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  • La inversión productiva cayó por tercer trimestre consecutivo

    Parana » Inventario22

    Fecha: 25/03/2026 11:22

    La inversión productiva cayó por tercer trimestre consecutivo La inversión productiva cayó sin freno desde el segundo trimestre y su participación sobre el PBI está en sus mínimos desde el 2020 pandémico. Son variables fundamentales para el crecimiento futuro 25/03/2026 07:54 110479 3.01 minutos. La inversión productiva cayó por tercer trimestre consecutivo en el cierre del 2025 y de esa forma su participación sobre el PBI se mantuvo en los niveles más bajos que se observaron desde el 2020 pandémico. La baja fue del 2,8% mensual desestacionalizado y la última vez que había anotado una mejora había sido en el primer trimestre del año pasado. Así, la participación sobre el total del PBI de la inversión cayó al 15,2% en el cuarto trimestre del 2025. La inversión productiva es una variable clave acerca de las capacidades productivas futuras. Las empresas deciden realizarla cuando su uso de las capacidades instaladas se acerca al 100% (en realidad se espera que se adelanten y empiecen a invertir cuando se acercan al 80%, para evitar cuellos de botella). La baja en la inversión y en su participación sobre el PBI implica, tal como aclaran los manuales, una reducción de las capacidades futuras de crecer. En lo que va del actual Gobierno, la dinámica de la inversión productiva tuvo una forma similar a la de un serrucho grande: inició con una caída extraordinaria hasta mediados del 2024, luego recuperó parcialmente hasta el primer trimestre del 2025, tal como se mencionó, y después cayó a lo largo del resto del año. En total, pese a la explícita vocación oficial de convocar a los empresarios vía baja de impuestos a invertir, la formación de capital fijo terminó el 2025 un 10,8% por debajo de los niveles del tercer trimestre del 2023 y con un empate casi exacto (cayó un 0,8%) en comparación con fines de ese año. Por eso la participación de la inversión sobre el total del PBI llegó a mínimos desde el 2019, incluso por debajo del 2020 pandémico, un año en el que esa variable llegó a preocupar con niveles por debajo del 10% en pleno parate sanitario. El 2020 había terminado en el 16,7%. Hay que retrotraerse al 2019, tras dos años de fuerte deterioro por las devaluaciones que caracterizaron a la última parte del período de Cambiemos, para observar un 12,8%. El total del 2025 estuvo en un 16% de participación de la inversión sobre el PBI, nivel similar al 15,9% del total del 2024. El total del 2023 había estado bien por encima, en el 18,6%, y también el 2022 con un 17,3%, mientras que el 2021 había redondeado un 17,1%. Hay que remontarse al 2020 pandémico para encontrar un nivel más bajo: en aquel año fue de 13,9%. En el 2020 pandémico, cuando la participación de la inversión sobre el PBI había llegado al 9,6%, el economista Ariel Coremberg explicó en base a investigaciones del Proyecto Arklems que si esa variable perfora el 12% empieza a hablarse de destrucción de capacidades productivas, ya que el capital se va desgastando y parte de lo que se invierte es para reponer lo que pasa a ser obsoleto. Es decir que a medida que cae la participación sobre el PBI se hace más pequeño el incremento de las capacidades productivas, en momentos en los que el uso de la capacidad instalada en la industria (UCII) está en mínimos históricos: el inicio del 2025 fue el peor enero para la UCII de toda la serie histórica, con apenas un 53,6% de uso de las maquinarias fabriles. La caída de la formación de capital fijo en 2025 fue de la mano con una inversión productiva desde el extranjero que terminó el 2025 restando divisas por USD1.218 M debido a la desinversión de algunas empresas que se retiraron del país. En lo que va del Gobierno actual la cuenta de inversión directa de no residentes generó una salida de USD906 M. La baja fue del 2,8% mensual desestacionalizado y la última vez que había anotado una mejora había sido en el primer trimestre del año pasado. Así, la participación sobre el total del PBI de la inversión cayó al 15,2% en el cuarto trimestre del 2025. La inversión productiva es una variable clave acerca de las capacidades productivas futuras. Las empresas deciden realizarla cuando su uso de las capacidades instaladas se acerca al 100% (en realidad se espera que se adelanten y empiecen a invertir cuando se acercan al 80%, para evitar cuellos de botella). La baja en la inversión y en su participación sobre el PBI implica, tal como aclaran los manuales, una reducción de las capacidades futuras de crecer. En lo que va del actual Gobierno, la dinámica de la inversión productiva tuvo una forma similar a la de un serrucho grande: inició con una caída extraordinaria hasta mediados del 2024, luego recuperó parcialmente hasta el primer trimestre del 2025, tal como se mencionó, y después cayó a lo largo del resto del año. En total, pese a la explícita vocación oficial de convocar a los empresarios vía baja de impuestos a invertir, la formación de capital fijo terminó el 2025 un 10,8% por debajo de los niveles del tercer trimestre del 2023 y con un empate casi exacto (cayó un 0,8%) en comparación con fines de ese año. Por eso la participación de la inversión sobre el total del PBI llegó a mínimos desde el 2019, incluso por debajo del 2020 pandémico, un año en el que esa variable llegó a preocupar con niveles por debajo del 10% en pleno parate sanitario. El 2020 había terminado en el 16,7%. Hay que retrotraerse al 2019, tras dos años de fuerte deterioro por las devaluaciones que caracterizaron a la última parte del período de Cambiemos, para observar un 12,8%. El total del 2025 estuvo en un 16% de participación de la inversión sobre el PBI, nivel similar al 15,9% del total del 2024. El total del 2023 había estado bien por encima, en el 18,6%, y también el 2022 con un 17,3%, mientras que el 2021 había redondeado un 17,1%. Hay que remontarse al 2020 pandémico para encontrar un nivel más bajo: en aquel año fue de 13,9%. En el 2020 pandémico, cuando la participación de la inversión sobre el PBI había llegado al 9,6%, el economista Ariel Coremberg explicó en base a investigaciones del Proyecto Arklems que si esa variable perfora el 12% empieza a hablarse de destrucción de capacidades productivas, ya que el capital se va desgastando y parte de lo que se invierte es para reponer lo que pasa a ser obsoleto. Es decir que a medida que cae la participación sobre el PBI se hace más pequeño el incremento de las capacidades productivas, en momentos en los que el uso de la capacidad instalada en la industria (UCII) está en mínimos históricos: el inicio del 2025 fue el peor enero para la UCII de toda la serie histórica, con apenas un 53,6% de uso de las maquinarias fabriles. La caída de la formación de capital fijo en 2025 fue de la mano con una inversión productiva desde el extranjero que terminó el 2025 restando divisas por USD1.218 M debido a la desinversión de algunas empresas que se retiraron del país. En lo que va del Gobierno actual la cuenta de inversión directa de no residentes generó una salida de USD906 M.

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