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» TN
Fecha: 08/04/2026 15:28
En el momento más sensible del calendario agrícola, cuando la cosecha gruesa comienza a movilizar millones de toneladas hacia los puertos, el transporte de granos atraviesa una parálisis de gran escala. Más de 40 puntos de protesta se mantienen activos en rutas estratégicas de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, generando un cuello de botella que impacta de lleno en la logística y la exportación. Leé también: Suben las tarifas del transporte y crece la presión sobre la cadena agroindustrial El reclamo de los transportistas apunta a una actualización de tarifas que, según el sector, debería rondar el 40% para compensar el incremento de costos, especialmente el del combustible. Un malestar que va más allá del sector El conflicto del transporte de granos no solo afecta a los camioneros. La interrupción del flujo hacia los puertos impacta en toda la cadena agroindustrial, desde productores hasta exportadores. Cada día de paro implica pérdidas económicas y retrasos en los compromisos comerciales. Las negociaciones con acopiadores y productores permanecen estancadas. Las ofertas de subas del 10% con revisión a corto plazo son consideradas insuficientes por los choferes, que advierten que trabajar en estas condiciones implica perder dinero en cada viaje. Leé también: Los costos del transporte de cargas tocaron su valor más alto en 2 años: presionan al agro antes de la cosecha La tensión se agravó tras la disolución de la mesa nacional de tarifas, lo que dejó la fijación de precios en manos del mercado. En su lugar, se crearon mesas provinciales que, lejos de aportar soluciones, hoy aparecen empantanadas y sin avances concretos. Un conflicto que golpea en plena cosecha En el norte bonaerense, las protestas se hacen sentir en zonas como Colón, Pergamino, como también suceden en el cordón del Gran Rosario. La voz de los transportistas refleja el impacto cotidiano de la crisis. Néstor Ruiz, camionero de Ramallo, en diálogo con TN describió con crudeza la situación que atraviesa el sector. Estamos muy complicado por el gasoil hoy tenemos un gasoil muy caro y una tarifa muy baja, señaló. Leé también: Por la guerra en Medio Oriente, el campo advierte que podrán subir hasta 11% los costos de producción del agro El combustible se convirtió en el principal factor de presión: representa entre el 60% y el 65% del costo total de un flete. En lo que va del año, el gasoil acumula subas de entre el 25% y el 30%, con picos aún mayores en algunas regiones del país. El gasoil está carísimo, es algo insostenible, remarcó Ruiz. En términos concretos, los números son elocuentes. Un viaje promedio puede demandar cientos de miles de pesos solo en combustible. Vos echás trescientos mil pesos y hacés Rosario ida y vuelta. Cada vez menos, explicó para fundamentar la pérdida de capacidad operativa. Pero el problema no es solo el aumento de costos, sino la falta de actualización en las tarifas reales que se pagan. Según Ruiz, existe una brecha significativa entre los valores teóricos y los que efectivamente se abonan en el mercado. La Federación (Fetra) te va a decir lo que vale, pero no te lo paga nadie, afirmó. Y agregó: Te ofrecen 30 mil pesos la tonelada, no 80 mil como dicen. Ese valor no te lo da nadie. Costos en alza y rentabilidad en caída La estructura económica del transporte de granos muestra un deterioro marcado. En un flete promedio, el combustible absorbe la mayor parte de los ingresos, seguido por costos laborales, peajes, seguros y mantenimiento. Lo que queda como margen es cada vez más reducido. Siempre vamos trabajando atrás, resumió Ruiz. Tenemos una tarifa de enero, que tendría que estar actualizada, pero seguimos cobrando menos. Leé también: Efecto guerra de Medio Oriente: sube la participación del Estado en la renta del agro y golpea al trigo A esto se suman gastos fijos en constante aumento. El seguro del camión puede superar los $200 mil mensuales, mientras que la Verificación Técnica Vehicular (VTV) ronda los $500 mil. Son muchos los gastos y no tenemos respaldo de nadie, lamentó. Otro punto de conflicto es el costo de ingreso a los puertos. Los transportistas denuncian tarifas elevadas sin contraprestaciones claras, poniendo el foco en la falta de infraestructura. Leé también:El agro genera dólares pero le llegan poco y entre amenazas La situación se vuelve aún más compleja al considerar la inversión necesaria para renovar unidades. Si te querés comprar un camión nuevo tenés que andar día y noche, explicó, marcando la dificultad para sostener el negocio en el mediano plazo. Leé también: Caminos rurales en alerta: entre reclamos y un plan que busca ordenar obras en la provincia En el testimonio de Ruíz aparece una sensación de desgaste y desánimo. Yo, en lo personal, no tengo más ganas de seguir, confesó, dejando al descubierto el impacto humano de la crisis. La falta de ingresos suficientes no solo afecta la actividad, sino también la calidad de vida. Paro de transportistas de granos complica la cosecha y pone en riesgo la logística exportadora En plena campaña agrícola, el conflicto con los transportistas de granos escala y comienza a impactar de lleno en la logística del sector. Con protestas y retenes en rutas clave y accesos a puertos, la medida de fuerza impide el normal desarrollo del traslado de mercadería hacia los principales nodos exportadores del país, generando demoras y tensión en toda la cadena agroindustrial. La Cámara de Puertos Privados Comerciales, junto a la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), manifestaron su profunda preocupación por la creciente conflictividad y advirtieron que la falta de acuerdo ya provoca retrasos en embarques, incumplimientos contractuales y dificultades en el ingreso de divisas. Leé también: Un fallo ordena reliquidar la tasa vial en Daireaux y abre un nuevo frente en la provincia de Buenos Aires El reclamo de los camioneros se centra en una recomposición tarifaria frente al fuerte incremento de los costos operativos, especialmente el combustible. Aunque las entidades reconocen la problemática de fondo, alertaron que la continuidad del conflicto en plena cosecha puede agravar el escenario económico, por lo que instaron a las partes a retomar el diálogo de manera urgente para garantizar la operatoria y evitar mayores consecuencias en el comercio exterior.
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