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» La Nacion
Fecha: 07/04/2026 11:21
Todo lo que hay que saber de las finanzas de un emprendimiento Desde separar cuentas, hasta controlar gastos y entender la inflación son algunos de los pasos clave para la sustentabilidad del negocio, según detallaron especialistas en el segundo capítulo de la segunda temporada de Manual de Emprendedores La gestión financiera en la Argentina es un desafío para cualquier emprendimiento. Con períodos de alta inflación, distorsiones de precios, tasas de interés volátiles y momentos de arme y desarme del cepo cambiario, aprender a interpretar el flujo de caja y tener hábitos financieros saludables es fundamental para que el negocio pueda mantenerse en pie incluso en los años de crisis. Para hacer las cosas bien desde el punto de vista de las finanzas, hay que entender que son la forma de medir el negocio y en qué podemos mejorar. Uno piensa en finanzas como algo abstracto y concreto, pero en verdad es un arte de encontrar el equilibrio entre analizar y hacer", reflexionó Leo Piccioli, economista y emprendedor, durante el segundo capítulo de la segunda temporada de Manual de Emprendedores, elaborado junto con Andreani y Personal. Partiendo de lo básico, uno de los errores más comunes a la hora de empezar un negocio es no diferenciar las cuentas personales de las de la empresa. Aunque es habitual que al comienzo se maneje todo el dinero por un mismo canal, llega un punto donde es necesario organizar y dividir las finanzas para tener control sobre ambas cuentas. Es un error financiero que vemos seguido. Nos ha pasado de analizar el estado de resultados y encontrar que uno de los gastos eran los pañales del hijo, por ejemplo. Después no les da la rentabilidad del negocio. Por eso, la planificación y el seguimiento del control presupuestario son fundamentales. Muchas veces hay emprendedores que ni siquiera saben usar Excel, pero planificar y saber cuánto tenés que vender este mes para controlar diariamente el nivel de ventas y gastos es clave, dijo Carlos Canudas, consultor especializado en franquicias. Un primer paso para hacerlo es asignarse un salario fijo mensual como jefe y crear una cuenta bancaria que estará específicamente destinada a los giros comerciales, mientras que la otra cuenta será exclusivamente para los gastos personales. De esta manera, no se descapitaliza la empresa con consumos propios y se empieza a crear un colchón de ahorro que servirá tanto como fondo de emergencia como un dinero a disposición para reinvertir y crecer de manera sustentable. Siempre le recomiendo a los emprendedores que desde el día uno pongan en su cuadro de resultados el sueldo que ellos podrían cobrar, aunque hoy no lo cobren. ¿Por qué? El emprendedor tiene que tener en claro que tiene dos sombreros: uno es el del socio accionista, con derecho a tener dividendos si la empresa genera ganancias; y un segundo rol como emprendedor que trabaja en la empresa y tiene que estar valorizado. Aunque hoy no lo cobre, tiene que quedar como una potencial deuda que la sociedad tiene con él para cuando esté financieramente robusta, dijo Silvia Torres Carbonell, profesora y presidenta del Centro de Emprendedores IAE, fundadora del Club de Inversores Ángeles y miembro de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA). De la mano de lo anterior, otro hábito para mantener la salud financiera del emprendimiento es tener un registro diario de todo lo que entra y sale de la caja. Aunque haya mucho dinero en cuenta, gran parte se irá en pagos de impuestos, proveedores y salarios, incluso en gastos que no son tan necesarios y que pueden marcar una diferencia en tiempos donde es necesario recortar. Además, de esta manera se evitan sorpresas a la hora de pagar: una factura impaga o un descubierto bancario por falta de previsión generan intereses que comen lentamente la rentabilidad. Para Canudas, los tres egresos más importantes que tiene cualquier empresa son el costo de la mercadería vendida, el alquiler y los recursos humanos con su respectiva carga social. En su conjunto, representan casi el 80% de los gastos de un negocio. Estos son los tres rubros que más se tienen que atacar, hay que ver la eficiencia. Antes, con la inflación valía todo, ahora hay que estar en los detalles. Dedicarle tiempo al dato, investigar la situación económica y financiera, que son distintas, y la económica siempre está mejor que la financiera, completó. En la Argentina, la inflación es un capítulo aparte. Con períodos en la historia local de grandes distorsiones de precios, tener una noción de cuánto se pagó la mercadería y cuánto se espera que suban los precios en los próximos meses es fundamental para no perder con el costo de reposición. En ocasiones, eso lleva a que los emprendimientos compren stock por demás, una estrategia que puede jugar en contra a futuro porque se inmoviliza el dinero. La inflación es un cáncer para la sociedad. Puede suceder que la empresa tenga una estrategia financiera para prepararse cuando los precios suben, como invertir en stock. Pero el grave problema es que cuando la inflación oculta la falta de productividad o la falta de rentabilidad real. No hay que confundir tener mucho en caja con rentabilidad, porque cuando tenés que reponer lo que vendiste la plata no te alcanza. Por eso hay que acostumbrarse a trabajar y a ser rentable sin inflación. Si después le puedo sacar provecho a la inflación para tener una diferencia financiera, es válido, pero la esencia del negocio tiene que ser rentable", advirtió Torres Carbonell. Si después de hacer toda esa radiografía sobre la caja sobra dinero, actualmente el mercado de capitales ofrece un abanico de opciones para que los negocios inviertan y pongan a trabajar los pesos. Las alternativas van desde fondos comunes de inversión, hasta bonos, cauciones o compra de dólares, herramientas a las que se pueden acceder desde un banco o un agente habilitado por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Hay una frase que dice que El dinero es el rey. Pero en países con inflación, si esa plata no se protege, no se cuida, no se invierte, termina haciéndote perder todo. No podés recomprar la mercadería a los precios nuevos, por ejemplo. Por eso, la plata es un recurso que tiene que generar valor todo el tiempo, hay que invertirla sin ninguna duda. Todo buen negocio tiene que tener un colchón financiero, porque el ahorro es el que nos permitirá invertir después en el emprendimiento y así seguir mejorando", cerró Piccioli.
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