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» La Nacion
Fecha: 04/04/2026 08:04
Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. La AFA calla, los árbitros siguen y los sorteos no aparecen: algo huele mal en Tapialandia No se puede naturalizar todo. Lo grave tiene que seguir siendo grave más allá de que se torne frecuente. Es imperioso que alguien aclare por qué sucedieron las charlas en las que algunos árbitros quedaron involucrados en supuestas maniobras de amaño de partidos. La idea, como todo rumbo de defensa, parece ser la espera de que se apague la agenda mediática. Que nuevos temas se impongan sobre los actuales. Que llegue el Mundial, que a los 39 años Messi parezca de 28 nuevamente. Que todo pase. Pero el problema es que está pasando de todo. No se puede generalizar. El arbitraje mezcla a los de vocación y a los obsecuentes, a los de pasión por el trabajo y a los que buscan su conveniencia. Es injusto incluir a todos en la misma bolsa. Hay árbitros que mantienen la llama que los metió desde jóvenes en una actividad que probablemente genere más sinsabores que alegrías. Así es como el fútbol descubre rápidamente a aquellos que sólo se equivocan por humanos. Tampoco se puede condenar antes de que lo haga quien debe hacerlo, desde ya. Sólo sorprende que no se explique, por ejemplo, por qué Luis Lobo Medina le escribió a Juan Pablo Beacon, en su momento cercano a Pablo Toviggino: Laburé una banda, jugó mal Tigre. Y que luego hayan acordado un encuentro en una dirección determinada para recibir los 400. Si no hubiese nada polémico, ¿qué estrategia incluiría no defenderse abiertamente de una mentira? Algunos de los árbitros cuestionados (también fueron apuntados por diversos motivos Fernando Espinoza, Adrián Franklin, Jorge Nelson Sosa y Emanuel Ejarque) negaron en off las acusaciones. El único que lo hizo de manera pública fue Ejarque, quien aseguró que consiguió, mediante el propio Toviggino, publicidad de la empresa Malte SRL para un programa de radio que conducía en San Juan. La periodicidad de las facturas lo ayuda en su descargo. El punto es que queda al descubierto la conexión de Toviggino con la multifacética firma Malte, dueña de la casa de Pilar investigada y gerenciadora de Arsenal de Sarandí. ¿A quién pertenece Malte entonces? Históricamente hubo actuaciones arbitrales sospechosas. Históricamente hubo versiones. Lo que pocas veces existió fue la manera de comprobar la veracidad de esos rumores. En estos casos sí aparecieron supuestas evidencias. Se trata en general de partidos viejos, que en su momento generaron broncas de jugadores y técnicos pero que habían pasado al olvido. Esto no significa que haya dejado de suceder: en los últimos años la credibilidad tocó el piso. Otra novedad de estos tiempos es que, en caso de comprobarse la veracidad de las sospechas, el sistema entero pasaría a romperse: habrían sido dirigentes de la AFA, ni siquiera de los clubes, quienes orquestaron estas maniobras. Obviamente todo es condenable. Pero si alguien de la cúpula de la conducción del fútbol argentino quiso beneficiar a determinados equipos, paralelamente perjudicó a otros. Así, quedaría más claro que nunca que la AFA es de los clubes, pero de algunos más que de otros. La Justicia tiene sus tiempos. Las denuncias presentadas requieren de procesos, legítimas confirmaciones y hasta de una decisión judicial clara para llegar a la verdad, sea cual fuere. El fútbol debería tener los propios para que la mancha no se agrande o para tratar de limpiarla. Sin embargo, así como ningún dirigente pregunta en una reunión de Comité Ejecutivo si es cierto que por lo menos 57 millones de dólares de las cuentas de la AFA fueron transferidos a cuentas truchas, tampoco se los escuchará consultar por este tema. En la intimidad suelen justificarse con el temor a posibles represalias, que paradójicamente no se ejecutan de muchas otras maneras que mediante un arbitraje hostil. Entre la dignidad personal y mi club, elijo a mi club, le escuchó este columnista a un presidente de primera división. La otra razón, en algunos casos, es haber estado anteriormente del lado de los favorecidos. Parecía desatarse un problema en las designaciones de los árbitros cuestionados para cada fin de semana, a cargo de Federico Beligoy. ¿Se mantendría todo igual como mensaje de que no existe nada para esconder? ¿O se los separaría hasta que se esclareciera la situación de cada uno? La conducción arbitral decidió la primera alternativa. En esta fecha, Lobo Medina comandará el VAR en Argentinos-Banfield, Espinoza el de Aldosivi-Estudiantes de Río Cuarto, Franklin fue el de Gimnasia de Mendoza-Vélez y Nelson Sosa, el AVAR en Central-Atlético Tucumán. No falta quien cree que prescindir de cualquier árbitro apuntado es un riesgo porque no están solos en la cadena: si existió uno dispuesto a intervenir adrede en un resultado, antes necesitó de un jefe que los designara y, antes aún, de uno más poderoso que pidiera dicha designación. Esta semana se leyó una declaración discordante: la del empresario Daniel Vila, el presidente de Independiente Rivadavia, que en una entrevista con LA NACION pidió que se realicen sorteos para determinar a los árbitros de todos los partidos en vez de designaciones a dedo. Se trata de un dirigente que tuvo aspiraciones en la AFA y nadie descarta que pueda tenerlas en un futuro. Un cercano a los actuales, igualmente, pero con poder propio para separarse en algunos temas. No estaría mal comenzar por un sorteo transmitido por la plataforma de LPF Play para iniciar la recuperación de la credibilidad. Cuando la confianza se rompió a fines del 2025, la única posible consecuencia positiva parecía ser que en este año ya no habría margen para nuevos motivos de sospecha. Aun con denuncias viejas, el 2026 golpea fuerte. Es hora de un mensaje distinto. Por lo menos que piensen en la frase el que calla, otorga. El riesgo que se corre es envolver al fútbol argentino entero en el imaginario popular de que todo está arreglado. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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