablemente nunca hubieran generado síntomas ni impacto clínico.
De acuerdo con Guerra, solo entre el 5 y el 15% de los nódulos resultan malignos. En ese contexto, las profesionales sostienen que la ecografía tiroidea no debería realizarse como parte de controles rutinarios en personas sin síntomas ni factores de riesgo.
El objetivo no es dejar de diagnosticar, sino hacerlo con criterio, sostuvo Guerra. Y agregó: Indicar estudios sin una evaluación clínica previa puede generar más preocupación que beneficios.
Cuando controlar de más también puede ser un problema
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es la repetición innecesaria de estudios en pacientes con nódulos ya confirmados como benignos.
Cuando un nódulo está bien estudiado y confirmado como benigno, no siempre es necesario realizar ecografías seriadas de control durante años, explicó Guerra.
Desde la práctica quirúrgica, Voogd señaló que muchos pacientes llegan con numerosos estudios acumulados pese a no presentar cambios significativos en el tiempo. Eso genera ansiedad y, en algunos casos, decisiones médicas innecesarias, advirtió.
Menos intervenciones y decisiones más precisas
Las especialistas explicaron que actualmente el abordaje de estos casos se realiza de manera interdisciplinaria, con participación de endocrinólogos, cirujanos, especialistas en imágenes y patólogos.
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Hoy contamos con herramientas que permiten caracterizar mejor los nódulos y tomar decisiones más seguras, indicó Guerra. Según explicó, esto permite evitar tanto cirugías innecesarias como controles que no aportan valor clínico.
En la misma línea, Voogd remarcó: La cirugía sigue siendo fundamental cuando está indicada, pero el desafío es seleccionar mejor a los pacientes. No se trata de hacer más, sino de hacer lo correcto.