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  • River y las secuelas del Superclásico: una derrota que golpeó a Coudet y dejó al desnudo las limitaciones del plantel que dejó Gallardo

    » Clarin

    Fecha: 20/04/2026 13:20

    En Núñez continúa la bronca por el desenlace del Superclásico, con el claro penal que Darío Herrera no cobró por un empujón de Lautaro Blanco a Lucas Martínez Quarta y que podría haber cambiado el resultado. Y la calentura se extiende a Héctor Paletta, a cargo del VAR, que no llamó al árbitro principal para ver la jugada. Pero más allá de la polémica arbitral, en Udaondo y Figueroa Alcorta también hay autocrítica. Es que el equipo dirigido por Eduardo Coudet no jugó bien y no estuvo a la altura futbolística de un partido tan determinante. La primera derrota del Chacho como entrenador llegó en el partido en el que menos se quería perder, lógicamente. Y dejó secuelas, como toda caída ante Boca. Aunque, esas consecuencias exceden al actual entrenador, que está hace un mes y medio en su cargo y había tenido un buen arranque con los resultados, ya que llevaba seis triunfos y un empate antes de la derrota con el conjunto dirigido por Claudio Úbeda. La reflexión interna apunta al plantel que tiene River, el cual está desbalanceado. Así quedó expuesto tras el Superclásico. Era una situación que los triunfos habían disimulado pero ya no puede ocultarse. La ausencia de Fausto Vera por lesión dejó al descubierto las poquísimas variantes que el Millonario tiene en la mitad de la cancha. Kevin Castaño, el jugador por el que pagaron casi 15 millones de dólares, no está para jugar y quedó fuera de la concentración. Y Giuliano Galoppo recién volvía tras una lesión. Entonces, ante Boca, el mediocampo de River fue muy liviano. Y se notó. El plantel que dejó Marcelo Gallardo está desequilibrado y necesita de correcciones en el próximo mercado de pases. Se necesita más ingenio que dinero. De hecho, plata no faltó. Entre 2024 y 2025, River erogó casi 90 millones de dólares. Pero no pudo cambiar la ecuación que ya arrastraba desde la salida de Martín Demichelis, que también dejó un saldo negativo en el armado de la plantilla. Intento adaptarme a la característica de los jugadores que tenemos y tratar de encontrar el posicionamiento y la manera en la que podamos lastimar mucho más. En el tiempo, lo he encontrado con dos atacantes, para generar más situaciones. Trabajamos muy bien en bloque y nos generan poco, pero todavía no pude conseguir que el equipo juegue y genere todo el fútbol que me gustaría. Por eso digo que la responsabilidad es mía, más allá de las características. Sé que hay poco tiempo de trabajo e intento acortar los tiempos de adaptación o que podamos encontrar esa generación de juego lo antes posible. El tema es que se pone difícil en el partido a partido", analizó Coudet, que hizo mucha autocrítica y no se quedó solamente en el grosero error arbitral de Herrera y de Paletta. Y siguió: "Ahora, pienso que íbamos a jugar un clásico con Aníbal (Moreno) y Fausto (Vera) y, bajo la necesidad, tuvimos que utilizar a Juan Cruz (Meza) y ver los rendimientos individuales que van creciendo para utilizarlos. Llegamos en un momento difícil y hay que ir construyendo, lo más importante desde que asumí era que River se acostumbrara a ganar. Ahora, tenemos que volver a ganar el próximo y acostumbrarnos a ser protagonistas. Decirlo es rápido, hacerlo es más difícil. Hay que trabajar y mejorar. Lo concreto es que, más allá de la falta de variantes en el mediocampo, a River también le faltan características de juego, como un volante que genere más juego y que llegue más al área. También, extremos. Y hay otros rasgos que se repiten. A su vez, el único delantero de peso que tiene, que es Sebastián Driussi, sufre lesiones constantemente. Facundo Colidio no aparece en los partidos importantes y Maxi Salas está lejos de su mejor versión. En defensa, hay errores conceptuales en los marcadores centrales, que en momentos determinantes no están dando seguridad. En ese cóctel, las escasas ideas de juego del equipo se deforman y se diluyen. Y el domingo, la fortuna no acompañó como en otros partidos, en los que River también hizo poco, pero encontró fácil los goles. Tenemos que trabajar para ser más directos y generar mucho más desde lo futbolístico, afirmó Coudet. Y también reconoció: Cometemos errores, convivimos con el error. Todos, principalmente yo, cometemos errores. La autocrítica de Martínez Quarta A su vez, Martínez Quarta, quien fue el capitán contra Boca, también fue autocrítico. No nos tenemos que acostumbrar a perder este tipo de partidos. No hay que echarle la culpa al árbitro porque no estuvimos a la altura, quizás. No encontramos el juego que queríamos, admitió. Y ofreció disculpas por cómo jugó el equipo. A los hinchas les pedimos perdón porque no pudimos regalarle la victoria. Y queremos decirles que vamos a seguir trabajando y a buscar salir adelante. Esto sigue. Dentro de poco arrancan los playoffs y tenemos que salir campeones. A eso apuntará River ahora para dejar atrás la frustración por la derrota con Boca y que las secuelas del Superclásico no se profundicen. Sobre la firma Newsletter Clarín

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