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Fecha: 25/04/2026 06:22
Wir müssen mehr Milei wagen. Traducido del alemán: Tenemos que atrevernos a más Milei, era la frase de batalla del ministro alemán de Finanzas, el liberal Christian Lindner, que había generado tantos titulares en la contienda electoral alemana a fines de 2024, al punto de que la coalición de gobierno terminó rompiéndose, mientras la imagen de Milei y su motosierra recorría los canales de TV de Alemania. A algunos, les sonó divertida; otros consideraron un sacrilegio que el ministro liberal reformulara una frase histórica del socialista Willy Brandt: Tenemos que animarnos a más democracia. Toda una osadía. ¿El liberal alemán se animaría hoy a sostener que Alemania precisa más Milei? No solo los alemanes hacen un balance negativo de Milei desde que el argentino se jugó a fondo por el Maduro húngaro Viktor Orban, que perdió por paliza en las últimas elecciones: ahora el líder argentino, fuera del partido ultraderechista AFD ya no encuentra adeptos. La derrota de Orban marcó un camino que apunta a seguir en las elecciones de medio término en noviembre en Estados Unidos con una altamente probable derrota apabullante del republicano Donald Trump: ¿hay una ola de derecha que se está revirtiendo? La imagen de Milei también cayó en toda América Latina Milei supo estar en el primer puesto al inicio de su mandato, según el ranking de presidentes que publica periódicamente la consultora CB. Ahora la encuestadora del cordobés Cristian Butier lo ubicó en su último ranking, la semana pasada, en el puesto 14 de 18: mucho más cerca de la venezolana Delcy Rodríguez, que heredó a Nicolás Maduro, y dentro del subgrupo de los seis peores. Muy lejos, la punta la sostiene el salvadoreño ultraderechista Nayib Bukele -amigo de Milei- seguido por la izquierdista mexicana Claudia Scheinbaum: parece que no es tanto una cuestión ideológica. Las encuestas internacionales y las locales están marcando que ahora Milei -contrariando al exministro liberal alemán- estaría necesitando ser menos Milei, porque su estilo -y los resultados de su gestión- no están conectando con las audiencias: la encuesta de CB lo ubica a nivel regional en un nivel de imagen positiva de 36 por ciento contra 60 de negativa. Es el mismo nivel de desaprobación y aprobación que midió en casa la encuestadora Atlas Intel Bloomberg, que fue la que mejor pronosticó el arrollador triunfo de Milei en 2023. Tanta comparación internacional parecería un simple torneo de vanidades, pero el dato debería preocupar a Milei, que con el correr de las semanas se muestra más empecinado en ser más Milei: - Lleva casi dos meses la crisis del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la imagen de Milei viene bajando con cada gesto de respaldo del mandatario al funcionario denunciado por corrupción; - Casos como los préstamos hipotecarios del Banco Nación a tasas subsidiadas para funcionarios del gobierno no tuvieron una gestión de crisis adecuada: la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovelo, echó a uno de sus funcionarios beneficiados, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, los sostiene a todos. - La causa de la criptomoneda Libra sigue su curso en la Justicia local y en la de Estados Unidos; - Las supuestas coimas en la compra de remedios para discapacitados también siguen generando noticias desde la Justicia que afectan la imagen de Milei y su promesa electoral de combatir a la casta corrupta; - Ahora la insólita prohibición a todo el periodismo de entrar a la Casa Rosada es un nuevo escándalo que no solo impactó localmente, sino que tuvo expresiones de rechazo a nivel mundial: a los ojos de un líder político europeo el presidente argentino queda posicionado mucho más cerca de un oscuro Orban que de un liberal alemán, como el exministro que quería importar la motosierra para Alemania. Telón de fondo negativo Estos datos forman una suerte de telón de fondo negativo para lo más importante para el electorado: los resultados de la gestión económica de Milei. - El INDEC publicó la semana pasada el dato de producción industrial de febrero, con un derrumbe de 8,7 por ciento interanual. - El consumo sigue en retroceso en supermercados, mayoristas y shoppings, mientras que el índice de actividad general (EMAE), que mide el propio INDEC, bajó en febrero 2,1 por ciento, con una inédita suba en la morosidad bancaria y de tarjetas de crédito, que no apunta a mejorar. - El Indice de Confianza del Consumidor que mide la Universidad Torcuato Di Tella cayó por tercer mes consecutivo, y en abril bajó 5,7 por ciento, acumulando más de 16 puntos de caída desde que arrancó el año pasado. Incluso el propio Milei tuvo que admitir que el dato de inflación de marzo, de 3,4 por ciento fue malo, aunque tampoco fue buena la imparable escalera que viene mostrando el crecimiento de la inflación desde mayo del año. Y por más que el ministro Luis Caputo haya prometido dos semanas atrás que a partir de ahora vendrán los mejores 18 meses que se recuerden en décadas para la economía, el riesgo país se resiste a bajar de los 500 puntos: un nivel muy alto incluso en la comparación latinoamericana. Una pregunta clave ¿La imagen de Milei cae, porque no se recupera la economía, o la economía no se recupera porque cae la imagen de Milei? Es la pregunta del huevo o la gallina, porque el derrumbe de aprobación del gobierno argentino que están evidenciando las encuestas hace temer a los mercados, pero también a ahorristas y consumidores, que las posibilidades de reelección de Milei no estén tan aseguradas: el retorno del peronismo después del exitoso blanqueo de Mauricio Macri generó un recuerdo muy amargo en los ahorristas de clase media. Por algo no se mueven significativamente las ventas de inmuebles y automóviles, que deberían estar volando gracias al régimen de Inocencia Fiscal que rige desde enero y que permite a la clase media más pudiente sacar los dólares del colchón sin penalidad. Leé también: Las encuestas de abril traen malas noticias para el gobierno de Javier Milei Fuera del RIGI, que alienta grandes inversiones de largo plazo particularmente en sectores como minería y energía, tampoco llueven dólares desde el exterior: afuera miran las encuestas que están mostrando que en 2027 podrían volver los mismos que estatizaron YPF y otras empresas privatizadas y confiscaron los fondos privados de pensión y recalculan. Las primeras encuestas electorales -muy prematuras- muestran a un peronismo que recupera competitividad sin hacer nada, o -mejor dicho- solo dedicándose a su interna: un panorama que hace que los inversores moderen su entusiasmo por ese lejano país, muy rico en recursos naturales, pero gobernado por el hombre de la motosierra, que es Milei, y que cada vez se parece más a Milei, cuando las encuestas le están diciendo que -parafraseando al ministro liberal alemán- quizás ya le convendría animarse a parecerse un poco menos a Milei.
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