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» Clarin
Fecha: 28/03/2026 10:46
Ante una sala colmada, el actor estadounidense John Malkovich presentó El infame Ramírez Hoffman, una propuesta para narrador y tres músicos basada en un relato del escritor chileno Roberto Bolaño. Con casi veinte minutos de retraso, fruto de la impuntualidad de espectadores que llegaron sobre la hora de comienzo, el bandoneón de Fabrizio Colombo, el piano de Anastasya Terenkova y el violín de Andrej Bielow arrancaron con una versión de Libertango, a esta altura todo un himno profano del genial compositor Astor Piazzolla. Segundos más tarde, apareció Malkovich, enfundado en un ambo negro de corte informal que resaltaba su figura. Se posicionó frente a un atril donde estaba depositada una pequeña computadora y leyó en inglés, literalmente y casi sin interrupción, el fascinante texto de esta singular apuesta escénica. Incluida en el libro La literatura nazi en América, la historia del personaje ficticio Ramírez Hoffman está centrada en la figura de un teniente de la Fuerza Aérea de Chile, vinculado a la represión durante la dictadura pinochetista. Además, se considera poeta y disfruta pilotear un avión, remontar los cielos y escribir allí, con humo, frases como La muerte es amor. El siniestro hombre es una encarnación del mal que comete diferentes atrocidades a lo largo de los años. Sin duda, lo más potente de la propuesta es llevar a escena el universo perturbador que plantea Bolaño, dueño de una narrativa fragmentaria pero cautivante. En ella describe la juventud del protagonista, los asesinatos que lleva a cabo para sacar del medio a quienes considera una amenaza, los secuestros, su viaje al Polo Sur y otras tropelías, hasta que su rastro se pierde en Europa. Malkovich, una de las presencias más singulares de la actuación contemporánea mundial, con una trayectoria que cruza cine, teatro y dirección, sostuvo aquí una interpretación que se apoyó exclusivamente en su voz. Se extrañó verlo más en su faceta actoral, ya que esquivó la interpretación a lo largo de los ochenta minutos que duró el espectáculo. Salvo la presencia de una pantalla donde se proyectaba el sobre titulado en castellano, no hubo ningún otro artificio teatral ni casi ninguna acción física, excepto la que demanda ejecutar los instrumentos o leer. Tan solo en un momento, el famoso intérprete cruzó el espacio escénico para mover de lugar un piano. Nada más. Su autoridad escénica es innegable y ha quedado reflejada en una filmografía tan diversa como memorable, donde dejó huellas imborrables en títulos como Relaciones peligrosas, donde encarnó al manipulador Valmont con elegancia venenosa, o incluso en esa rareza cinematográfica llamada ¿Quieres ser John Malkovich?, donde se dio el lujo de jugar con su propia imagen pública. Esta nueva presentación ante el público porteño padeció una amplificación de sonido que, por momentos, debido al excesivo volumen de los ejecutantes, recordaba las trompetas del apocalipsis y entorpecía la concentración en la escucha. A pesar de este reparo, también se pudo escuchar una selección ecléctica y diversa que incluyó Adiós Nonino y Oblivion, de Piazzolla; Tango in a Madhouse, de Alfred Schnittke; una sonata de Antonio Vivaldi; Mercy, de Max Richter (autor de la música del film Hamnet), y hasta Riders on the storm, del grupo The Doors, entre muchas otras composiciones. Un ejercicio singular que, con sus aciertos y limitaciones, confirma que la palabra, aun desnuda, puede seguir siendo profundamente inquietante. "El INFAME RAMÍREZ HOFFMAN" Calificación: BUENA Con John Malkovich (narrador), Anastasya Terenkova (piano), Andrej Bielow (violín) y Fabrizio Colombo (bandoneón). Basado en textos de Roberto Bolaño. Teatro Ópera ON, Av. Corrientes 860. Sobre la firma Newsletter Clarín
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