Víctor Bravo, endocrinólogo: Los pasos diarios son más sencillos y poderosos para bajar de peso que Ozempic
Un especialista explicó que se puede adelgazar de una forma más simple, natural, sostenible y sin recurrir a medicamentos.
El uso de medicamentos como Ozempic abrió un fuerte debate por su impacto en la pérdida de peso. Aunque estos tratamientos demostraron ser eficaces para adelgazar, distintos especialistas comenzaron a advertir sobre posibles efectos secundarios. En ese contexto, algunos endocrinólogos insisten en que existen métodos mucho más simples, naturales y sostenibles.
Uno de ellos es Víctor Bravo, quien puso el foco en un hábito cotidiano que muchas personas subestiman: caminar. Según explicó, la cantidad de pasos diarios puede marcar una diferencia enorme tanto en el descenso de peso como en el control metabólico.
Para el especialista, el problema no pasa únicamente por la alimentación o los tratamientos médicos, sino también por el sedentarismo y la mala administración del tiempo. Aseguró que gran parte de las personas no sabe cuánto camina por día y que ahí aparece uno de los principales errores. Además, remarcó que incorporar pequeños cambios en la rutina puede tener efectos muy profundos.
El secreto de un endocrinólogo para adelgazar sin medicarse
Bravo sostuvo que caminar todos los días puede ser más efectivo de lo que la mayoría cree a la hora de adelgazar. En medio del auge de medicamentos como Ozempic, el endocrinólogo llamó la atención sobre la importancia de volver a hábitos básicos y constantes. En ese marco, aseguró que una caminata diaria es mucho más poderosa que las inyecciones para bajar de peso.
Según explicó, la diferencia entre perder peso o no hacerlo muchas veces está en el movimiento diario. Los pasos que hacemos todos los días suponen la diferencia entre bajar de peso y no hacerlo, contó. Para Bravo, el problema es que gran parte de las personas desconoce cuánto camina realmente durante el día y, por lo tanto, tampoco tiene un objetivo concreto que cumplir.
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En ese contexto, indicó que para mejorar la glucosa en sangre y favorecer la pérdida de peso es importante alcanzar entre 7.000 y 10.000 pasos diarios. También señaló que la falta de tiempo suele convertirse en una excusa frecuente entre aquellos que no alcanzan esa marca, aunque muchas veces se trata de una cuestión de organización y prioridades.
Lejos de recomendar rutinas extremas, dietas insostenibles o entrenamientos imposibles, Bravo remarcó que existen formas sencillas de sumar movimiento. Utilizar las escaleras en lugar del ascensor, caminar para hacer compras, pasear a la mascota o bajarse antes del transporte público son algunas estrategias que ayudan a aumentar la actividad física sin necesidad de pasar horas en el gimnasio.
Además, destacó que los dispositivos digitales, como celulares o smartwatch, facilitan el seguimiento de los pasos diarios y permiten generar hábitos más saludables. La combinación ideal pasa por moverse más, mejorar la alimentación y reducir la dependencia de los medicamentos siempre que sea posible y bajo supervisión médica.
Qué comidas hay que evitar para no subir de peso
Aunque caminar todos los días ayuda a adelgazar y mejorar la salud metabólica, la alimentación es un factor central para evitar el aumento de peso. Los especialistas recomiendan reducir el consumo de productos ultra procesados, ya que suelen contener grandes cantidades de azúcar, grasas saturadas y sodio. Entre ellos aparecen las gaseosas, las golosinas, los snacks y la comida rápida.
También aconsejan limitar las harinas refinadas y los productos de panadería industrial. Facturas, galletitas, tortas y panes elaborados con harinas blancas generan picos de glucosa y provocan una sensación de hambre más rápida. Lo mismo ocurre con gaseosas, jugos y bebidas alcohólicas, que aportan calorías en exceso sin generar saciedad.
Otro punto importante pasa por controlar las porciones y evitar el consumo frecuente de alimentos fritos. Papas fritas, comidas rebozadas y con exceso de aceites pueden favorecer el aumento de peso cuando forman parte habitual de la dieta. En cambio, una alimentación basada en verduras, frutas, proteínas y alimentos frescos suele aportar mejores resultados a largo plazo.