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  • Luis Brandoni y su legado en el cine: le debe menos que lo que el cine argentino le debe a él

    » Clarin

    Fecha: 20/04/2026 11:35

    Primero fue hijo de Héctor Alterio y hasta de China Zorrilla. Luego, sindicalista, anarquista, padre de Andrea del Boca, médico de principios, anarquista y exiliado, como él mismo fue. El paso de Luis Brandoni por el cine argentino está lleno, plagado de éxitos artísticos y también comerciales. Su carrera en el cine comenzó hace 60 años, cuando estrenó Escala musical en 1966, una película con Osvaldo Miranda y Beatriz Taibo. En esos años comienzos participó en La cigarra está que arde, Tute cabrero, de Juan José Jusid, La guita, La gran ruta, Autocine mon amour, José María y María José, hasta que en 1974 llegaron dos títulos que cambiarían no solamente su carrera cinematográfica, sino al cine argentino. La tregua, y el Oscar En La tregua, de Sergio Renán, que fue la primera candidata al Oscar por nuestro país a la mejor película extranjera, fue Esteban Santomé, el hijo mayor de Héctor Alterio, quien trataba de entender la relación que su padre tenía con una mujer mucho menor (Ana María Picchio). Y en La Patagonia rebelde, de Héctor Olivera, interpretó a Antonio Soto, empleado rural y sindicalista. También con Héctor Alterio, quien debió quedarse en España cuando acompañó la película al Festival de San Sebastián, amenazado por la Triple A. Brandoni, por su parte, también amenazado de muerte por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), se exilió en México durante 10 meses junto a su entonces pareja, la actriz Marta Bianchi. Las amenazas supuestamente se debían a su rol como Secretario General de la Asociación Argentina de Actores. Igual, llegó a rodar Gente en Buenos Aires, Juan que reía y Sola, filmes con los que terminó d posicionarse como una de las figuras del cine nacional en momentos en los que en Hollywood veían con preocupación el éxito del cine argentino no solamente en nuestro territorio, sino también en toda Latinoamérica, Tras el exilio, el regreso de Luis fue nada menos que con Darse cuenta, de Alejandro Doria, ya en 1984. Basada en una idea de China Zorrilla y en hechos reales, interpretó al doctor Carlos Ventura, un tipo de principios que atendía en un hospital público a un joven que había tenido un accidente automovilístico y quedado en coma (el debut cinematográfico de Darío Grandinetti). Esperando la carroza Su regreso a la Argentina estuvo marcado por grandes películas, que también fueron éxito de público, como Esperando la carroza, interpretando a uno de los hijos de China Zorrilla y su famosa escena de tres empanadas-, Hay unos tipos abajo, Seré cualquier cosa pero te quiero y Made in Argentina, otra de Jusid, con su esposa Marta Bianchi (eran un matrimonio exiliado por razones políticas), Patricio Contreras y Leonor Manso. Hasta hace poco Luis dirigió una puesta en escena de la obra en la que se basó el filme, Made in Lanús. La comedia costumbrista volvió a tentarlo en Cien veces no debo, como el padre que gritaba a los cuatro vientos le inflaron el bombo cuando se enteraba de que su hija (Andrea del Boca) había quedado embarazada. Brandoni actuó en otras adaptaciones, como Convivencia, la obra de Oscar Viale, que en cine hizo junto a José Sacristán, dirigido por Carlos Galettini, y Una sombra ya pronto serás, de Héctor Olivera, sobre el libro de Osvaldo Soriano. También El verso, De mi bario con amor, El sueño de los héroes, de nuevo dirigido por Renán, y El mundo contra mí. Grandes éxitos comerciales Y en películas que fueron grandes éxitos comerciales fue el juez de La furia, película en la que Diego Torres estaba preso y gritaba ¡Guardia!, actuó en Esa maldita costilla, de nuevo de Jusid, al lado de Susana Giménez, en Un día en el paraíso, al lado de Guillermo Francella y Araceli González, o No sos vos, soy yo, con Diego Peretti y Cecilia Dopazo. Ya más cerca en el tiempo, fue Renzo Nervi en Mi obra maestra, su primera colaboración con la dupla Gastón Duprat (aquí director) y Mariano Cohn (aquí productor), 4x4, de Cohn, La odisea de los giles, con Ricardo Darín (compañero de Mi cuñado, en TV), y uno de los jubilados de El cuento de las comadrejas, de Juan José Campanella. Con el director de El secreto de sus ojos había hecho en TV El hombre de tu vida, y haría primero en teatro y luego en cine Parque Lezama. Campanella no dudó un segundo en filmar su adaptación (ya está en Netflix, lo mismo que El cuento de las comadrejas), presagiando que quizá fuera la última oportunidad de ver en cine a Brandoni. Porque es probable que Luis Brandoni le haya debido mucho al cine, pero el cine argentino le debe mucho más a Brandoni. Sobre la firma Newsletter Clarín

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