17/03/2026 04:03
17/03/2026 03:59
17/03/2026 03:58
17/03/2026 03:49
17/03/2026 03:49
17/03/2026 03:49
17/03/2026 03:38
17/03/2026 03:38
17/03/2026 03:38
17/03/2026 03:38
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 17/03/2026 02:18
En medio de una cosecha récord impulsada por mejores condiciones climáticas, el campo argentino proyecta un ingreso de USD 34.530 millones al Mercado Libre de Cambios (MULC) durante 2026. La cifra es similar a la del año pasado, pese al salto esperado en la producción de granos y a la recuperación -temporal- de los precios internacionales. El dato surge de estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y refleja una paradoja del actual ciclo agrícola. Aunque la campaña se encamina a volúmenes históricos, hay varias razones por las que una mayor exportación de granos no se traducirá necesariamente en un alza en la liquidación de divisas. Uno de esos factores, y el más reciente, es el conflicto en Medio Oriente. La escalada bélica en el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente un tercio del transporte mundial de petróleo, encareció los costos de transporte internacional y moderó el impacto de esa mayor producción sobre los ingresos por exportaciones. Transporte más caro Según la BCR, el aumento de las tensiones en el Golfo Pérsico elevó los costos de flete entre 40% y 50%, dependiendo del destino. Ese factor actúa como un freno sobre los precios que reciben los exportadores y limita parte del beneficio que genera una cosecha más grande. A esto se suma un factor estructural para la Argentina, dado que el país necesita mantener precios competitivos por una cuestión logística. Es que, por su ubicación -el 85% de la población mundial vive en el Hemisferio Norte- los granos argentinos enfrentan un desafío adicional de competitividad por la distancia geográfica respecto de los principales mercados consumidores. Los costos de flete impactan de manera significativa en el precio final, generando un descuento que afecta especialmente a la producción local. Cosecha y volumen exportable Las estimaciones para la campaña 2025/26 apuntan a una cosecha de 158 millones de toneladas, un 14% más que en el ciclo anterior. El ciclo agrícola actual representa una fuerte recuperación después de varios años condicionados por problemas climáticos, explicó Emilce Terré, economista de la BCR. El crecimiento se explica principalmente por mejores rindes y una recuperación productiva en varios cultivos clave. Entre los principales cultivos se destacan el trigo, con 29,5 millones de toneladas; el maíz, con 62 millones; y el girasol, con 6,6 millones, el mayor volumen registrado en lo que va del siglo. La soja, en cambio, se ubicaría en 48 millones de toneladas, por debajo de sus máximos históricos debido a una menor superficie sembrada. Sin embargo, el rendimiento mejora respecto del año pasado. Ese salto productivo también se reflejará en el comercio exterior. Según la BCR, el volumen exportado de granos y derivados podría alcanzar 113 millones de toneladas en 2026. De confirmarse, sería casi 10 millones de toneladas más que el récord previo registrado en la campaña 2018/19. La actividad logística ya empieza a mostrar ese movimiento. En lo que va del año se descargaron 16,8 millones de toneladas en terminales portuarias argentinas, con el 67% de los envíos concentrados en los puertos del Gran Rosario, el principal nodo exportador del país. La entidad espera, no obstante, que la liquidación mensual de divisas del agro supere el promedio de los últimos cinco años durante la mayor parte del año. Retenciones y aporte fiscal El aporte fiscal del sector se mantendría relativamente estable, según consignó la entidad. De hecho, la BCR estima que la recaudación por Derechos de Exportación (DEX) alcanzará en 2026 unos USD 4.650 millones, una cifra que permanece prácticamente sin cambios respecto al año anterior. El principal aporte seguirá proviniendo del complejo sojero, con USD 3.420 millones, aunque eso representaría una caída interanual del 6%, explicado por una menor producción. El maíz, en cambio, mostraría un crecimiento importante. La recaudación proyectada alcanza USD 720 millones, un 30% más que el año pasado. El trigo aportaría USD 300 millones (suba del 21%) y el girasol USD 115 millones, con un crecimiento cercano al 60% impulsado por el mayor volumen exportado. La estabilidad en la recaudación se explica, en parte, por los movimientos anticipados de liquidación que se registraron en 2025 tras la reducción temporal de retenciones. El decreto 685/2025 generó en septiembre una liquidación extraordinaria cercana a USD 8.000 millones, uno de los valores mensuales más altos registrados por el sector. El efecto se revirtió rápidamente y en octubre y noviembre, la liquidación de divisas cayó a los niveles más bajos desde 2005, de acuerdo con datos del Banco Central. Esta tendencia se vio también en enero y febrero de 2026, aunque empezará a recuperarse a partir de marzo, con el ingreso de la cosecha gruesa.
Ver noticia original