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  • Los chats que complican a Adorni, euforia oficial por YPF y el dato económico que inquieta al Gobierno

    » TN

    Fecha: 28/03/2026 05:34

    Es muy difícil imaginar en este momento la continuidad de Manuel Adorni en el Gobierno nacional. No se trata de elucubración política, son hechos concretos que están sucediendo detrás del operativo público de mostrarlo activo, vinculado, sostenido. A pesar de que completó un álbum de fotos con ministros mostrándole apoyo y que apareció con Javier y Karina Milei, el jefe de Gabinete atraviesa una fragilidad producto de su propia impericia: la difusión de su expansión patrimonial y de gastos no tuvo, casi 20 días después, un correlato razonable de documentación respaldatoria como respuesta. Ese hecho material empieza a agrietar la paciencia del Presidente, que tiene decidido no soltarlo pero a esta hora deja trascender incomodidad en su entorno más cercano. ¿Será? Ni hablar de integrantes del Gabinete, ministros trascendentes que se preguntan hasta cuándo va a llegar este desgaste que los incomoda en su vida: ¿Te estás deslomando?, le dijeron a uno en el gimnasio mientras practicaba musculación. Quienes hablan con los hermanos Milei aseguran que a esta hora el problema no es tanto si aceptar la renuncia sino a quién poner en su lugar. En ese casting, circulan varios nombres concretos, pero la versión oficial sigue siendo sostenerlo. La reaparición de Adorni este miércoles para responder las inconsistencias de su nivel de vida se organizó en una reunión previa donde se juntaron en una call grupal Santiago Viola, secretario de Justicia e incondicional de Karina; dos asesores de Adorni, el propio jefe de Gabinete, y Santiago Caputo. Lo curioso de ese encuentro virtual que duró media hora es que la recomendación del asesor presidencial fue reaparecer con una pila de papeles que justificaran el despliegue patrimonial del funcionario. Sin embargo, entre el martes y el miércoles se diluyó la alternativa de mostrar algo que ayudara a aclarar cómo fue que pasó de vivir en un modesto departamento de la avenida Asamblea 1128 a comprar una casa en un country, un departamento en la calle Miró (sin vender el anterior), comprar pasajes en primera y volar en avión privado a Uruguay. En la causa judicial, en este mismo momento, también están sucediendo cosas. Una de las más relevantes es el contenido de los WhatsApp que entregó el broker de la firma que llevó a Manuel Adorni en el vuelo de regreso, pagado supuestamente por Marcelo Grandío. El periodista mandó mensajes siendo muy específico sobre los pedidos y necesidades de Manu para el vuelo que lo traería desde Punta del Este con su familia. No se trata solo de mostrar hasta qué punto un hombre que tiene contratos con la TV Pública gestionaba viajes pagados por él para un funcionario de altísimo rango como es el jefe de Gabinete, sino, sobre todo, del enorme mar de contradicciones entre lo que dice Adorni, lo que decía Adorni, lo que dijo Grandío y lo que declaró el propio jefe de Gabinete en la conferencia de prensa en la que intentó responder al escándalo este miércoles pasado sin dar ninguna precisión sobre todas las preguntas abiertas y asegurando que lo hacía para preservar la investigación penal. Raro. Por ahora tampoco presentó abogados ni nadie que lo represente en el expediente que llevan Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita en el que está imputado por hechos que lo dejan muy cerca del delito de recibir dadivas. Leé también: El Gobierno pierde la agenda y se le enciende la alarma moral Hay además en el universo de Manuel Adorni otras complicaciones más sutiles pero podrían ser no menos dañinas. Al Presidente lo fastidia la investigación de Libra donde el celular de Mauricio Novelli lo muestra en vínculo directo con operaciones que hablan de pagos y beneficios cuando ya estaba al mando de la Casa Rosada. En esa causa, aparecen otras revelaciones del teléfono del empresario