Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • La Universidad, habitando el laberinto

    Parana » Pagina Politica

    Fecha: 15/03/2026 23:44

    Las universidades públicas en todo el país arrancan el ciclo lectivo 2026 en un laberinto enmarañado. Salarios indignos que en el caso de los docentes se ha estimado que representan un deterioro del 54%; falta de presupuesto para el funcionamiento elemental de las casas de estudio; una Ley de Financiamiento Universitario que costó organización, militancia y tiempo pero que el gobierno de Javier Milei incumple y que seguirá siendo letra muerta si la Justicia no dispone lo contrario. El ciclo lectivo arranca con una comunidad universitaria empobrecida. Docentes, personal administrativo y también la población estudiantil que muy a duras penas sostiene su rutina, lo que se complica aún más cuando deben añadirse alquiler y comida entre los gastos. ¿Cuál es la salida del laberinto? ¿Hay manera de salir por arriba? ¿Cuál sería la estrategia adecuada? El ciclo lectivo arranca con la convicción de que la situación es irrespirable para docentes y trabajadores no docentes que sostienen con el cuerpo el derecho a la educación superior. Se puso el acelerador a la estrategia del paro, con semanas completas planteadas con no concurrencia a los lugares de trabajo. Otra convicción se mantiene también con firmeza: la Universidad tiene que permanecer abierta, para vitalizar la alianza con la sociedad que ha dado muestras de defenderla. El Gobierno nacional, mientras tanto, abona el ahogo presupuestario, incumple la Ley de Financiamiento e impulsa una nueva redacción a la norma que deje afuera las exigencias en materia salarial. Pluriempleo y desgaste Los salarios de los docentes universitarios varían según la dedicación, la antigüedad y el título. Los sueldos brutos oscilan entre 230 mil pesos (un ayudante de cátedra, con dedicación simple) y 1 millón 600 mil pesos (titular con dedicación exclusiva). Se estima que el 80% posee dedicación simple (10 horas semanales) con un salario máximo de 800 mil pesos para un docente titular con el máximo de antigüedad. Por título se paga un adicional del 18% para el doctor; 8% por una maestría; y 5% para el especialista, sobre el básico. En la UNER, la situación impacta en la vida de 2.916 docentes en toda la provincia. Se profundiza la cantidad de renuncias de docentes (121 personas en la UNER a junio de 2025); crece el pluriempleo en distintas cátedras de la propia Universidad en el mejor de los casos; y se agiganta la presencia de profesionales que viven de su labor particular y solo sostienen el vínculo con la Universidad como un ingreso secundario. La posibilidad de contar con docentes con dedicación exclusiva o abocados a la investigación y la extensión se hace cada vez más compleja. Hacer un extra para que alcance el sueldo aparece como opción. Clases particulares, unas horas como Uber, ingenieros instalando aires acondicionados, docentes que buscan horas en las escuelas secundarias y profesionales como arquitectos, abogados, médicos, psicólogos, comunicadores, contadores que se enfocan en sus estudios, emprendimientos, consultorías en desmedro de la labor académica y científica. Hay datos parciales, pero prima la sensación de la necesidad de relevar una foto actual de la situación por la que atraviesan los trabajadores que han perdido más del 50% de sus ingresos. Por eso, el relevamiento de Sitradu (Sindicato de Trabajadores de la Docencia Universitaria de Entre Ríos). Notamos que no hay una sistematización de estos datos, alguna herramienta que nos ayude a conocer más la situación en la que estamos. Es una iniciativa que surgió de compañeros y compañeras del sindicato en la provincia. A nivel nacional no está habiendo nada así y nos parecía importante tener esto y socializarlo, hizo saber Sofía Cáceres Sforza, secretaria General del gremio, organización enmarcada en la Conadu Histórica. Consideró que tener los resultados a mano, ayuda a saber cómo está el compañero, a darnos cuenta que tenemos muchas similitudes. Aventuramos que la situación de precarización es muy profunda debido a los salarios de pobreza. También, por las tareas de cuidado. Nosotros ya sabemos que el pluriempleo es brutal, porque en las asambleas y reuniones nuestros compañeros nos lo cuentan y nosotros mismos también lo vivimos, adelantó. Medidas de fuerza Cáceres Sforza enmarca en este contexto el fundamento de medidas de paro por tiempo indeterminado o huelgas de una semana completa. Es una situación insostenible, ilustra. Sitradu va al paro de una semana, a partir de este lunes 16, junto a los trabajadores no docentes que acompañan la medida de fuerza. Del mismo modo, también está previsto el paro de otra semana a partir del lunes 30 de marzo. Desde la Asociación Gremial de Docentes Universitarios (AGDU), la percepción