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» TN
Fecha: 21/04/2026 12:31
En el corazón del Lower East Side de Nueva York hay un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Allí, entre paredes cubiertas de fotos históricas y mesas de madera gastadas por décadas de clientes, nació uno de los sándwiches más famosos de Estados Unidos. Se trata del pastrami caliente, jugoso y especiado que hizo célebre a Katzs Delicatessen, un templo gastronómico que desde 1888 atrae tanto a turistas como a neoyorquinos. El pastrami que se sirve allí no es simplemente carne curada. Es el resultado de un proceso largo que combina tradición judía de Europa del Este, técnicas de ahumado y una mezcla de especias que termina creando una carne profundamente aromática. Cortado a cuchillo en láminas gruesas y servido casi siempre sobre pan de centeno con mostaza, el resultado es una experiencia que se volvió un símbolo de la gastronomía de Nueva York. Durante décadas, muchos cocineros y fanáticos de la cocina intentaron recrear ese sabor en casa. Si bien cada deli guarda sus secretos, el método general se conoce: una salmuera especiada para curar la carne, un rebozado de pimienta y coriandro, ahumado lento y, finalmente, una cocción al vapor que deja el pastrami increíblemente tierno. Leé también: Por qué es tan famoso el cheesecake estilo Nueva York La buena noticia es que, con paciencia, ese estilo de pastrami se puede hacer en casa. No será exactamente igual al de Katz porque el paso del tiempo también deja su marca en las cocinas legendarias pero el resultado puede acercarse muchísimo a ese sabor profundo y especiado que convirtió a este fiambre en un ícono. Pastrami casero estilo Nueva York Ingredientes: - 2 kg de pecho de vaca (brisket) - 2 litros de agua - 120 g de sal gruesa - 100 g de azúcar - 2 cucharadas de sal de cura (opcional pero recomendada) - 1 cucharada de granos de pimienta negra - 1 cucharada de semillas de coriandro - 1 cucharadita de semillas de mostaza - 2 hojas de laurel - 3 dientes de ajo machacados Para la costra de especias: - 3 cucharadas de pimienta negra molida gruesa - 3 cucharadas de semillas de coriandro trituradas - 1 cucharada de pimentón ahumado Preparación: - En una olla grande colocar el agua, la sal gruesa, el azúcar, la sal de cura, la pimienta en grano, el coriandro, la mostaza, el laurel y el ajo. Llevar a hervor unos minutos para que las especias liberen su aroma. Dejar enfriar completamente. - Colocar el brisket dentro de la salmuera fría, asegurándose de que quede completamente cubierto. Tapar y llevar a la heladera entre 5 y 7 días. Durante ese tiempo la carne se irá curando y absorbiendo sabor. - Pasado ese tiempo retirar la carne, enjuagarla bajo agua fría y secarla con papel. Mezclar la pimienta, el coriandro triturado y el pimentón y cubrir toda la superficie del brisket presionando para que se adhiera bien. - Cocinar la carne en un ahumador o en horno bajo (120 °C). Si se tiene ahumador, usar madera suave como manzano o nogal. Cocinar durante unas 4 a 5 horas hasta que la carne esté tierna. - Para lograr la textura clásica del pastrami de deli, colocar la carne en una vaporera o sobre una rejilla con agua caliente debajo y cocinar al vapor unos 30 a 40 minutos más. - Dejar reposar unos minutos y cortar en láminas finas o medianas. Servir caliente sobre pan de centeno con mostaza, como en los clásicos delis de Nueva York. El resultado es una carne intensamente aromática, jugosa y con una costra especiada que recuerda al pastrami que convirtió a Katzs Delicatessen en una leyenda gastronómica.
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