techie y que tocan nada menos que al jefe de Gabinete. De los negocios de Novelli, uno de los más nutritivos fue el Tech Forum donde el Presidente hizo de orador principal en su edición 2024, a pocos meses de asumir el poder -y adonde cobraban abonos extraordinarios a quienes querían tener uno a uno con Milei-. El emprendimiento había resultado tan beneficioso que en enero del año pasado ya estaba en pleno período de difusión su edición 2025 con Adorni como orador estrella. Entonces, cuando en febrero se conoció el caso Libra, Novelli y compañía dieron de baja la web, el evento y los rastros en redes. Recordemos lo que dijo entonces Adorni a Antonio Laje cuando le preguntó por qué figuraba como orador principal del Tech Forum: Todo lo que puedan decir es todo falso. Dicen cualquier cosa. Son tan imbéciles que ni siquiera me ocupo de salir a desmentir las cosas, salvo que alguien me las pregunte. Pero todo lo que pueden decir es todo falso. Si uno mira hoy las páginas del Tech Forum a través del archivo digital Internet Archive, con su herramienta Wayback Machine, se puede ver cómo eran esos sitios antes de ser borrados. Ahí, el programador Maximiliano Fitman encontró la publicación oficial donde, el 30 de enero figuraba Manuel Adorni como orador principal. Esta semana la periodista Irina Hauser encontró, dentro de los mensajes recuperados del celular de Novelli, conversaciones con su equipo en las que pedían que Adorni fuera destacado de manera central en la promoción del evento. El dato vuelve no solo por la insistencia en negar lo evidente, sino porque la causa Libra sigue abriendo preguntas sobre el financiamiento de ese entorno que orbitaba alrededor del Presidente, de su hermana Karina y ahora también del propio jefe de Gabinete. Y, recordemos, que también se está abriendo una investigación por enriquecimiento ilícito del funcionario. Oxígeno desde EE.UU. Detrás de esta trama, prevalece también la intriga sobre la administración de los vínculos con el Poder Judicial después del recambio en el ministerio de Justicia, el hito que expandió la interna a niveles irreversibles. Ayer, Santiago Caputo pasó tres horas con el Presidente. Así parece seguir la dinámica del vínculo: roto con Karina pero fluido con Milei. El asesor publicó hace un rato en redes TMAP: ¿se refería a Adorni? Por supuesto que no. Era una celebración tácita por el rol de la secretaría de Legal y Técnica María Irrazabal, Sebastián Amerio y el equipo de la Procuración por el fallo favorable en YPF que en la intimidad del poder festejaron con euforia. Mientras tanto, el Gobierno intenta retomar una agenda que le resulta imprescindible. Necesita llevar al Congreso, en este primer semestre, proyectos que le permitan ordenar la discusión pública y avanzar con temas que considera clave. La ley de Glaciares es uno de esos casos, y ya entró en un pantano de discusión política y social tal como era previsible. En paralelo, Mahiques acelera la selección de jueces para cubrir vacantes y sobre todo la reforma del Código Penal, que esperan instalar como tema de debate público. Son todos intentos inorgánicos de retomar el control: el caso Adorni mostró lo que pasa cuando no están ordenados. Hay, al fondo de todos estos temas, uno que preocupa profundamente. Las encuestas que empezaron a llegar a la Casa Rosada mostrando que la sociedad parece estar perdiendo capacidad de sostener la espera a una reactivación económica. Esta semana apareció un dato particularmente sensible: el del poder adquisitivo de los salarios. Se refiere a enero, donde volvió a reflejarse que los trabajadores registrados volvieron a perder frente a la inflación. Sus sueldos subieron un 2% frente al 2,9% de incremento en los precios minoristas. Es el quinto mes consecutivo de caída del salario real. Si lo sabrá el peronismo: la extensión y expansión en el tiempo de esa curva representaría una complicación mucho más estructural. Mucho más difícil.

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