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» La Nacion
Fecha: 21/04/2026 12:22
Rafael Grossi enfrenta su primera prueba de fuego en la carrera por la ONU El argentino presentará su visión ante los Estados miembros y empieza a medir fuerzas con otros candidatos para suceder a António Guterres - 7 minutos de lectura' NUEVA YORK.- El argentino Rafael Grossi, quien en los últimos años ganó notoriedad en el escenario diplomático internacional por su rol como director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), dará este martes un nuevo paso en su objetivo de convertirse a partir de 2027 en el sucesor de António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas, con una presentación de tres horas en la que dará su visión para el futuro del organismo y en la que empezará a medir fuerzas con sus -por ahora- tres contendientes para el cargo. La exposición de Grossi, elegido la semana pasada por la revista Time como una de las personas más influyentes del mundo en 2026, comenzará a las 15 (hora local, las 16 en la Argentina) en la sede de la ONU en Nueva York, después de que la expresidenta chilena Michelle Bachelet -bajo el mismo formato- exponga sus planes y responda preguntas de representantes de los 193 miembros de la Asamblea General y de organizaciones de la sociedad civil (desde las 10). Cada candidato tiene 10 minutos para una presentación inicial. El miércoles por la mañana será el turno de la secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo, la economista costarricense Rebeca Grynspan, y por la tarde, del expresidente senegalés Macky Sall, el único de los cuatro candidatos que no es latinoamericano. La región -por la tradición de que haya rotación de regiones en el liderazgo de la ONU- corre con ventaja para volver a tener un secretario general luego de 36 años, cuando expiró el mandato del peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991). Aunque las presentaciones de los cuatro candidatos -más adelante aún podrían sumarse otros- no serán decisivas, los expertos señalan que constituirán una prueba importante para sus aspiraciones y que los representantes de los Estados miembros estarán atentos a la forma en que respondan a las preguntas sobre distintos ejes claves, como el futuro de la ONU como institución de paz y seguridad en un mundo cada vez más turbulento y las reformas del organismo, sometido a recortes presupuestarios y una clara pérdida de influencia. En un momento en que existen guerras de gran envergadura y en el que, con mucha frecuencia, la ONU ha parecido mantenerse al margen de los esfuerzos por ponerles fin, mi impresión es que muchos diplomáticos buscan un candidato que sitúe el papel de la ONU en la esfera de la paz y la seguridad en un lugar muy destacado dentro de su visión de liderazgo para la institución, señaló a LA NACION el internacionalista norteamericano Daniel Forti, que como jefe de Asuntos de la ONU del Grupo Internacional de Crisis supervisa sus investigaciones, en Nueva York. Grossi, de 65 años y que cuenta con el respaldo de la administración de Javier Milei, abogó en su carta de candidatura por un retorno de la ONU a sus bases fundacionales: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra, al tiempo que en diversas entrevistas se mostró muy crítico del rol del organismo en conflictos recientes. Si observamos Gaza, Sudán del Sur, el Cáucaso, la India, Pakistán y Camboya, el denominador común es la ausencia de las Naciones Unidas. Esto no puede continuar, ha advertido Grossi. Irán y Ucrania Diplomático de carrera, exembajador argentino en Austria y al frente del OIEA desde 2019, tuvo participación activa en dos de los conflictos más relevantes a nivel global de los últimos años, al dirigir la agencia que releva el programa nuclear iraní y la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la más grande de Europa y ocupada por las fuerzas rusas tras la invasión de febrero de 2022. En los últimos años ha estado tanto en Moscú para dialogar cara a cara con el presidente ruso, Vladimir Putin, como en Irán para las revisiones periódicas de las instalaciones nucleares. De hecho, este martes, antes del inicio de las audiencias en Nueva York, el Kremlin señaló que tiene una visión positiva del diplomático argentino. En cuanto a la elección [en la ONU], muchos países están llevando a cabo actualmente consultas bastante