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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 08/04/2026 17:01
Cristian Dezilio pensó que el préstamo que pidió para comprarle a su hijo un auto usado que le permitiera moverse por el conurbano de Buenos Aires era perfectamente manejable, a unos USD 355 por mes. Las primeras políticas del gobierno del presidente Javier Milei facilitaron el acceso al crédito a millones de argentinos. La inflación anual, que había alcanzado un máximo cercano al 300%, se desaceleró de manera drástica y la economía del país volvió a crecer. Pero Dezilio se atrasó justo cuando todo empezó a cambiar de nuevo. Aumentó el pollo, aumentó la garrafa, y el sueldo se fue achicando, relató este padre de cuatro hijos. En diciembre de 2024, cuando saqué el préstamo, no estaba todo tan caro. Yo lo podía pagar tranquilamente. Ahora se me hace cuesta arriba. El mejor acceso de los argentinos al crédito representó una transformación en un país donde ha sido escaso durante mucho tiempo, aunque la cantidad disponible todavía está muy por detrás del resto de América Latina. Sin embargo, la combinación del aumento en las tasas de interés, la desaceleración del crecimiento económico y el incremento del desempleo a finales del año pasado generó un nuevo desafío. Dezilio integra ahora el creciente número de prestatarios que tienen dificultades para cumplir con sus deudas. Tasas de morosidad en máximos de 15 años De acuerdo con datos del Banco Central analizados por la firma EcoGo, con sede en Buenos Aires, la morosidad en préstamos personales no bancarios desde billeteras digitales hasta tarjetas de crédito subió al 24 % en enero. Paralelamente, el 10,6 % de los hogares tiene al menos 90 días de retraso en sus préstamos bancarios, la cifra más alta desde que el Banco Central comenzó a llevar registros en 2010, e incluso por encima de los niveles de Brasil, donde el crédito es abundante. La deuda personal representa actualmente aproximadamente una vez y media los ingresos de los argentinos, según estimaciones de Sebastián Menescaldi, director de EcoGo. Esta tendencia revela el contraste entre la difícil situación de un número creciente de argentinos y un panorama general caracterizado por dos años de crecimiento económico, menor inflación y un superávit fiscal originado en un ajuste profundo. También explica, en parte, por qué el índice de aprobación de Milei cayó al 36 % el mes pasado, el nivel más bajo de su presidencia. El acceso al crédito, tanto para consumidores como para empresas, se consideró uno de los logros de Milei. Pese a que continúa siendo escaso en comparación con otros países de la región, se duplicó hasta el 13,6 % del producto interno bruto desde que asumió el cargo a finales de 2023, según datos del Banco Central. Impacto del costo del crédito en los hogares Pero el aumento de las tasas de interés en todo tipo de préstamos durante el año pasado sorprendió a muchos consumidores. Durante años, la alta inflación motivó que los pagos a plazos sin intereses se convirtieran en una práctica común para resguardar el poder adquisitivo, ya que el aumento de los precios neutralizaba parte de la deuda. Pero ese margen de maniobra ha desaparecido a medida que la inflación se ha desacelerado. Por otra parte, los trabajadores del sector privado no han recuperado los salarios de la etapa previa a Milei, en términos reales, mientras que los del sector público se mantienen 20 puntos porcentuales por debajo. Incluso antes del alza de tasas, los gastos fijos como las facturas de servicios públicos se quintuplicaron tras la llegada de Milei a la presidencia, reduciendo el ingreso disponible. Los recortes de subsidios y la desregulación de alquileres, transporte y servicios públicos elevaron estos gastos hasta cerca del 22 % del presupuesto familiar, frente al 15 % previo, según la consultora Empiria. Asimismo, aproximadamente una cuarta parte de los ingresos ya se destina al pago de deudas. Hoy una familia al arrancar el mes ya tiene tomado gran parte del salario, señaló Federico González Rouco, economista de Empiria. Dezilio, quien trabaja en una ferretería industrial en Buenos Aires, vivió el impacto. A finales del año pasado, junto a su esposa, debió cerrar el puesto de conveniencia que administraban como ingreso adicional, una decisión que atribuye a la caída del consumo entre los trabajadores. Ahora su esposa se dedica a organizar fiestas de cumpleaños infantiles. La gente antes salía a comprar como si fuera un 24 a la noche, contó. Ahora, la gente si compra en el barrio, compra lo justo y necesario. Crecimiento desigual y pérdida de empleos Esto se debe en parte al crecimiento desigual. La agricultura, la minería y los servicios financieros, que emplean a cerca del 8% de la fuerza laboral argentina, registraron un auge del 17 % en el último trimestre de 2025. Por otro lado, los sectores de manufactura, turismo, comercio y construcción, que demandan más mano de obra y constituyen alrededor de la mitad de los empleos formales, cayeron un 3%, según un estudio de Barclays. De acuerdo con cifras oficiales, desde la llegada de Milei al poder, las empresas recortaron 200.000 puestos de trabajo asalariados formales, cerca del 3% del total. La inflación no se ha moderado desde mayo pasado y la guerra en Irán ha elevado las expectativas de presiones adicionales. En Ezeiza, Ana Valerio, empleada de comercio, tomó un préstamo en 2024 para financiar la fiesta de quince años de su hija. Su esposo, Darío, ya había perdido un empleo al momento de solicitar el crédito y a principios de este año perdió otro, esta vez en una fábrica. La deuda por la fiesta de cumpleaños fue derivada a una agencia de cobranza. Ahí empezó la bola de nieve, relató Valerio, madre de dos hijos que gana unos USD 1.000 al mes. Fue re lindo. Cada vez que veo las fotos digo bueno, lo hicimos, pero yo sé lo que me quedó pendiente. Con información de Bloomberg
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