es la misma. Analía Matas, secretaria Adjunta, asegura que se están sosteniendo condiciones inviables, salarios deteriorados, sin paritarias. La ley universitaria no se cumple y se profundiza el vaciamiento de nuestro sistema universitario, describió a Página Política y puso el acento en la convocatoria, además, a movilizar el 24 de marzo, a 50 años del golpe de Estado de 1976. AGDU, enrolado en la Conadu, notificó el jueves la medida de fuerza aprobada a nivel nacional. Semanas de paro: la que se inicia este lunes 16 de marzo; la del lunes 30 de marzo; y la semana que arranca el lunes 27 de abril, además de la previsión de una jornada dedicada a una nueva marcha federal universitaria que tendrá lugar el 23 de abril. El paro es sin asistencia a los lugares de trabajo. Lo previsto es una serie de acciones en las facultades, para intercambiar con los estudiantes y con la comunidad en general, planteó Matas. En un documento a los afiliados, AGDU llamó a visibilizar la situación con una crudeza inusitada: Hay aulas que sostenemos con esfuerzo propio, investigaciones que avanzan por pura inercia de nuestra voluntad y una entrega diaria que parece no tener límite. El límite, para AGDU es la capacidad de resistir el ajuste sobre nuestros bolsillos. Sabemos que vocación nos sobra, porque es lo que nos mantiene frente al curso a pesar de todo. Pero también sabemos que salario nos falta, y que la mística de la universidad pública no se sostiene con promesas, sino con un presupuesto que dignifique nuestro trabajo, advirtió el gremio que instó a no permitir que la pasión por enseñar sea utilizada como una herramienta para naturalizar la precariedad. Sostener la universidad en condiciones inviables no es un acto de heroísmo, es aceptar el vaciamiento de nuestro futuro. La modalidad de protesta en esta semana que se inicia, para Sitradu, está planteada con una asamblea y carteleada en la Facultad de Ingeniería de Oro Verde el mismo lunes; el martes, acciones en Plaza Alvear para visibilizar el conflicto, frente a la Facultad de Ciencias de la Educación; el jueves, habrá una semaforeada en inmediaciones de la Facultad de Trabajo Social (Avenida Ramírez y Almirante Brown). También se han diseñado stickers y carteles para promover la adhesión al reclamo en facultades, comercios, escuelas, y en el espacio público en general. Los estudiantes están un poco flojos todavía, pero apoyan y va tomando cuerpo el reclamo. Agarran ritmo enseguida y saben bien lo que está pasando, señaló Cáceres Sforza describiendo el clima del inicio del ciclo lectivo con un conflicto en puerta. En la articulación con las autoridades, la dirigente plantea la necesidad de que se posicionen, claramente, en contra de cualquier modificación a la ley de financiamiento. Pedimos que acompañen las medidas, sin presionar a los docentes y no docentes ante el paro, planteó. Puertas abiertas Es complejo sostener en este contexto las sedes abiertas. Las autoridades de las facultades y el Rectorado, del mismo modo que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), son protagonistas del reclamo ante Nación. La Universidad, institucionalmente, expresa el reclamo por presupuesto y actualización salarial. Acompañan a los trabajadores y buscan la manera, con los equipos de gestión, de garantizar aspectos elementales del funcionamiento. Se nos informó de la medida de fuerza aprobada. (las tres semanas de huelga). No estaba prevista. La situación salarial y presupuestaria es grave, resumió la decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, Aixa Boeykens. Confesó las dificultades que se presentan: Todo esto deriva en mucho malestar en la cotidianeidad pero al mismo tiempo esto nos obliga a pensar cuáles son las mejores estrategias de acción para visibilizar el conflicto, para seguir trabajando y cuidar a la universidad pública argentina, planteó. Seguimos exigiendo el cumplimiento de la ley, el proyecto tal cual se aprobó, dijo tomando distancia de cualquier reforma de la ley incumplida que suponga dejar afuera la actualización salarial. Nos toca seguir trabajando y ver los modos de fortalecer, de cuidar, nuestro sistema universitario. Los equipos de gestión somos parte del reclamo y planteamos estrategias para seguir con las puertas abiertas, cuidando el vínculo con el estudiantado que hace un gran esfuerzo para sostenerse estudiando, en severas condiciones, puso Boeykens sobre la mesa. Convocó finalmente a apelar a la creatividad para que podamos seguir teniendo el acompañamiento de la sociedad. El laberinto y sus reglas. Defender la Universidad con salarios paupérrimos. Defender la Universidad y su persistencia, con pluriempleo y sin tiempo. Defender la Universidad como resistencia, ineludible, ante un gobierno que se empeña en asfixiarla. Fuente: Página Política

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por