intensas con respecto a la nominación de candidatos. Conocemos a muchos candidatos potenciales, y tenemos una visión positiva de Grossi, dijo el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, al ser consultado si Moscú respaldaba su candidatura. Según Peskov, todas las partes mantendrán consultas muy complejas sobre la próxima elección del secretario general de la ONU. Sin duda participaremos en ellas, subrayó. Forti señaló que resulta evidente que en la audiencia Grossi aprovechará su experiencia en el OIEA para demostrar que ya tiene la trayectoria necesaria para asumir muchas de las responsabilidades especialmente en materia de paz y seguridad que el próximo secretario general podría tener que desempeñar. Esto incluye, en particular, el mantenimiento de relaciones con los miembros del Consejo de Seguridad, así como la búsqueda de oportunidades para desescalar conflictos bélicos una vez que estos han alcanzado su punto álgido, explicó. El papel del Consejo de Seguridad es clave en el proceso de selección. Tras las audiencias públicas, continuarán los debates hacia adentro de ese órgano de la ONU, que tiene cinco miembros permanentes con poder de veto: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. De allí saldrá la propuesta final de un candidato a la Asamblea General -debe tener el aval de los 15 miembros del Consejo- en la segunda mitad del año. Hasta ahora, nunca en un proceso de selección fue rechazada una sugerencia del Consejo para el cargo. El proceso de selección [para suceder a Guterres] se desarrolla en un contexto inusualmente difícil. El próximo secretario general heredará una institución sometida a una considerable presión financiera y política", explicó el investigador Daniel Safran-Hon, exfuncionario en la secretaría general de la ONU y en misiones sobre el terreno en Medio Oriente y África, en una columna en Observatorio Global. Las audiencias [de hoy y mañana] constituirán una prueba importante. Los aspirantes deberían aprovecharlas no solo para presentar una plataforma bien meditada, sino también para demostrar la solidez de su respaldo político y evidenciar que su candidatura se asienta sobre cimientos firmes, añadió. En ese sentido, la candidatura de Grossi está apalancada por el Gobierno, que a su vez tiene a la administración de Donald Trump -muy crítico de las Naciones Unidas y sus organismos especializados- como su principal aliado internacional. Cuando los diplomáticos evalúan a cada candidato, resulta inevitable que lo hagan a través del prisma de la relación que el aspirante y su país mantiene con los miembros permanentes del Consejo. Aunque no está claro en qué medida este factor influirá en el cálculo final", analizó Forti. Reforma y más reforma Este proceso también está marcado por la posibilidad latente de que por primera vez una mujer -Bachelet o Grynspan- sea la elegida para liderar la secretaría general de la ONU. Sin embargo, los expertos hacen hincapié en que si bien hay muchos Estados que respaldan ese iniciativa, los pronunciamientos públicos del gobierno de Trump de que no considera que el género sea la variable más significativa en este proceso podrían restarle impulso. Nosotros adoptamos la postura de que simplemente necesitamos al mejor candidato, declaró el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz. Y esta institución necesita desesperadamente un liderazgo firme y eficaz. Reforma, reforma y más reforma... así como el retorno a los principios fundamentales en materia de paz y seguridad, figurarán en lo más alto de nuestros criterios, añadió Waltz, quien además advirtió que el próximo secretario general deberá estar en sintonía con los valores y los intereses estadounidenses. Hace dos o tres años, parecía haber un impulso considerable hacia la elección de la primera mujer como secretaria general. Ahora, en cambio, parece ser una cuestión mucho más abierta, sostuvo Forti. La postulación de Bachelet -de 74 años y la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013)- perdió impulso tras el retiro del apoyo oficial por parte del presidente José Antonio Kast, líder ultraderechista que asumió el mes pasado en reemplazo de Gabriel Boric. La ex alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos aún tiene el respaldo oficial de los gobiernos de izquierda de México y Brasil. 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